• Caracas (Venezuela)

Juan Manuel Raffalli

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Juan Manuel Raffalli

Pleito bufo

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Me imagino que a Maduro y su entorno les asaltan sentimientos mixtos. Seguro se debaten entre los nervios y el regocijo. La orden ejecutiva de la Casa Blanca presenta términos que a simple vista asustan. Esa es la razón por la cual todos los afectados directamente tenían cara de preocupación en la pasada rueda de prensa, digamos que una cara muy distinta a la del senador Marco Rubio o la de George W. Bush. Sencillamente no saber dónde podrían terminar sus respectivos casos individuales considerando que se trata de temas relacionados con corrupción y trasgresión de derechos humanos. Pero por otra parte, Maduro sabe que este altercado es medio bufo y no pasará de estas sanciones personales.

La declaratoria de “riesgo inusual” notificada al Congreso no supone que Venezuela sea una amenaza real y menos aún que nos vayan a invadir o atacar. Nadie en su sano juicio puede creer esa estupidez. Se trata tan solo un requisito formal y legal conforme a las leyes norteamericanas para que el presidente quedara habilitado y emitiera las sanciones a funcionarios a título individual, que no son más que pagar con la misma moneda la medida dictada por Maduro contra varios personeros norteamericanos.

Decimos que en el fondo se trata de un pleito bufo porque a estas alturas de la vida Estados Unidos no va a ir más lejos contra Venezuela. Eso del Nimitz anclado frente a Catia La Mar, mientras salen cargueros llenos de petróleo hacia Estados Unidos, es una bolsería. Estados Unidos nos compra la bicoca de 1 millón de barriles diarios de crudo y es nuestro mejor pagador. Hay intereses recíprocos muy importantes que dejan de bulto que este pleito es simplemente de galerías. Precisamente por eso Maduro y su entorno en el fondo están gozando. Necesitaban este pleito para unir sus bases en torno a un sentimiento nacionalista y lo han venido aprovechando al abrigo incluso de sus aliados internacionales. ¿Qué mejor tema para tapar las colas, la escasez o la inseguridad? Como dice acertadamente Alberto Barrera Tyszka, oponerse a Obama es mucho fácil que hacer frente a estas penurias cotidianas. El aniversario de la “siembra del Comandante Eterno” duró una semana y, justo cuando se ponía “calichoso”, Obama ripostó y con un “fraseo” que da para mucho. Basta con decir que hasta una habilitante riesgosa para la oposición, generó el “executive order”; por cierto, es la sexta desde que entró en vigencia la Constitución, todo un abuso que ha permitido a Chávez y Maduro legislar por decreto durante más de cinco años alterando la normal separación de los poderes públicos por más de un periodo constitucional parlamentario.

Pero la oposición no puede perder el foco. Este pleito bufo debe ser flor de un día. Engancharse en el tema del pleito con Obama es caer en el juego comunicacional de la “administración Maduro”. Es distraer la atención de lo que nos está agobiando. Es ahorrar costos políticos a un gobierno cuyas políticas económicas nos enfilan hacia una inflación de 3 dígitos y un decrecimiento económico de más de 7% según los expertos. ¡Pura pobreza! Precisar la fecha electoral es imperioso. Hablar de los problemas de la gente es una necesidad. Afortunadamente, pareciera que muy al contrario de lo que la mayoría piensa, la oposición está muy unida en torno a este objetivo. Primarias y parlamentarias, lo demás es un peine que no se puede pisar. El poder no solo radica en el Ejecutivo, aunque así parezca bajo el presidencialismo aberrante y arrogante que se ha desatado inconstitucionalmente. La Asamblea Nacional debe ser la representación del pueblo democráticamente electa, ahí está el centro de la soberanía y siendo mayoría se pueden tomar acciones y decisiones que cambien el rumbo del país. 

Con seguridad no vendrá el Nimitz pero sí saldrán los cargueros con petróleo a Estados Unidos y las colas, la escasez, la inseguridad, la inflación, es decir, todas nuestras penurias seguirán igual o empeorarán. Hay que hablar de ellas y quejarse, el país está cada vez peor y no precisamente gracias Obama, sino a Maduro y su combo.