• Caracas (Venezuela)

Juan Marcos Colmenares

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El fin del petróleo

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“La edad de piedra no finalizó por falta de piedra y la era del petróleo no terminará por falta de petróleo” (jeque Ahmed Zaki Yamani).

 

Venezuela atraviesa en estos momentos por la situación económica más difícil de su historia debido a la caída de los precios del petróleo, a la falta de capacidad productiva y a una inflación en riesgo de hiperinflación. En la actualidad los precios del petróleo están en el nivel más bajo de los últimos 15 años, después de superar los $ 110 por barril. Y una economía como la nuestra, que depende del petróleo como su único producto de exportación, porque en los últimos 17 años el régimen destruyó nuestro aparato productivo, ha entrado en terapia de cuidados intensivos.

Son varias las causas que han contribuido a la caída del precio del petróleo, una de ellas es la fluctuación y los cambios del mercado, tanto en la oferta como en la demanda. Por el lado de la oferta, hay una sobreoferta debido al final de las sanciones a Irán,  porque al mercado han entrado varios competidores que no pertenecen a la OPEP y países como Rusia, Estados Unidos y Canadá están produciendo mayor cantidad de petróleo no convencional, al utilizar nuevas tecnologías (fracking). Por el lado de la demanda, existe una contracción en respuesta a una desaceleración global de la economía y debido a una menor incidencia de las interrupciones de suministro de hidrocarburos por motivos geopolíticos.

Sin embargo, creemos que la causa más importante que influye y seguirá influyendo en la caída del precio de los hidrocarburos son los problemas ecológicos causados por el uso de los combustibles fósiles; porque las emisiones de dióxido de carbono han sido vinculadas al proceso del calentamiento global, al cambio climático y al efecto invernadero. Además, un nuevo espíritu ecologista y eventos como la Cumbre de Río 1992, Johannesburgo 2001 y el Protocolo de Kioto, están creando una conciencia medioambiental y promoviendo una transición hacia energías limpias. Todo esto está favoreciendo la sustitución de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) por energías alternas renovables (eólica, solar, hidráulica, geotérmica, biomasa, pilas de hidrógeno y atómica) que ya son económicamente competitivas.

Pero Venezuela es el país que tiene las mayores reservas probadas de petróleo en el mundo. Y de mantenerse el ritmo actual de producción mundial a 83 MM de barriles por día y mantener nosotros el ritmo actual de producción, tendremos petróleo por más de 300 años. ¿De qué nos sirve tener las mayores reservas de petróleo del mundo? ¿Qué haremos con ese petróleo cuando no sea negocio extraerlo y no se pueda vender?

 

Desde ya tenemos que empezar la transición de una economía de materias primas, como la que tenemos actualmente, a una economía del conocimiento. Para eso debemos mejorar la calidad de la educación y la investigación, para innovar, inventar nuevos productos o mejorar los existentes y darle mayor valor agregado a nuestro petróleo. O como opina el venezolano José Luis Cordeiro, debemos pasar a la “mente factura” y darle valor a los productos y servicios, entendiéndose por servicios: investigación tecnológica, inventos, patentes, productos derivados del petróleo; todo esto como fruto de la “economía del conocimiento”. Y Andrés Oppenheimer, en su libro Crear o Morir, recomienda que lo prioritario es fomentar la educación para la innovación y estimular la inversión en innovación, para inventar y crear productos y procesos de todo tipo y cada vez de mayor valor agregado, que puedan ser vendidos globalmente.

Pero no hace falta ser el primero en inventar porque podemos copiarnos de buenos modelos, como lo comenzó haciendo Japón y China. Entonces, lo que tenemos que hacer en Venezuela es ver lo que ocurre en otros mercados y reproducir el éxito de sus productos y servicios, con innovación y tecnología desarrollada por nosotros. Porque el preció del petróleo no se recuperará pronto, será difícil que vuelva a superar los $50 por barril y puede ser que Pdvsa no exista en 20 años.

La era del petróleo está llegando a su final, pero nosotros seguiremos teniendo petróleo y debemos buscar qué hacer con esas enormes reservas petroleras.

jmcolmenares@gmai.com