• Caracas (Venezuela)

Leopoldo López Gil

Al instante

Conciliar o enconar

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La crisis venezolana es ya tan conocida que muchos piensan que seguiremos navegando por estas tristes circunstancias sin llegar a ver el final que usualmente tienen los regímenes populistas cuando colapsan por la falta de recursos materiales con que mantener la música de sus cantos de sirena.

Hoy vivimos una profunda crisis en casi todos los aspectos de la vida ciudadana, la cual constatamos al abrir algún periódico que no sea del régimen y leer historias cotidianas que relatan las tristes experiencias alrededor de robos, hurtos, inflación, escasez, falta de alimentos y las demás condiciones lamentables que vive la castigada población.

No se requiere mucho estudio para concluir que la crisis tiene al menos tres grandes vertientes: la institucional, la económica y la de inseguridad. Comenzar a resolver cualquiera de ellas pasa por la necesidad de crear un acuerdo entre gobierno y oposición para establecer y respetar la hoja de ruta que busque lograr metas previamente acordadas. Es de resaltar que el entendimiento es esencial para evitar la conversión de esfuerzos en fuentes de nuevas crisis. El reconocimiento a los integrantes de los equipos o consejos mediadores es primordial.

La complejidad de cada una de las crisis venezolanas nos impone la paciencia social como condición inapelable. Un diálogo serio con el único propósito de remediar la trágica situación actual, y devolver el sosiego y la felicidad al país es la tarea principal de los dirigentes. Colgar los guantes y sentarse en la mesa de la conciliación con la única consigna de sacar a Venezuela de las profundidades de sus crisis.

La raíz de la situación se ubica muy claramente en la crisis institucional, dado que al cerrar las puertas de las salidas democráticas se encrespan las posiciones de los distintos actores. Al anular el papel constitucional de la Asamblea Nacional, o utilizar el aberrante procedimiento de leyes habilitantes, se juega con la credibilidad de instituciones claves para la armonía social.