• Caracas (Venezuela)

José Rafael Avendaño Timaury

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José Rafael Avendaño Timaury

Secretos de generales (I)

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El tema recurrente de los últimos tiempos se refiere a la injerencia indebida de países extranjeros en nuestro país. Esa intrusión no discrimina la manera de que si la misma se refiere a la intervención armada –intervención de la política por otros medios- o a la presión internacional o la de algún país en particular por cualquier causa. Lo cierto es que padecemos de una paranoia in crescendo derivada de  la llamada participación norteamericana en nuestros asuntos internos y los preparativos estridentes y ridículos para afrontar la fabulada intervención militar por parte de ese país tratando de desempolvar cantos patrioteros fuera de tono, lugar y ocasión.

La única vez en que tropas venezolanas han salido del territorio nacional aconteció a partir del año 19 del siglo XIX, cuando tropas venezolanas recorrieron territorios de la Nueva Granada y de los que hoy conforman países como Panamá, Ecuador, Perú y Bolivia. Quedaron a su vez planes no concretados: la invasión a Cuba y Puerto Rico, en procura de su independencia, probablemente comandada por el General en Jefe José Antonio Páez. Luego, la historia nos lo ha señalado a  algunas individualidades venezolanas que combatieron en territorios extranjeros a título personal, sin que para ello existiese una disposición expresa por parte de los distintos gobiernos venezolanos.  Es decir, fue una aventura propia de los connacionales y no la intervención directa por parte del gobierno venezolano. El siglo XX nos mostró a compatriotas combatiendo en Nicaragua, Francia (Primera y Segunda Guerra Mundial), Santo Domingo y el general, Rafael de Nogales Méndez (San Cristóbal 14 de octubre de 1879, Panamá, 10 de julio de 1937), dirigió ejércitos regulares en campos de batalla en el antiguo imperio otomano, Europa y Asia en tiempos de la I Guerra Mundial.

Por su parte, los únicos ejércitos extranjeros que han combatido formalmente –con uniformes, armas, oficiales y tropas- en nuestro país fueron los pertenecientes a la Legión Británica, bajo las órdenes del general Páez de acuerdo con instrucciones emanadas por El Libertador. El otro estuvo constituido por las tropas expedicionarias españolas bajo el mando del Capitán General Pablo Morillo en 1815, cuando la guerra civil venezolana se transformó en internacional debido al contingente de 15.000 mil oficiales y soldados españoles que pisaron territorio patrio. Todo lo anterior aconteció, sin menoscabo de que venezolanos y españoles combatieran indistintamente en los dos bandos.

En 1966 y 1967 tropas extranjeras –cubanas- con oficiales propios, apertrechados por ese gobierno y coludidos con venezolanos opositores a los gobiernos democráticos de entonces, desembarcaron en evidentes actos de guerra en costas venezolanas. Esos hechos acarrearon sangre y desolación. Oficiales y soldados venezolanos perdieron la vida a causa de las balas disparadas por comunistas cubanos y venezolanos, en armoniosa conjunción. Me permito citar textualmente la versión del general de división de las FAR, Raúl Menéndez Tomassevich:

“…….LB:-. ¿Cuándo entró a Venezuela?

RMT:-. El ocho de mayo de 1967. Fue en la operación donde pierde la vida Antonio (Tony) Briones Montoto. Su misión era asegurar el desembarco y regresar.Debíamos llegar a la orilla sin mojarnos. No fue posible. Había un rompeolas que lo impidió. Además vimos una luz que iluminaba un cocal. Después supimos que se llamaba el Cocal de los Muertos. Le dije a Briones: “vete”. Le di un abrazo. Nos tiramos en la arena. Vi que la luz se proyectaba sobre Briones que iba empujando la balsa mar afuera. Aprovechamos y nos internamos en el Cocal. Nos reorganizamos. Atravesamos la carretera Caracas-Barquisimeto y emprendimos el camino a las montañas.

LB:-. ¿Cuántos desembarcaron?

RMT:-. Ocho. Cuatro Venezolanos: Moisés Moleiro, Héctor Pérez Marcano, Eduardo Ortiz Bucarán, todos dirigentes del MIR y un campesino llamado Aurelio, que más tarde perdió la vida en la guerrilla. Los otros cuatro éramos cubanos: Ulises Rosales (1), Silvio García Planas (2), Harley Borges (3) y yo.

LB:-. ¿A qué hora pisaron tierra?

RMT:-. Entre las 2 y 2:30 de la madrugada.

LB:-. ¿Cuándo llegaron a las montañas?

RMT:-. A las seis de la mañana.

LB:-. ¿Qué rumbo cogieron?

RMT:-. Fuimos a buscar la guerrilla que estaba en la zona del Bachiller.

LB:-. ¿La encontraron?

RMT:-. A los tres meses y diecisiete días.

LB:-. ¿Cómo subsistieron?

RMT:-. En nuestras mochilas llevábamos dos libras y media de comida. Fidel nos manifestó que no podíamos llevar un peso mayor de 35 libras, incluyendo el fusil, que pesaba 10, y las balas. Como siempre, hasta en la cosa doméstica. El Jefe es sabio. Un día después que teníamos el equipo nuevo: las botas, los uniformes, etc., llegó y me preguntó: - “¿Ustedes probaron el equipo?“. Le respondí que no. Mandó a que lo probáramos. Empezaron las dificultades: las botas quedaban apretadas, las mochilas tenía  unos ganchos que pelaban la espalda. Así fuimos descubriendo cosas que después, en el campo de acción, hubiera sido imposible de resolver.

LB:-. ¿Qué tipo de comida llevaban?

RMT:-. Pastillitas de sopa, chorizos, jamón.

LB:-. ¿En qué momento comían?

RMT:-. Al atardecer, cuando acampábamos. Hacíamos una candela larga donde cada uno ponía algo dentro de su jarro. Era la fiesta de la candela. De noche no podíamos caminar por la vegetación. Hasta que se nos acabaron las provisiones.

LB:-. ¿Cómo se las arreglaron?

RMT:-. Pasamos mucha hambre. Días enteros sin ingerir ningún alimento. En una ocasión estuvimos más de una semana en esa situación. Sólo a base de agua. Comíamos todo lo que pudiéramos agarrar. Desde mono, burro hasta serpiente venenosa.

LB:-. ¿Cómo se la comieron?

RMT:-. Hervida con sal.

LB:-. ¿A que sabe?

RMT:-. A pescado. En ese momento me pareció el manjar más rico del mundo.

LB:-. ¿Qué tiempo permaneció en las montañas?

RMT:-. Alrededor de doce meses. Todos muy difíciles Siempre tuvimos el mismo uniforme y botas que cuando desembarcamos. Me enferme gravemente. Llegué a pesar 100 libras. Prácticamente no podía caminar.

LB:-. ¿Cuál fue la causa?

RMT:-. Habíamos comprado unas gallinas. Las salamos y las echamos en las mochilas. Se pudrieron. Yo con la mía hice una sopa. En vez de gallina lo que comí fueron gusanos. Cogí tremenda infección. Los compañeros me plantearon la necesidad de que bajara. Me dijeron que si tropezábamos con el ejército, ellos no me iban a dejar solo y nos iban a matar a todos. Me convencieron y bajé.

LN:-. ¿En la ciudad donde se alojó?

RMT:-. En casa de un matrimonio amigo. Me consiguieron un pasaporte. También un cuño. Me tiraron una foto. Quité la foto original del pasaporte y puse la mía.

LB:-. ¿Cómo salió del país?

RMT:-. Por el aeropuerto internacional de Maiquetía. No tuve ningún problema. Estaba tenso. Me encontraba desarmado. Si me descubrían, me mataban. Afortunadamente todo salió bien. Viajé a Río de Janeiro y de ahí seguí a París. Al llegar a Francia me encontré con unos compañeros que tenían la instrucción de acompañarme. El Comandante en Jefe había preparado una operación para evitar que no me pasara nada. Una demostración más de que Fidel no abandona a sus hombres…..”

LB es el periodista cubano Luis Báez, autor del libro y entrevistador.

RMT es el General de División Raúl Menéndez Toamassevich. Pasó diversos cursos incluyendo la el de la Academia Militar Voroshilov en la antigua URSS, donde se le entregó la categoría de oficial de la enseñanza Superior Operativo-Estratégica.

Secreto de Generales (Desclasificado), publicado en La Habana, Cuba, 1996, páginas 99 a 110.

La segunda y última parte, con la versión del General de División Ulises Rosales del Toro -Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas- se publicará la semana que viene.

1.- General de División de las FAR

2.- Coronel de las FAR

3.- General de Brigada de las FAR


FAR: Fuerzas Armadas Revolucionarias (Fuerza Armada regular cubana)


cheye@cantv.net | @CheyeJR