• Caracas (Venezuela)

Luis González de Castillo

Al instante

¡2016!

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Desde cualquier lugar del planeta, donde piense, exista y actúe, llegue hasta usted, estimado lector, dentro de este maravilloso  universo en que viajamos, mi abrazo fraterno, deseándole la salud, la prosperidad, la paz y el amor, en compañía de todos los seres amables que hoy le rodean. La memoria llena de melancolía pero de mucho más orgullo en el recuerdo, por los que nos antecedieron y ya se marcharon de esta forma de vida hacia el infinito.

Hagamos, como corresponde a cada nación, una oración por la hermandad y la paz en nuestra Venezuela. Ubicada al Norte del Sur de América, tiene por el Mar Caribe, por el Atlántico, y el Pacífico, a través de nuestra hermana Colombia, manera histórica y actual, de forma respetuosa y justa, para aprovechar su posicionamiento geoestratégico, junto a todos los países de nuestro subcontinente latinoamericano, y con Estados Unidos y Canadá, rehaciendo una nueva relación ganar-ganar que nos conduzca a mayor progreso y bienestar, mucho más rápidamente, para superar la pobreza y el sufrimiento de nuestros pueblos.   Bendecida por la providencia con magníficos recursos naturales de flora y fauna, hídricos, energéticos, minerales; clima tropical, sin perturbadores huracanes o tornados, lo tiene todo y en Dios confiamos porque las fuerzas del bien hagamos prevalecer, en esta oportunidad, la justicia por sobre la violencia criminal que nos azota, y nos pretende mantener en el atraso.

Nuestro noble pueblo venezolano debe desescuchar, y seguramente desescuchará, los irresponsables, y más que velados estridentes, llamados violentos de ciertos sectores que se dicen a sí mismos patriotas. Todo nuestro pueblo soberano es custodio de la democracia y de las decisiones tomadas, así como lo son de nuestra Carta Magna nuestras Fuerzas Armadas; y por tanto del respeto de los derechos civiles de todos y cada uno de los ciudadanos.

Sobre cualesquiera posiciones ideológicas que se sustenten, se debe mantener como principio fundamental la posición de absoluto respeto por las opiniones disidentes, sin hacer concesiones al violento desempeño y mucho menos a la censura oficial u obstrucción del Poder Ejecutivo a la institución por excelencia definitoria de la democracia: la Asamblea Nacional. Lo que ha caracterizado lamentablemente esta institución durante los últimos años ha sido precisamente el abusivo uso por parte del partido de gobierno de dicha institución; llevándola a su degradación. Existe el deseo de volver a comunicarse por parte de la gran mayoría del país, que anhela el reencuentro de la discusión entre políticos serios y responsables.

Apreciar nuevamente el conocimiento, y dar relevancia a la moral pública, nos hará más aptos como país en la reconstrucción de las instituciones de nuestra democracia, y en general de nuestra sociedad. Superar la pobreza y la dependencia económica, con todas sus carencias materiales y espirituales que la signan, hoy más que nunca existentes en nuestra Venezuela, será el reto que se inicia con este 2016, sin duda año de las definiciones por una ¡Venezuela verdaderamente de justicia y de libertad!