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MHO: "Tener una postura es parte del periodismo"

Miguel Henrique Otero, presidente editor de El Nacional

Miguel Henrique Otero, presidente editor de El Nacional

Otero conversó sobre los desafíos del periodismo independiente frente a las nuevas tecnologías y arremetidas por parte de los gobiernos

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Miguel Henrique Otero, presidente editor del diario El Nacional, ofreció una entrevista para el portal ecuatoriano de investigación Plan V, tratando el tema de la situación de la prensa libre en Venezuela. 

Otero conversó sobre los desafíos del periodismo independiente frente a las nuevas tecnologías y arremetidas por parte de los gobiernos, debido a la postura crítica que caracteriza a El Nacional

Desde su exilio, Miguel expresó su apoyo a todos aquellos periodistas que asumen posiciones frente a la crisis, en todos los ámbitos, que atraviesa Venezuela.  Asistió al Congreso Mundial de la WAN-IFRA en Cartagena, Colombia.

¿Cómo describir la situación de la libertad de expresión en Venezuela?

La libertad de expresión en Venezuela está reducida a El Nacional, que más o menos puede circular, a algunos periódicos regionales que sufren restricciones de papel y a las redes sociales y la internet. Hasta ahí llega la libertad de expresión. En lo que respecta a la radio y la televisión, el 40% del territorio nacional solo tiene acceso a radio y televisión del Gobierno, el otro 60% está autocensurada, por los efectos de una ley muy discresional que les permite no renovar las concesiones a nadie y el retiro de las concesiones que obliga a la autocensura. En mi país había tres periódicos nacionales grandes que competíamos, dos los compró el Gobierno con dineros públicos, y quedamos solo nosotros que no les vendimos. Por eso nos atacan con el monopolio que tienen sobre el suministro de papel, pues hay un monopolio de importación y venta de papel periódico, y no nos dan papel ni a nosotros ni a los periódicos regionales que son independientes. La circulación de El Nacional y otros medios regionales se ha reducido a una mínima expresión. Queda la Internet, en donde hemos más que cuadruplicado el tráfico en Internet y somos la primera página de noticias venezolana, y hay otros portales que han nacido y que no han podido ser censurados a pesar de sus intentos.

¿Cómo subsiste su periódico en esa situación?

El diario sigue saliendo, con papel que hemos conseguido, la Junta Directiva ha respaldado a los periodistas, no nos hemos silenciado, somos el único periódico que publica las colas en los automercados, la violencia de la Guardia Nacional contra la gente. El Gobierno no practica la censura previa, sino la retaliación posterior.

Pero usan el eufemismo de "responsabilidad ulterior", ¿usted cree que ese concepto es legítimo o es solo una justificación para represalias?

Son mecanismos que utilizan estos gobiernos autoritarios. Los gobiernos del pasado, de las dictaduras bananeras, usaban medios más brutales, la censura previa, el encarcelamiento de los directores y los periodistas de manera arbitraria. Estos no, tratan de darle un marco legal, en el caso de Venezuela hay libertad de expresión en la Constitución, lo que les impide censurar o cerrar un medio por lo que publica, pero usan mecanismos judiciales, este recurso del control del papel, no poner publicidad, realizar inspecciones de impuestos, mandar empleados del Gobierno contra los periodistas, comprar medios con dineros públicos...

¿Pero el Gobierno venezolano ha llegado a bloquear páginas web?

Ellos tienen más de dos mil páginas bloqueadas permanentemente, tienen bloqueados portales como Infobae, NTN24, Dolartoday, pero ellos se les arreglan para salirse del bloqueo.

¿Los gobiernos autoritarios de la región están mirando ahora hacia el control de la Internet? En Ecuador acabamos de ser acusados por medio de Telesur de que los portales independientes estarían siendo financiados por la CIA...

Si ellos pudieron controlar totalmente la Internet lo harían pero no es tan sencillo. Eso solo ocurre en los países en donde Internet fue apareciendo dentro de dictaduras, como es el caso de Cuba, China y Corea del Norte. Ahí hay un control total de los gobiernos, que abren solo las puertas que les da la gana. Pero en países como Venezuela y Ecuador, el internet está abierto es muy difícil controlarlo como han hecho en China. En Ecuador y en Venezuela no pueden bloquear Twitter, pero en mi país se han llevado presos a tuiteros, que ya son presos políticos. Las páginas que están bloqueadas logran rápidamente superarlos. La única manera de controlar internet es bloquear las páginas o llevarse preso a la gente.

¿Cómo ve usted el manejo de Telesur, que es un canal financiado con dinero público de los Estados de Venezuela y Ecuador, entre otros países?

Son instrumentos de propaganda del chavismo y los gobiernos autoritarios. En Argentina cambió el Gobierno y se salieron de Telesur. Su permanencia estará ligada a la viabilidad de los gobiernos autoritarios, cuando estos desaparezcan, desparecerá Telesur. 

La Internet se ha convertido entonces en un nueva trinchera para los periodistas de Ecuador y Venezuela. Sin embargo, de ello, ¿hay todavía resistencia de la prensa a pensar en digital?

Internet le trae problemas a los medios tradicionales, porque hay una migración muy grande de los usuarios con relación a los periódicos físicos, lo que ha bajado la circulación, pero les ha aumentado su audiencia. En el caso deEl Mundo de España, han bajado un 15% sus ventas, pero les ha aumentado un 40% la audiencia. El problema ahora es el modelo de negocio, es cómo rentabilizar eso, que no es lo mismo que con la publicidad tradicional. Todavía los periódicos tradicionales siguen aportando credibilidad a las noticias en internet. Las franquicias mediáticas tienen un gran peso en términos de credibilidad.

¿Pero el problema del modelo de negocio no viene dado también porque las empresas periodísticas y quienes controlan la publicidad de alguna manera mantienen bajos los precios de la publicidad en internet?

Ese es un problema del mercado, eso es lo que vale, las cosas valen lo que la gente esté dispuesta a pagar. Un cuarto de página de un díario vale más que un banner de un mes, pero hay que considerar los costos de las empresas periodísticas. Esta es una contradicción que se debe resolver. Pero hay otro problema terrible y es Google y Facebook: los delegados de esas empresas vienen a eventos como este y dicen que van a ayudar a todos los medios pero pienso que el enemigo de los medios no es Correa ni Maduro, de ellos saldremos algún día, el enemigo es Google, que nos quita la publicidad, que toma contenidos y nos nos paga. 

¿Cree usted que hay suficiente interés en el exterior sobre la situación de la libertad de expresión en Ecuador y Venezuela o dado que somos países relativamente pequeños no hay suficiente atención?

Hay mucho interés, hay organismos que se están ocupando de estos temas de protección a los periodistas. Todavía no hay una cultura de vincular la libertad de expresión al desarrollo y la superación de la pobreza, y todos estos gobiernos se dedican a desprestigiar a los medios. Estamos sujetos a terribles campañas de desprestigio por parte de esos gobiernos.

¿La persecusión a los medios tiene una cierta legitimidad social? En Ecuador, sectores no necesariamente oficialistas consideran que la Ley de Comunicación es "buena", que se debe controlar a la prensa y que se debe tomar medidas contra ciertos contenidos...

Son campañas que usan estos gobiernos. Estuve en un foro en España, y una periodista de allá empezó a hablar de la "polarización" de los medios en Venezuela. Tuve que aclararle que no hay tal polarización: yo soy el único y cuatro periódicos regionales que no tienen papel frente a los medios del Gobierno. Es David contra Goliat. Pero eso es lo que venden, aunque no tenga ningún sentido. No hay que olvidar que ellos pretenden encarnar al pueblo, y el que les hace críticas a ellos le critica al pueblo y con esas intensas campañas convencen a mucha gente, pues es difícil defenderse de eso.

¿No cometieron errores los medios al involucrarse en posturas políticas? ¿Se confundió el periodismo con militancia? ¿No nos está pasando la factura esa práctica?

Eso ocurre en todos los países del mundo. Ocurre en Suecia, en Noruega, en Estados Unidos. Un medio tiene derecho a una postura editorial, le llegan cien noticias y escogen 20 con determinada postura. Si tu tomas un periódico de Israel, ellos publican lo bueno que hacen los judíos, mientras que uno de Siria dice que los judíos son unos asesinos. El problema no es tener una línea editorial, es mantener la pluralidad, y es la gente la que retira el apoyo a los medios, siempre y cuando haya medios que puedas escoger. No se puede pedir a los medios que abandonen su línea editorial y que no asuman sus posiciones. Se debe tomar una posiciones frente a los problemas del país, de la política, eso es parte del periodismo.

¿Cuál es el futuro en esta coyuntura? ¿Que podemos hacer los periodistas frente a estos políticos que no se quieren ir ni ceder?

Seguir haciendo su trabajo. Denunciar las cosas, publicar la verdad. Hay diferencias, sin embargo, entre estos regímenes: lo de Venezuela ha sido un gran desastre, no hay ningún tipo de gestión del Estado, en Ecuador, en Bolivia, en Nicaragua hay alguna gestión. Pero en Venezuela nada.