• Caracas (Venezuela)

José Rafael Avendaño Timaury

Al instante

Conductas

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Ser autentico consiste en armonizar lo que se predica con lo que se practica. Lo contrario es ser inauténtico;es decir, persona que ajusta sus planteamientos, no al dictamen puro de su consciencia y al debido análisis objetivo, sinocircunscrito únicamente a lo aleatorio del caso sin la debida ponderación política y ética. Usualmente este tipo de personaje se caracteriza por practicar la demagogia  al pretender complacer a relativas mayorías eventuales que tienen poco discernimiento; son de dudosa y poca credibilidad, sobre todo cuando sus ejecutorias son contrastadas con los planteamientos vertidos en la corta o larga trayectoria de su actividad pública. Los políticos son presa fácil de caer en este tipo de imposturas, sobre todo cuando los ideales primigenios chocan con la dura realidad pragmática. Allí comienza el deslave de los antiguos ideales puros; y en el desborde, se tornan en color ocre, baboso, mal oliente. Ergo, se vende al mejor postor en la almoneda de los  convenientes acontecimientos. Los ejemplos de estos especímenes son muchos y universales.

La política y el ejercicio del poder estánconsiderados como una de las pasiones más emblemáticas del ser humano. Algunos la catalogan y la ubican en un  estrado superior al amor sensual, a la gula y a la riqueza. Quizás porque cuando se ejerce sin freno el mando, este le permite el acceso fácil a estos placeres. La historia ha sido pródiga en ejemplos. Muchos seres, ordinarios en esencia, pero que han accedido ala autoridad por el simple azar, o debido a accidentes circunstanciales del destino, así lo han demostrado. Han sido pocos los que han permanecido inmunes a estos inevitables“cantos de sirenas”. Sobreponerse a estas paradisiacas tentaciones es tarea ardua. Lo primero consiste en ser impermeable a las lisonjas fáciles y muy comunes que rodean al escogido de turno. Existen especialistas en condimentar frases efectistas para elevar muchos egos frágiles. Cuando surte efecto, el propiciador utiliza a su favor todos los recursos. Luego se presenta –como la serpiente en el paraíso- la oportunidad de efectuar negocios, directos o indirectos, que aumentara el caudal personal, casi siempre escuálido. Por ello, aquellos líderes que vienen de estratos sociales medios o bajos son presa fácil de la tentación y se preparan convenientemente para que al abandonar el cargo, –si no les tienta el deseo de la perpetuidad- no confronte a futuro ningún tipo de escasez material. El ejercicio diletante del poder también genera una atracción física muy especial de carácter sensual. “El cazador” no necesita seguir la huella de la presa, puesto que ésta se le pone, graciosa y dócilmente, a tiro.

Una vez el que el “republicano” que ha accedido al poder y ha sucumbido a los aguijones; deslumbrado por todos los placeres mundanos que este proporciona, se le presenta una nueva disyuntiva: ¡El trascender! La trascendencia puede ser histórica o personal. La mayoría no aquilata los valores necesarios para erigirse como iconos. Luego del deslumbre inicial, siempre breve en términos históricos, suelen diluirsede maneracasi imperceptible.

   La trascendencia personal es común en la mayoría. El mecanismo propiciador es el denominado nepotismo. Algunos, muy pocos, miran a los ascendientes. El límite, es la llamada ley de vida que consiste en que los padres mueren primero que los hijos. Otros comparten con los cónyuges el liderazgo y aspiran que le suceda. Los hermanos también se encuentran en esta disyuntiva. (El caso venezolano más conocido fue el del hermano de Juan Vicente Gómez, vicepresidente en ejercicio asesinado en Miraflores. Este hecho ocasionó que el dictador se olvidara definitivamente de pretensiones dinásticas y modifico la Constitución Nacional –en muchos casos complaciente a los deseos personalísimos- eliminando a su vez el destino político del hijo que también se encontraba en la caprichosa línea de sucesión).

   Por último quedan los hijos. Esta perniciosa conducta que yo tiendo a denominar “comportamiento real en tiempos republicanos” siempre está “in pectore” en casi todos los personajes a que me he venido refiriendo.

   Lo preocupante de esta aberración es que ha venido mutándose. En la Venezuela del siglo XIX, XX y XXI, siempre ha estado latente en los jefes de los diversos tipos de dictaduras que nos han asolado. Fueron pocos los que la obviaron. Quizás José Antonio Páez, teniendo esposa, querida e hijos, no demostró interés alguno en practicar la aberrante costumbre.

    El “virus mutante” ha sobrepasado los regímenes dictatoriales y ha hecho acto de presencia en los pocos regímenes democráticos, de manera especial en las últimas décadas del siglo XX, donde se empezó a descorrer estecomportamiento en niveles medios.

   En este siglo y bajo el régimen del particular estilovocinglero de Hugo Chávez, vimos como el desborde impúdico del barro –jamás visto- irrumpió a empujones: nombró a su papá y hermanos en altos cargos. Propició la eventual participación desu cónyuge, su prole y elevó, con rango de doctrina, a través de la vía del tradicional “braguetazo”, a oscuros personajes. Aupó a que sus correligionarios más cercanos nombrasen a sus consortes, hijos y a toda la demás parentela para que ocupasen ministerios, gobernaciones, escaños en el parlamento etc. Esto, al fin y al cabo, conforma el bodrio del característico “totalitarismo constitucional” que discierne y lleva por divisa el actual régimen.

   Lo inaudito es que la mutación de esta plaga, peste o como quiera denominársele, se ha aposentado también en el llamado campo“opositordemocrático”. Hemos visto en los últimos años como algunos dirigentesimponen como candidatos a gobernadores, diputados, concejales etc., a hijos,cónyuges, hermanos y “amigos del alma” en general, en todos los demás cargos administrativos y burocráticos, en una especie particularísima de “derecho de pernada” auto impuesta.

   Denunciar, criticar y combatir esta conducta no se le está permitido a quienes la ejercemos.A muchos se les endilga el cognomento de “colaboracionistas”; porque en su débil, simplista y cómoda argumentación, todo aquello que contraríe la “unidad excluyente” en las próximas elecciones parlamentarias -así se tenga la razón como en el presente caso- la hace “impolítica” e inoportuna. Evidentemente esto, además de ser un falso dilema es un vulgar chantaje (vanas ilusiones fríamente calculadas en una soporífera noche de verano) a todas luces inaceptables.

   Por ello me preocupa y alarma que en el hipotético caso de que los actuales prebostes del régimen –¿aceptarán dócilmente?- sean cambiados electoralmente y sustituidos por algunos personeros de la oposiciónpracticantes del estilo y dela conducta antidemocrática, para nada republicana; que se ha desglosado en este escrito, continúen sin rubor alguno con la inefable práctica y que  la historia vuelva a repetirse.

   ¿Será que la salsa que es buena para el pavo, no lo es para la pava?

cheye@cantv.net

@CheyeJR