• Caracas (Venezuela)

Luis González del Castillo

Al instante

Luis González del Castillo

¿Viene una nueva Venezuela? (V)

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Con este quinto artículo voy a finalizar esta serie, donde he planteado nos preguntemos: ¿Viene una nueva Venezuela?, y proponiendo cinco puntos para el debate, que es necesario trabajar sobre estos temas, vayamos logrando poner nuestras mentes en la dirección de reestablecer la conexión perdida entre la teoría política y la acción consecuente con un plan estratégico de desarrollo nacional, auténticamente nuestro.

Clave 5: Estabilidad democrática y libertad (“Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”: Simón Bolívar. Van a cumplirse, desde el 6  septiembre 1815, dos siglos de sus pensamientos escritos en la Carta de Jamaica).

Analizando, lo más serena y objetivamente posible, los acontecimientos desde el año 1992 hasta el año 2012, podemos concluir que estas dos décadas han expresado lo peor de nuestro sistema político de partidos estalinistas, sin democracia interna ni respeto alguno por la Constitución de nuestra república. Veamos: En primer término la reiteración de la salida militar ante una situación considerada extrema por un grupo de oficiales, que no viendo sus expectativas satisfechas decide interpretar al pueblo e intentan un golpe militar en 1992, el cual fracasó militarmente pero políticamente termina siendo exitoso más tarde, por las consecuencias que provocó (visto resultado deseado de toma del poder, esta vez por vía electoral). Luego un juicio politizado para defenestrar a Carlos Andrés Pérez, de acuerdo con los intereses de partidos y otros grupos de interés, que  se convirtieron, desde entonces, en lo que son hoy Acción Democrática y Copei, el tipo de organizaciones que lejos de pensar primero en Venezuela y luego en ellos, invierten la ecuación: ¡Primero ellos! y si sobra luego Venezuela. Siguió un esfuerzo por enderezar, mediante una coalición nacional, del llamado chiripero, los entuertos acumulados en materia económica, social y política. Recordemos que todos los partidos que apoyaron al presidente Caldera para su victoria en la campaña presidencial de 1993, excepto la Causa R de entonces, apoyaron luego la candidatura del presidente Chávez en diciembre de 1998.

Los catorce años, en tres periodos:

1) 1999-2000; cambio constitucional, luna de miel. 2) 2001-2006; rebelión popular en 2002. Se intentó transformarla en golpe de Estado cívico-militar, terminó siendo golpe militar frustrado, por imponerse grupos de interés particulares. Siguió negación de revocatorio de mandato del presidente Chávez. Más tarde la negación de reforma constitucional, artículo 230 de reelección inmediata por una sola vez por propuesta de reelecciones inmediatas y sucesivas solo del presidente de la república. Aprobación de enmienda da posibilidad de reelección inmediata sucesivas, presidencial  y de gobernadores y alcaldes. 3) 2007-2012; último periodo, enfermedad y muerte del presidente Chávez, más allá de la mitad del periodo. Se violó la Constitución al no declararse la ausencia absoluta del presidente y por tanto el término por parte del vicepresidente del mandato del periodo. Se manipuló la idea de que era también presidente electo bajo justificación de continuidad administrativa etc...

El presidente Chávez llegó al poder en febrero de 1999, por apoyo de muchas personas y organizaciones que lo impulsaron a conquistarlo, seguramente por su descontento con el modo de organización y el desempeño de los partidos del estatus durante esos años previos: entiéndase principalmente AD y Copei. Si esto no se analiza y admite cabalmente para cambiar, se seguirá seguramente incurriendo en el mismo tipo de errores de conducción política.

La nación venezolana está desorientada sobre la vía para superar esta situación actual de fracaso del modelo político chavista y sus consecuencias. ¿Con qué tipo de organización u organizaciones realmente cuenta? ¿Qué liderazgo puede asumir el reto de dar la orientación correcta y abrir el camino a una Venezuela del siglo XXI, próspera, unida y para todos? Esas preguntas las intentaremos responder en nuestros próximos artículos, antes de resolver la  pregunta central: ¿Viene una nueva Venezuela?