• Caracas (Venezuela)

Jair de Freitas

Al instante

Gestión socialista en Guayana: mal presagio

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

 “Al capitalismo lo que importa es explotar a los trabajadores, que produzcan al menor costo posible”. La cita no es mía sino del finado del cuartel de la montaña a propósito de la conversión de Lácteos Los Andes en una empresa socialista. Causa ruido por tanto, cuando el presidente obrero el pasado jueves en Guayana dice que ya los trabajadores tienen una Convención Colectiva y un salario, por lo que los llama a “cumplir y sobre cumplir las metas productivas de cada empresa, de cada corporación, echar el resto, largar el pellejo por producir más y mejor”. Me pregunto si eso será gestión socialista, porque suena más bien a “capitalismo salvaje”.

Deja mucho que pensar que en ese mismo acto público, Sidor supuestamente entregue dividendos, cuando la excusa para trasquilar la última Convención Colectiva fue precisamente que dicha empresa no daba ganancias. ¿No fue acaso el propio Viceministro de Industrias y Presidente de la CVG quien declaró a mediados de diciembre para informarle al país que la pérdida de Sidor fue de 630.600 toneladas durante 2014?

La verdad es que tras su nacionalización aquel 9 de abril de 2008, la dinámica de Sidor se tradujo en disminución sistemática de su producción, por lo que no parece viable que se supere este año los 4,3 millones de toneladas de acero líquido registradas en 2007, último año calendario entero en que le perteneció a la trasnacional argentina. Si aparte de lo anterior, la producción actual no abastece el mercado interno (definido como prioritario) entonces ¿cómo esperan que además produzcan dividendos en dólares si prácticamente no exportan?

Por otra parte, no queda duda que el motivo por el cual se solicitó y acordó la reciente Ley Habilitante, acabó siendo un pretexto para legislar sobre cualquier materia. Si no es así que alguien responda ¿qué tiene que ver la gestión socialista de las empresas básicas de Guayana con la supuesta invasión militar imperialista?. Aun dejando de lado lo anterior ¿cuál es el objeto de la futura norma? Según notas de prensa de los principales diarios de circulación nacional, se trata de una Ley que busca fortalecer la organización de los trabajadores e incrementar la producción en el marco del control obrero.

En cuanto al objetivo relativo al fortalecimiento de la organización de los trabajadores, la verdad es que se supone que ese es precisamente el objetivo que tiene el Título VII de la LOT vigente cuando instrumenta el ejercicio de la libertad sindical como derecho de los trabajadores a organizarse del modo en que estimen conveniente para la mejor defensa de sus derechos e intereses. Respecto del objetivo relacionado con el incremento de la producción, basta con hacer dos preguntas para desmontar el tinglado; a saber: ¿se precisa una Ley para que se pueda incrementar la producción en las empresas básicas?; y en segundo lugar ¿la producción va a subir por el hecho que así lo establezca la Ley? Mientras sigamos creyendo que las variables económicas se gobiernan con normas seguiremos dando vueltas en círculo.

Respecto del tema del control obrero, me he pronunciado en dos ocasiones. La primera de ella, en mi opinión del once de diciembre de 2012 en el diario El Nacional intitulada Consejos de Trabajadores: mal augurio. La segunda de ellas, el pasado doce octubre (también en el mismo medio de comunicación) bajo el nombre de La verdadera fórmula socialista. Hoy sigo pensando igual manera: los ensayos de cogestión, autogestión, empresas cooperativas, empresas de producción social y otros tantos desatinos únicamente han producido fracaso. Aunado a lo anterior, hay que tener en cuenta que sin importar su origen (expropiación, confiscación, tomas, acuerdos de compra venta, creación por Decreto) el efecto de la intervención del Estado en las empresas es el mismo.

Revisen lo ocurrido en centrales azucareros, Invepal, la Industria Venezolana Textil, S.A., la Industria Venezolana de Válvulas, S.A., fábrica de helados Coppelia, areperas socialistas, Venirauto, C.A., Venezolana de Cementos, Lácteos Los Andes, Clorox; y las empresas básicas de Guayana, entre muchas otras: todas reflejan resultados cada vez más discretos e incluso números rojos rojitos en varios casos.

Ahora bien, se supone que lo que ocurrió en las empresas básicas desde que el Estado tomó cuenta de ellas fue precisamente la gestión socialista. Por lo tanto, los anuncios del pasado jueves no revisten ninguna novedad salvo que apunten a la cogestión bajo la fórmula de los Consejos de los Trabajadores, en cuyo caso solo resta concluir que a la gestión socialista en Guayana le aguarda un mal presagio.

 

@jair_defreitas

jair_defreitas_1@hotmail.com