• Caracas (Venezuela)

Jesús Rangel Rachadell

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Jesús Rangel Rachadell

200.000 firmas falsificadas

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El difunto Tascón dijo eso el 20 de febrero de 2004, refiriéndose a la recolección de firmas hecha por la oposición para convocar el referendo revocatorio presidencial. Cito: En opinión del diputado Luis Tascón (MVR), aunque una persona “haya firmado legítimamente” se cataloga como “megafraude” porque dentro del proceso “hay miles de personas firmando de manera ilegal”. Ahora el gobierno pide 10 millones de firmas para entregarlas a Obama “en rechazo al decreto del gobierno de Estados Unidos contra varios funcionarios venezolanos”; sin ningún tipo de control sobre esas firmas; mínimo el gobierno debió solicitarle al Consejo Nacional Electoral que lo asistiera en ese proceso, tales como asesoramiento técnico o el papel de seguridad para dejar constancia de los solicitantes, no vaya a ser que firmen extranjeros o menores de edad.

El gobierno podría llamar a sus amigos de la Alba, de Mercosur o de Unasur para que se constituyan en observadores del proceso de recolección de firmas.

Este proceso no tiene suficientes mecanismos de control, tales como el uso de papel de seguridad en las planillas, la inclusión de los números seriales de las planillas en las actas, la identificación plena del ciudadano mediante la solicitud de firma y huella dactilar, la verificación física de las planillas, el cruce de los nombres de los ciudadanos con los datos del Registro Electoral, el examen de las actas para verificar que las planillas estén debidamente relacionadas en la misma y la presencia de testigos y personal entrenado y designado por el Consejo Nacional Electoral.

Lo que puede estar pasando es que miembros del PSUV estén asistiendo de buena fe a los firmantes para llenar la información básica; o lo que es peor, puede que algunos ciudadanos sean errónea o fraudulentamente incorporados en las planillas, y ellos debieran tener la oportunidad de remover sus nombres mediante algún proceso de revisión.

No sé si me incluyeron o me incluirán sin mi autorización dentro de ese paquete de 10 millones de firmas, pero me niego a firmar para que dejen de perseguir a esos corruptos que están robando el dinero de los venezolanos o violando los derechos humanos de los estudiantes y políticos presos.

Si pudiéramos controlar esas 10 millones de firmas encontraríamos algunas que parecen ser similares, y que deben ser revisadas cuidadosamente, para poder rechazar las no genuinas.

Si las planillas o el libro de recolección de firmas tuviesen un número, si un Agente de Recolección, y solo esa persona, se le hubiese hecho responsable de unas planillas, tendría menos dudas sobre la veracidad del procedimiento de recolección de las firmas; pero nada de eso se hizo.

La recolección de firmas por parte del gobierno no tiene a un Observador del Consejo Nacional Electoral, como agente de buena fe, que verifique que estas firmas o las planillas no han sido alteradas, garabateadas o mutiladas; que determine que no existe discrepancias entre dos o más renglones que haga presumir que fueron llenados con una misma letra o caligrafía característica, particularmente en relación con las “firmas de caligrafía similar”, en el sentido de que prima fascie o “a primera vista” se note que los datos del renglón son llenados con una misma letra proveniente, con alto grado de probabilidad, por una misma persona.

Tampoco sabemos si desde Cuba le están “echando una ayudaíta” al gobierno en la recolección de las firmas.

Recordemos que la firma es la representación gráfica del nombre de una persona hecha de su puño y letra; si lo hace otra persona la identidad es dudosa, no podemos acreditar que procede de quien lo suscribe, para autorizar lo allí manifestado o para obligarse a lo declarado.

Mientras el gobierno está en su fiesta de guerra antiimperialista los venezolanos estamos como en un velorio, nos sentimos solos, tristes, con una sensación de vacío y de escasez de soluciones; todo por las políticas del socialismo del siglo XXI, que son suicidas y que están provocando hambre y muerte, y si tiene dudas vaya a cualquier hospital a ver a los enfermos firmando con su propia sangre la ausencia de insumos y la falta de repuestos médicos.

Mi estimado Obama, no tengo ninguna duda de que estos locos te van a entregar incontables firmas planas.


@rangelrachadell