• Caracas (Venezuela)

Luis González de Castillo

Al instante

Bolívar, la FANB y el hambre

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Con la deferencia que me permite El Nacional, dedico con humildad este sencillo artículo a nuestro Libertador Simón Bolívar, en ocasión de  cumplirse el próximo domingo 24 de julio 233 años de su nacimiento.

En estos días  vergonzosos que vive nuestra patria, siento mi deber expresarles con lealtad a mis conciudadanos militares, y a mis conciudadanos todos, y cumpliendo el juramento que como manifestante hice ante el sarcófago del padre de la patria el día 17 de diciembre del año 2002, cuando  logramos finalmente ingresar a su recinto, que ¡es ya hora de superar la división como nación!…esa que ya desde el año 2001 visualicé se profundizaba, con la destrucción institucional antidemocrática y  el estatismo que la tiranía castrista inducía crecientemente en nuestra Venezuela.

Si en muy pocas palabras ustedes me exigiesen explicara el fracaso de nuestro sistema político, del llamado punto fijismo o de la Cuarta República antes, y  ahora del socialismo del siglo XXI, les diría: es un problema de modelo.  Modelo que inició formidables cambios democráticos en un atrasado sistema nacional de administración de renta petrolera, en un país post colonial, militarista y centralizado, plagado de injusticias, que pasaba de la pobreza rural a la pobreza urbana. Todo ello enmarcado luego en la post segunda guerra mundial, la política norteamericana de contención al comunismo, la era petrolera y el nacimiento de ejes de defensa de los recursos energéticos de países periféricos, mediante la estatización de los mismos y la creación de la OPEP.  Dentro de ciclos de bonanzas por elevación de precios petroleros, y de mejoras temporales, dicho sistema ensayó políticas públicas transitorias, con mejores o peores gobiernos, pero que no logró cambiar los fundamentos económicos hacia un modelo de empoderamiento ciudadano con propiedad efectiva de su riqueza petrolera (nacionalización verdadera no estatización) y de descentralización, con desconcentración territorial, mientras crecía la población urbana y general, con voluminosa inmigración pobre también, sin desarrollarse realmente el país. Apenas en 1989, con la elección directa de gobernadores y alcaldes, se iniciaba en Venezuela un intento de llevarla hacia un país de ciudadanos, más moderno y descentralizado,  más productivo y administrador de su futuro; mediante el uso libre de sus destrezas y de sus esfuerzos, permitiéndole construir estructuralmente su verdadera riqueza y su desarrollo. Darle así al ciudadano libertad económica, propiedad y  esperanza de una vida mejor, para él y para su familia. Viéndolo en dimensión histórica: de los 500 años transcurridos desde la llegada de la sanguinaria conquista española a Venezuela en 1498 hasta  el 1998, y después de la gloriosa etapa de la lucha por nuestra independencia, solo en esos 40 años (1958-1998) hubo gobiernos continuos electos directamente por el pueblo, en un serio esfuerzo de construcción de una sociedad democrática, civilista y ciudadana. Lamentablemente en ese 8% de historia, y luego en estos 17 años, no faltaron corruptos y traidores, así como intentos de golpes de Estado, guerrillas marxistas que pretendían instaurar la “dictadura del proletariado”, e infiltraciones con invasiones desde el extranjero, como por ejemplo la de Machurucuto, financiada y dirigida por la dictadura castrista desde Cuba. ¡Compatriotas Venezuela merece mejor destino!

Ustedes, compañeros de la FANB, así rebautizada sin que mediara la constitucionalidad en tal bautizo, pero que en esencia conservan ese mismo deseo de servir a nuestro país y ayudar a levantarlo como una de las grandes naciones del mundo (“No tanto por su riqueza como por su libertad y su gloria” como proclamó nuestro Comandante Supremo el Libertador Simón Bolívar), les exhorto a asumir su leal compromiso con la esencia bolivariana, constitucional y democrática, mediante la exigencia, por sus canales debidos, del derecho que todos tenemos a decidir sobre el mandato que entregamos como pueblo libre a un mandatario para que nos gobierne “temporalmente”. Practicando así la alternancia de nuestro legado libertario, como lo establece otra máxima del Libertador Simón Bolívar: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder...” (El Libertador y la Constitución de Angostura de 1989. Publicaciones del Congreso de la República, Caracas. 1969. Pág.43). ¡Todos juntos exijamos el cumplimiento de la constitución y por tanto la realización de la consulta a la que tenemos derecho de si se revoca o no al actual mandatario! ¡Eso es la libertad, eso es lo democrático!

Llegó la hora de decidir por parte de todos y cada uno de nosotros, queridos compañeros de la FANB. Los civiles de esta patria estamos listos para defender nuestra libertad y nuestro derecho a decidir quienes nos gobiernan. Como todos sabemos, ha transcurrido inequívocamente la mitad del presente periodo presidencial, y se han presentado las firmas validadas que estableció este CNE, por encima de todo tipo de saboteos y delincuencial obstrucción, para la activación de la solicitud y pasar ahora a la recolección definitiva de firmas que si son constitucionalmente las requeridas. Se debe garantizar la libre recolección de dichas firmas, para que podemos decidir esta año, en libre referéndum, si el mandatario actual sigue o deja el poder que les hemos dado, temporal y condicionalmente, bajo el cumplimiento de dicha constitución y de la leyes. Nosotros estamos listos para la paz, pero no a costa de la esclavitud y de la dictadura. Eso no es bolivariano ni libertario. Eso no es digno de nuestro pueblo, ni de nuestros libertadores... Es la hora de comenzar a vencer el hambre que tiene nuestro pueblo ¡y que tiene que ser vencida! También es la hora de vencer esa otra hambre que tiene  y que es el hambre de: “Moral y luces son los polos de una república, moral y luces son nuestras primeras necesidades”…