• Caracas (Venezuela)

Luis Manuel Aguana

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Luis Manuel Aguana

Gira constituyente

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¡Qué diferente es decirlo que vivirlo! Qué diferente es decir que se va la luz en San Juan de los Morros todas las mañanas, o cualquier en otra región del país porque al gobierno no le interesa que a la región capital le falte el servicio –desviando la cada vez más disminuida producción de energía eléctrica a la región capital–, que vivirlo en el interior cuando tienes que reprogramar actividades o cuando pierdes la escasa comida refrigerada en las neveras, porque nunca se sabe cuándo el gobierno quitará la luz. ¡Qué desastre!

Pues es así. Así se vive todos los días en cualquier lugar del país, pero en mucha menor medida en Caracas. Y no es porque yo tenga algo en contra de nuestra maltratada capital, sino que es cada vez más notorio que en la medida que escasean los bienes y servicios en todo el país, Caracas, el asiento de los poderes públicos, sitio estratégico para cualquier gobierno, debe ser protegida a costa del sufrimiento del resto de las ciudades del país.

Si llegan ahora 100 sacos de azúcar a los puertos de Venezuela, 80 van para Caracas y los restantes 20 se van al resto del país. Esas colas monstruosas en Caracas en las entradas de los Mercal del gobierno son colas de cine comparadas con las de San Cristóbal, Valencia, Maturín, Barcelona, solo por mencionar algunas principales ciudades, sin aludir a las de los pueblos menos favorecidos. Si la gente pierde horas en una cola en Caracas, en el interior la gente pierde días completos para conseguir un pollo.

En la escasez y en la miseria que ha provocado el régimen es que se evidencia lo descompuesto del sistema que nos hemos propuesto cambiar. Escribía el año pasado (ver La Rebelión de las regiones http://ticsddhh.blogspot.com/2013/08/la-rebelion-de-las-regiones.html) que no había más que pasearse por Venezuela para ver el abandono de nuestro interior –no de ahora, sino de siempre–, y lo resaltaba especialmente en una nota de 2011 (ver Entierro de pueblo en http://ticsddhh.blogspot.com/2011/10/entierro-de-pueblo.html) en la que lo describo viéndolo desde la perspectiva de un sencillo y sentido entierro de pueblo.

Pero lo más lamentable es lo que han hecho tradicionalmente los partidos políticos con esa gente. Como saben, ya los partidos no tienen gente en los estados y se valen de la sociedad civil para montar sus campañas electorales (ver historia en Doce ejes y un destino: Municipio Fuerte en http://ticsddhh.blogspot.com/2013/07/doce-ejes-y-un-destino-2-el-municipio.html). Eso estaría bien si la situación de los estados mejorara en el tiempo, pero eso lamentablemente no ha sido así.

La decepción tan grande sufrida por un pueblo que lo que desea es un cambio para mejorar en las regiones, y que se queja amargamente de haber trabajado para ellos en las campañas, en las mesas electorales, en la defensa del voto, para que después entreguen todo eso, no solo negociando un “diálogo”, que al que ha beneficiado es al régimen, sino que pretendan perpetuarse en sus puestos a costa de su trabajo político sin ofrecer más nada a cambio que continuismo. Ya es hora de revertir esa situación.

Poco a poco la decepción hacia lo político es alarmante. Y no es que aquí nos acusen de jugar a la “antipolítica”, sino que ya la gente se hastió de las mismas promesas, de los mismos discursos sin contenido, de ofrecer lo mismo que ofrecían antes de que Chávez llegara al poder. Los habitantes del país nacional no solo exigen saber qué plan tienen los partidos para salir de este régimen inmundo, sino qué es lo que harán para recomponer al país destruido. Y la respuesta es siempre la misma: “Salgamos de ellos, exijamos la renuncia de Maduro, descabecemos al régimen con una constituyente”. ¡Ajá! ¿Y después qué? El debate político todavía se reduce a consignas sin contenido, sin nada que ofrecer a este país sufrido y sin esperanzas.

Ya es hora de discutir con seriedad esa decepción acerca de lo político por parte de las personas porque eso se toca, se respira en cada rincón donde uno se asoma en el país. La sociedad civil no se va a quedar esperando que los partidos entiendan que a Venezuela le crecieron los pantalones, o las faldas según el caso. Ya no podemos ser tratados como ovejas estúpidas que llevan a un matadero porque a los dirigentes de la MUD les interesa continuar su baile pegado con el gobierno para seguir con el sainete electoralista, esta vez para el 2015. Los problemas se agravan ahora, no para las próximas elecciones.

Es por eso que un grupo de venezolanos sin ningún otro interés que enfrentar el problema que vivimos, estamos recorriendo al país en una gira constituyente (http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/p/normal-0-21-false-false-false-es-x-none.html) para explicarles que sí hay una vía pacífica y constitucional para enfrentar este problema que tenemos todos, con un planteamiento serio, concreto y constitucional, no solo para comenzar a resolver el problema político del país sino para reconstruir lo que quede después de eso. Desde hace muchos años lo hemos llamado Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente (ver http://proyectopaisviaconstituyente.blogspot.com/).

Hemos tenido que explicarle a la gente en los estados que ellos, no los partidos ni los dirigentes nacionales de los partidos, son los protagonistas del cambio y de su futuro. Que Venezuela no es Caracas, que los que construyen el país están en Guárico, en Aragua, en Cojedes, en Portuguesa, en Lara y el resto de los estados, municipios y parroquias de todo el país. Que tenemos que voltear el sistema de relaciones políticas para que este país crezca y se desarrolle. ¿Y qué nos hemos encontrado? Que quienes están en contra de esto paradójicamente es la propia claque dirigencial de los partidos que se resisten a ese cambio.

Pero el cambio no lo para nadie. Ni el gobierno ni la oposición oficial. Si los partidos entienden que el país cambió y nos unimos todos en un solo bloque buscando una Venezuela distinta y reconciliada, lo cambiaremos más rápido, pero eso no quiere decir que sin ellos no lo haremos. La experiencia nos está indicando que en las ciudades del interior bulle una energía extraordinaria para hacer eso porque quienes hicieron que la oposición ganara las elecciones presidenciales de 2013 fueron ellos, no los partidos. Siempre he dicho que si la MUD cree que esos votos que se robó el régimen con ayuda de su ministerio de elecciones el 14-A eran de ellos están muy equivocados. Esos votos fueron de los venezolanos y fueron ellos que como dirigentes no los supieron defender, que es una vaina muy diferente.

A esos venezolanos nos estamos dirigiendo. Una Constituyente que ponga el poder político en el sitio que le corresponde, que empodere a las regiones de su destino entregándoles lo que les pertenece no solo acabará con la dictadura del régimen, sino también con la de los pocos que siempre han controlado el destino de los venezolanos. Solo de nosotros depende eso…
 
Audio en https://soundcloud.com/laguana-1/gira-constituyente

@laguana