• Caracas (Venezuela)

Jesús Rangel Rachadell

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¡La salud! El secreto mejor guardado

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María Teresa del Toro Alayza, esposa del Libertador, murió de fiebre amarilla o paludismo –de esta última tenemos actualmente una epidemia-; Simón Bolívar murió de tuberculosis; que es actualmente la segunda causa mundial de mortalidad por un agente infeccioso, después del sida, y generala cuarta parte de las muertes a las personas infectadas por el VIH.

Hoy se puede padecer de cualquiera de las enfermedades que afligieron a la familia Bolívar hace 200 años; y si usted quisiera enterarse cómo está afectando estas u otras enfermedades a los venezolanos no podría saberlo, no hay estadísticas confiables, el Boletín Epidemiológico no se publica desde octubre de 2014, presuntamente se comunica, así lo dijo el ministro de salud, pero tampoco lo hacen.

Las enfermedades bolivarianas han regresado con fuerza gracias a la revolución y al socialismo del siglo XXI, y no están haciendo nada para evitarlo.

El Dr. José maría Vargas, si viviera hoy, le habría preguntado a El Libertador si recuerda que su madre lo haya llevado al médico, y si tiene la tarjetica o Certificado de Inmunización en la que consta que su primera vacuna fue la de la tuberculosis; también le preguntaría si estuvo en contacto con personas que sufrieran esa enfermedad, y si en su recorrido pasó por zonas endémicas de tuberculosis. El Dr. Vargas debió, luego del examen, trasmitir al ministerio de salud la denuncia obligatoria de esa enfermedad (artículo 17 de la Ley de Inmunizaciones), e inmediatamente el ministerio debía enviar una comisión para iniciar el cerco epidemiológico y vacunar a todos los que estuvieron en contacto con El Libertador, y al que se niegue a vacunarse lo pueden obligar usando la fuerza pública de ser necesario (artículo 23 de la citada ley).

El Reglamento Orgánico del Ministerio de Salud le atribuye a la Oficina Estratégica de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas la responsabilidad de elaborar informes técnicos sobre tendencias y escenarios que sirvan de soporte para la toma de decisiones en materia de salud (artículo 6 del reglamento). Esta Oficina debe recabar la información necesaria para la producción de los indicadores de gestión en el sector salud; pero no cumple con sus obligaciones legales, no emite informes técnicos, y esto podría ser consecuencia de no recabar la información, o si esta existe puede que la engavetan.

En el ministerio existe una Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales, que se encarga de definir las estrategias comunicacionales, pero la estrategia comunicacional del ministerio es no dar ninguna información en materia de enfermedades.

Al Despacho del Viceministro de Redes de Servicios de Salud le corresponde la gestión y coordinación de todo el proceso requerido para garantizar la obtención y calidad de datos e información, a los efectos de disponer de los instrumentos de vigilancia y análisis para la atención en salud.

No es por falta de organismos ni de funcionarios, como la Dirección General de Epidemiología, que no cumple con su trabajo. Este secretismo con la información de las enfermedades de nuestro país tiene que ser consecuencia de una política del Estado de ocultar la gravedad de lo que está sucediendo, aunque esto no es lo único que se encubre.

Y eso que no quiero profundizar en el desabastecimiento de insumos y medicinas; ambulatorios sin tensiómetros, termómetros, inyectadoras, vacunas; o los ambulatorios de Barrio Adentro cerrados.

El último Anuario de Natalidad es de 2005; el último boletín de Indicadores Epidemiológicos es de 2008; el último boletín de Mortalidad Materna e Infantil es de 2009; el último boletín Situacional de Tuberculosis es de 2008, aunque los datos son fundamentalmente de 2005; el Anuario Estadístico es de 2009; el último anuario de Morbilidad es de 2011; el último Anuario de Mortalidad es de septiembre de 2012; con esta dirigencia en materia de salud no avanzamos nada; y los factores que planifican estrategias de salud, tales como los laboratorios, farmacéuticas, clínicas, aseguradoras, etc; no pueden hacerlo sin conocer los padecimientos de la población.

El Plan Nacional de Salud 2014-2019, contiene estadísticas de Anuarios de Mortalidad Años 1990 - 2011 MPPS; lo que ratifica que para la preparación de ese Plan Nacional el ministerio no tenía actualizada la información ni siquiera a 2013. En este Plan no se menciona el acceso a la información epidemiológica por parte del público, lo cual ratifica la política de Estado de omitir las estadísticas relevantes para la toma de decisiones en el sector salud.

Los investigadores pueden acudir a la página Web de la Organización Mundial de la Salud, y revisar las estadísticas parciales de Venezuela hasta el año 2013 (en inglés); y no van a encontrar nada más.

En las estadísticas oficiales venezolanas no aparece el virus de chicungunya (datos oficiales a 2014), y el virus del zika está llegando, virus quelo transmite el mismo mosquito patas blancas del dengue; razón por la cual el gobierno debe implementar urgentemente las medidas de saneamiento ambiental que no practicaron con el chicungunya.

Esta gente está viviendo de la fama de Barrio Adentro, y este desinterés en la salud se mantendrá mientras sigan en el poder.

Estimado Henry, eres un ministro más, en tus manos está hacer la diferencia o pasar a la historia de la molienda de ministros de salud.

@rangelrachadell