• Caracas (Venezuela)

Jesús Rangel Rachadell

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Destrucción socialista

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Para Marx la lucha de clases nos llevará al Comunismo, por el camino de una dictadura; significa que estamos en ese camino que divide a la sociedad en buenos y malos, donde unos tienen derecho a perjudicar a otros para, de manera envidiosa, recuperar derechos que “alguien” les quitó o les impidió que obtuvieran, y a una discriminación que justifica que los buenos pueden destruir a los malos, por el pecado que cometieron al tener una posición económica mejor. Los bandos contrapuestos deben pelear y después que aniquilen al otro bando podrán descansar y construir un mundo bello, esa es la lucha de clases que nos proponen, esa es el presente que vivimos.

El gobierno fantasea sobre diferencias irreconciliables en la sociedad para perseguir a comerciantes, a productores agrícolas, o desposeer de sus bienes a legítimos propietarios bajo el eufemismo de la expropiación sin pago. Asume la personificación de los pobres para castigar a todo aquel que pretenda tener una actividad productiva que satisfaga sus necesidades, la persecución a los comerciantes o la represión a los periódicos, vía el control sobre el papel; esto no transformará a nuestra sociedad en una mejor ya que “nunca está permitido hacer el mal para obtener un bien”, de los males que está provocando el gobierno no puede nacer nada bueno, esa manera de comportarse no es cristiana.

El Socialismo del siglo XXI promueve la lucha de clases, pero no es más que un subterfugio para acceder, controlar y ejercer el poder; es un sistema de dominación basado en el triunfo de unos sobre otros, como si un triunfo erigiera las bases morales para discriminar y perjudicar a unos individuos en favor de la clase social menos favorecida políticamente, cuando lo triunfante en unas elecciones es una parcialidad política no un grupo social.

Esta destrucción prescinde de la dignidad del hombre, sea cual sea su origen social o su situación económica, desconoce que el ser humano es valioso por sí mismo como obra de Dios. Por la vía de la lucha de clases –ya que es el mismo camino- van a perseguir a otros grupos por diferencias de razas, de religión, de condición social, o por ser representante de empresas.

La sociedad dividida no resuelve nada, no avanza hacia ningún objetivo, solo va hacia la destrucción o al “autosuicidio”; por eso necesitamos propósitos que aglutinen a nuestra sociedad. Una aspiración puede ser el aceptar la existencia de quienes piensan distinto, de los que no comparten las mismas ideas, simplemente el respeto o caridad. Otro ideal puede ser que no se expropie sin pagar; o aceptar la representación de parte de la sociedad a través de los partidos políticos, que en la Asamblea Nacional se debe respetar la proporcionalidad en las comisiones legislativas y que la presidencia de las mismas le corresponda a los representantes políticos; nada de aplicar mayorías o aplanadoras sin reconocer la existencia de los otros, como es la política actual del gobierno.

Parece mentira, que tengamos que hacer un gran acuerdo nacional para que los militares no tengan militancia política ni puedan expresar públicamente su apoyo al socialismo y solo al socialismo, cuando este problema ya está resuelto en la constitución en el artículo 328, que expresamente se los prohíbe.

Este gobierno que encierra inocentes, a políticos, persigue empresarios, lleva a la muerte a un granjero y a muchos otros a la quiebra; tiene las manos manchadas.

Ninguna ideología justifica la persecución y los malos tratos que emprende contra estos y contra toda la sociedad; y los socialistas del siglo XXI tienen que devanarse los sesos para entender que a ellos no les gustaría que les infligieran esos mismos malos tratos que acostumbran aplicar.

Casstellio—enfrentándose a todos los teólogos— califica a Servet, asesinado por Calvino, de víctima inocente; cuando rechaza todos los argumentos de Calvino con estas inmortales palabras: "Matar a un hombre no será nunca defender una doctrina, será siempre matar a un hombre".Podemos parafrasear que poner preso a un hombre nunca será defender una doctrina como el socialismo del siglo XXI, será siempre poner preso a un hombre.

De todas maneras, mientras ves la propaganda del gobierno, el régimen te está metiendo la mano en el bolsillo y sacándote el dinero de la cartera.

@rangelrachadell