• Caracas (Venezuela)

Jair de Freitas

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Miopía laboral

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Visto a la distancia, el cacareado “sacudón” en realidad fue de tan baja magnitud que ni siquiera alcanzó para registrar en la escala de Richter. De hecho, más estremecedor resultó ser el trueno de esa madrugada que incluso disparó las alarmas de los automóviles despertando a buena parte de los caraqueños. En balance, el discurso evasivo y vaciado de contenido pronunciado en cadena nacional, reveló parte del temor que reina en Miraflores. En efecto, luego que el tren ejecutivo anunció la puesta de los cargos a la orden, el avispero rojo se agitó de forma virulenta dando lugar a presiones y luchas de poder. Ganadores y perdedores se dieron cita en el salón Ayacucho del palacio presidencial, desde donde finalmente se reveló la lista de premiados; y como no, de los desmejorados del régimen. La incomodidad, sin embargo, resultó inocultable sobre todo en el rostro del orador principal.

Mientras la audiencia aguardaba por la revelación de las medidas de ajuste económico, el discurso en cambio abrió calificando al modelo socialista de exitoso, con lo cual la lógica nos lleva a preguntarnos ¿si todo está bien y es tan formidable como lo sostienen, para qué el sacudón? Los logros de la revolución incluían por ejemplo 40% de trabajadores que prestan servicios en el sector informal y un supuesto 6,8% de tasa de desocupación para el mes de junio. Es decir, el presidente obrero que se llenó la boca diciendo que en el pasado tuvimos un modelo de exclusión, acto seguido admite que prácticamente la mitad de la fuerza laboral está fuera del ámbito de aplicación de la legislación del trabajo: ¡aunque usted no lo crea!

El momento retro tuvo lugar cuando tras afirmar que el régimen cuida que los trabajadores tengan acceso al empleo (cosa difícil de creer en un contexto de paralización económica por mala praxis gubernamental) el Ejecutivo Nacional añadió que la inversión en tecnología no podía ser para reemplazar a los trabajadores. En otras palabras, resistencia pura a la incorporación y mejora del parque industrial al mejor estilo ludista inglés del siglo XVIII.

Como quiera que la ensalada socialista no estaría completa sin una pizca de cinismo, se dijo en vivo y para todo el país que 95% de nuestros habitantes ingieren comida de calidad (que por cierto no se consigue en supermercados) tres veces al día, la cual se supone que 70% del país compra con el salario mínimo actual. Con el permiso de los lectores, voy a permitirme poner en perspectiva esa falacia.

El INE señala que la canasta alimentaria normativa debe ser suficiente para garantizar la comida de un núcleo familiar de cinco personas. Aunque el INE no pública el informe mensual respectivo desde febrero de 2014, se sabe que su costo actual ronda al menos los 5.000,00 bolívares mensuales. Es decir, en primer lugar, según la proyección de las cifras oficiales, el salario mínimo no alcanza para cubrir la canasta alimentaria normativa.

Pero además, si supuestamente con la canasta alimentaria comen cinco personas al mes, quiere decir que en promedio una persona come todo el mes con apenas 1.000,00 bolívares. Eso significa que según el Estado diariamente usted gasta en comida 33,33 bolívares, cifra con la que el presidente obrero asegura que 95% de los venezolanos comen “tres papas de calidad”. Francamente, como eso de las tres papas no sea literal, yo no entiendo de qué habla el régimen.

En medicina, la miopía es una enfermedad que se característica por un error del enfoque visual, situación que causa dificultad para ver objetos y personas a la distancia. El déficit de agudeza causa dolores de cabeza, incomodidad e incluso irritación ocular. Escarbando entre la grama para apartar el poco contenido del pasado discurso, detecto un divorcio inminente entre la realidad laboral de nuestro país y la visión oficial que hay sobre ese tema. Puede que allí esté la causa del dolor de cabeza, de la incomodidad o incluso de la irritación del presidente obrero. Concluyendo, mi diagnóstico es que, entre otras cosas, el régimen padece de miopía laboral.

@jair_defreitas

jair_defreitas_1@hotmail.com