• Caracas (Venezuela)

Jesús Ollarves Irazábal

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Nueva Asamblea, nueva Ley de Seguridad Alimentaria

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En dos platos: la escasez de comida es lo que más le preocupa a la gente y, quizás, sea el principal fundamento del demoledor voto castigo que recibió el gobierno presidido por Nicolás Maduro el 6 de diciembre.

El próximo 5 de enero de 2016, la nueva legislatura de la Asamblea Nacional deberá afrontar muchas tareas urgentes, pero, insistimos, la más apremiante tiene que ver con la violación del derecho constitucional a la seguridad alimentaria.

La formulación y aplicación de una estrategia nacional para garantizar el derecho a la alimentación exige el pleno cumplimiento de los principios de responsabilidad, transparencia, participación popular, descentralización, capacidad legislativa e independencia de la judicatura. Es esencial un buen gobierno para la realización de los derechos humanos, incluida la eliminación de la pobreza, y para asegurar medios de vida satisfactorios para todos. En teoría, porque la realidad es otra.

En Venezuela la seguridad alimentaria está establecida en el artículo 305 de la Constitución, y en el artículo 8 de la Ley Orgánica para la Seguridad y Soberanía Alimentaria, que señala: “Todas las ciudadanas y los ciudadanos, en todo el territorio de la República Bolivariana de Venezuela tienen el derecho a la disponibilidad y acceso oportuno y suficiente de alimentos de calidad”.

El desabastecimiento y el alto costo de los alimentos es parte de la crisis estructural que vivimos y debe ser uno de los temas prioritarios de la nueva Asamblea Nacional.

El aprovisionamiento de los alimentos básicos se enfrenta con dos obstáculos: no hay, o lo poco que hay subió tanto de precio que no se puede comprar. En los anaqueles de los mercados no hay carnes, huevos leche, ni pollos. Las inequidades son de todo tipo: socioeconómicas, culturales, geográficas y políticas, cuyo impacto en la vida digna y en salud ya no solo afecta a los grupos más vulnerables, pues la clase media también se ve golpeada día a día.

La nueva Asamblea Nacional deberá considerar la adopción de una ley que permita la implementación de una estrategia nacional por el derecho a la alimentación que permita superar las incoherencias de las políticas públicas ensayadas hasta el presente.

La actividad legislativa en materia alimentaria puede presentarse tanto para llenar vacíos regulatorios como para mitigar problemas que han generado regulaciones anteriores. En este sentido, por ejemplo: si existiera una norma que impone requisitos excesivamente onerosos para acceder a un plan o programa social, o que se fundamenta en criterios discriminatorios, corresponderá a la Asamblea Nacional la adopción de una nueva regulación que solucione estos errores.

También deberá estipular disposiciones que permita resolver las contradicciones entre la realización del derecho a la alimentación, y otras leyes o políticas existentes en el sector agroalimentario que limitan o contrarrestan la eficacia del derecho a la alimentación. Se debe impulsar el sector agroalimentario y erradicar el pernicioso modelo de importar alimentos que se pudren en los puertos, frecuentemente utilizado por algunos particulares con el apoyo de funcionarios corruptos para obtener fraudulentamente divisas.

En el contexto de la exigibilidad política, el objetivo de la ley debería propiciar la armonización de las normativas y políticas sectoriales existentes, para garantizar el cumplimiento de los requisitos que exige el derecho a la alimentación adecuada: disponibilidad, accesibilidad y sostenibilidad.

La adopción de una ley también sería parte de un proceso que contribuirá a la implementación de la justiciabilidad del derecho a la alimentación adecuada a nivel nacional. Que el ciudadano tenga la posibilidad real de ir a los tribunales y reclamar ante un juez que las autoridades del Estado o particulares violan el derecho a la alimentación.

Estos estándares fortalecerían la atención a esta gran prioridad nacional: que todos los venezolanos tengamos efectivamente garantizado nuestro derecho a la alimentación adecuada y a vivir libres del hambre.

 

@jesusollarves