• Caracas (Venezuela)

José Rafael Revenga

Al instante

España se pregunta: “¿Podemos en La Moncloa?”

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España, y no solo España, se encuentra atónita, y sin saber mucho qué hacer, frente a la exitosa convocatoria de unos 100.000 manifestantes desde Cibeles hasta la Puerta del Sol en Madrid el pasado sábado 31/01.

La magnitud de la concurrencia de la “Marcha por el cambio” (https://twitter.com/ahorapodemos) organizada por el emergente partido Podemos –fundado en enero del 2014– y entusiasmada por su figura icónica Pablo Iglesias, desbordó las expectativas de los simpatizantes y los temores de sus dos partidos opositores: el PSOE y el PP. 

Un movimiento se transforma en partido

Todos se interrogan cuán lejos puede llegar dicho movimiento electoral con su lema “vientos de cambio soplan en Europa” surgido de los “indignados” presentes hace cuatro años en Madrid en mayo 2011. No está claro como el voluntarismo del movimiento, difuso y temporal, procede a transmutarse en una micro-organización política la cual logra, desde su inicio, una apelación significativa y en menos de un año las encuestas la señalan como la segunda fuerza de adhesión de los españoles. Más aun, hay que tener en cuenta que en numerosos estratos representa la primera simpatía de opinión.

Cinco meses después de su nacimiento Podemos conquista el 8% de la votación para el Parlamento Europeo. Su propio secretario general, Pablo Iglesias se convierte en un eurodiputado. Un desempeño no explicable ni por sus muy limitados recursos económicos ni por el núcleo inicial de sus escasos adherentes. Era una primera señal de alerta para el “establecimiento político” español. Muchos la desestimaron.

Elecciones generales a fines del 2015

Ahora está en juego la nueva correlación de poder que surgirá de las elecciones generales previstas para este año las cuales deben tener lugar antes del 20/12 y servirán para renovar los 350 escaños del Congreso de los Diputados y los 208 escaños de elección directa en el Senado. Las fechas más probables son los domingos correspondientes al 15/11, el 22/11 o el 29/11.

Desde un tercio de siglo la escena electoral y la conducción del gobierno de España ha sido dominada por dos partidos: el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el conservador Partido Popular (PP). En las últimas elecciones generales para las Cortes en noviembre del 2011, los resultados arrojaron el triunfo del PP con 45% de los votos mientras el PSOE con solo 28% entrega el poder después de ocho años de predominio bajo la errática dirección de José Luis Rodríguez Zapatero.

¿Cómo explicar el ascenso?

El ascenso de Podemos ha sido tan súbito como imprevisto. Seis meses después de su aparición en el ruedo político registra 14% de intención de voto y actualmente, en su primer aniversario –antes de la marcha del 31/01/15– cuenta con un formidable 25%.

Sin embargo, el deterioro de los dos principales –hasta ahora– partidos no genera inexorablemente una tercera fuerza equivalente. Es decir, dos “menos” no son siempre equivalentes a un nuevo “más”. La erosión de las fuerzas existentes puede disiparse en un anomia generalizada o fragmentarse en múltiples partidos menores o micro-partidos. El reto para el análisis operacional y estratégico es indagar el por qué Podemos no se ha limitado a ser otro micro-partido más.

¿A qué se debe ese vertiginoso crecimiento el cual en solo 12 meses irrumpe haciendo añicos la estructura de la política española enclaustrada en la alternancia del bipartidismo?

Un primer esbozo de explicación tiene que tener en cuenta el descenso ininterrumpido del favoritismo con que contaban las dos grandes organizaciones electorales: el PSOE pasa de un 28% (11/2014) a un 20% (01/2015) mientras el PP, vencedor abrumador en las generales del 2011, ve castigado su desempeño gubernamental al caer de un 45% a un 26% en el mismo lapso.

Sin embargo, el deterioro de los dos principales –hasta ahora– partidos no debería  generar inexorablemente una tercera fuerza equivalente. Es decir, dos menos no son siempre equivalentes a un nuevo más. La erosión, la desafección hacia las fuerzas partidistas existentes hubiera podido disiparse en un anomia generalizada o fragmentarse en múltiples partidos menores o micro-partidos.

Por ejemplo, el deslave del PSOE y del PP hubiera podido acumularse en la Izquierda Unida (13 escaños) o en Unión Progreso y Democracia (5 escaños).  El reto para el análisis operacional y estratégico es indagar el por qué Podemos no se ha limitado a ser otro micro-partido más y ahora, en un recorrido flash, se disputa la primacía electoral y la sede del gobierno en el Palacio de La Moncloa.

Hoy

La actualidad del favoritismo de los partidos y de los candidatos para ocupar la presidencia según el sondeo del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) reseñado en un reportaje de El Mundo de Madrid confirma que Podemos consolida el sorpasso al PSOE y a su candidato Pedro Sánchez con una ventaja de 1,7% si las elecciones fueran hoy. No obstante, dicho barómetro realizado en enero del 2015, previo a la marcha del 31/01, mantiene al PP liderado por Mariano Rajoy en primer lugar con un 27,3% de la intención de sufragio y con 3,4% de ventaja sobre Podemos.

Como advierte el informe del CIS los números mencionados corresponden a un modelo propio de análisis de intención de voto comparado con la estimación de voto.  No reflejan los indicadores obtenidos directamente en las planillas de la encuesta. Considero razonable estimar que hoy en día, después de la marcha en Madrid y según el cotejo de otros modelos de estimaciones, Podemos se encuentra, por lo menos, empatado con el PP y gozando de un momentum que el partido de Rajoy carece.

Es complejo pero oportuno intentar perfilar algunos de los vectores motrices en acción que influirán en el proceso de la contienda electoral que ya ha comenzado y que se prolongara por unos diez meses.

El foco de las conjeturas por exponer corresponde a la interrogante planteada a partir del título de esta nota: ¿Alcanzará la victoria Podemos? ¿Se instalará su candidato Pablo Iglesias en el Palacio de La Moncloa? ¿Cuál será la estrategia de sus contendores para impedirlo?

Un primer vector por considerar en una estrategia para la acción es la sostenida negatividad de la opinión pública española en relación a su circunstancia actual y futura  acoplada a su evaluación de cómo la gestiona el gobierno de Rajoy. El estudio del CIS (enero 2015) recoge las siguientes señas:

  • El 76,5% de los españoles considera que la situación económica es mala y muy mala. Un 84% opina que será igual o peor que la de hace de un año y un 60,7% juzga que será igual o peor en un año.
  • El 79,4% menciona que el paro es el primer, segundo o tercer problema en comparación con el 55,5% que evalúa a la corrupción y al fraude como uno de los principales tres problemas.
  • Un 60,6% nunca votaría por el PP; un 40,5% no lo haría por el PSOE y  un 41,8% no lo haría por Podemos.
  • Un 4,3% con toda seguridad votaría siempre por el PP; un 3,2% por el PSOE y un 6,3% por Podemos. Esto apunta a la existencia de un núcleo muy duro de electores comprometidos con la causa del nuevo partido
  • El Presidente Mariano Rajoy enfrenta un agudo problema en cuanto a la confianza personal que inspira: 61,6% de la muestra afirma que no les inspira ninguna confianza a lo cual habría que agregar un 24,3% a quienes les inspira poca confianza
  • El líder del actual partido de oposición, Pedro Sánchez del PSOE se ve afectado por una desconfianza similar a la del candidato del PP: un 35% no le tiene ninguna confianza mientras un 42,9% poco confían en el.
  • En relación a la pregunta, diseñada para desencadenar una respuesta espontánea, “Suponiendo que mañana se celebrasen elecciones generales, es decir al Parlamento español, ¿a qué partido votaría Ud.?” Las respuestas fueron las siguientes:

Podemos: 19,3%; PP: 12,95%; PSOE; 12,4%

La estrategia a tres

Todas las someras anotaciones previas constituyen un marco referencial inicial para evaluar aciertos y errores de parte de los tres rivales. Solo como ejemplo de desaciertos cito la estrategia asumida hace unos meses por Pedro Sánchez, nuevo secretario general del PSOE, fraguada para atacar frontalmente a Podemos lo cual, al contrario, le sumó simpatizantes y adeptos en las franjas más innovadoras del socialismo español. Dicho curso de acción ya ha sido abandonado.

Otro factor por integrar en el análisis es la conveniencia de establecer coaliciones tanto a nivel regional como nacional. Si se tiene como meta neutralizar el avance de Podemos habría que compensar una posible alianza del nuevo partido con el existente de la Izquierda Unida el cual podría añadir de 3 a 5% de votos adicionales a nivel nacional.

Es probable que un análisis detallado llegue a la conclusión que el único baluarte para impedir que Iglesias ocupe el Palacio de La Moncloa sea la “renovación” de cualquiera de los dos partidos convencionales para lograr una reanimación tanto de la oferta como de la gestión.

Rajoy y Sánchez tienen el plato servido.

La pérdida de impulso del PSOE

El domingo 01/02, el día después de la marcha de Iglesias, Pedro Sánchez presenta un discurso en la Conferencia Autonómica del PSOE en el cual enfila sus cohetes hacia el PP y “ninguneo” a Podemos para no dividir al campo socialista:

"...en ganas de ganar a la derecha no nos gana nadie…es posible derrotar a la derecha si nosotros nos movilizamos, si sumamos todas nuestras fuerzas, la derecha pierde".[ su discurso en PDF]

La primera prueba la tiene Sánchez en las elecciones regionales de Andalucía previstas para el 22/03 con Susana Díaz como candidata.

Quien tiene la última palabra en esta nota –seguirán otras sobre el tema- es Carolina Bescansa, secretaria de Análisis Político y Social de Podemos:

“El sistema de partidos ya no volverá a ser como ha sido desde su fundación en 1977”.

De no darse cuenta el PSOE y el PP de las fortalezas del contrincante y de las debilidades propias, España corre el mismo riesgo de no volver a ser como ha sido.

 

jrrevenga@gmail.com

@revengajr

 

NOTA:

Para ver videos y fotos relacionados con el tema ir a:

http://abra360.blogspot.com/2015/02/espana-se-pregunta-podemos-en-la-moncloa.html

Para el barómetro del CIS ir a:

http://estaticos.elmundo.es/documentos/2015/02/04/barometro_CIS_diciembre.pdf