• Caracas (Venezuela)

Jaime Merrick

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Jaime Merrick

Talanqueras e ideologías de plastilina

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Y cambian de partidos políticos con una naturalidad asombrosa. Y también se postulan a cargos de elección popular como si fuese un derecho intrínseco a su condición de dirigentes. ¿Es ético políticamente? ¿Por qué se observa en Venezuela que nuestros dirigentes cambian y cambian de partidos políticos y se postulan por acá y por allá? ¿Qué se esconde detrás de esa forma de hacer política? ¿Camburismo? ¿Real politik? ¿Pragmatismo? Y además con una desfachatez asombrosa hablan de esperanza, de unión, de optimismo; manosean la espalda del necesitado; miran a los ojos y se hacen solidarios de nuestras carencias… te hablan de fuerza y fe.

Algunos ejemplos (la verdad, es que abundan). 

Alfonso Marquina. Diputado por el estado Sucre con Acción Democrática. Se cambia al Partido Un Nuevo Tiempo y con esa organización fue precandidato a alcalde del municipio Baruta del estado Miranda. Perdió. Después es elegido diputado por los Altos Mirandinos, cargo que ocupa actualmente. Recientemente abandonó las filas de Un Nuevo Tiempo para formar parte de Primero Justicia.

Andrés Velásquez. Sí, el mismo que significó una esperanza frente al bipartidismo de los noventa; el dirigente sindical. Dos veces gobernador del estado Bolívar; después, candidato presidencial y pierde; se postula como diputado por el estado Anzoátegui y gana; deja el curul legislativo y posteriormente se postula en dos ocasiones como candidato a gobernador del estado Anzoátegui, y pierde en ambas oportunidades; se convierte otra vez en diputado por el estado Bolívar, y deja nuevamente su cargo para postularse como candidato a gobernador del estado Bolívar. Para volver a perder. Ese es su feudo: Anzoátegui y Bolívar. Es la misma vaina, ¿verdad? Y escríbanlo, volverá a ser diputado. Porque es su feudo y se lo merece.

Richard Mardo. Candidato a alcalde y perdió por muy poco. Posteriormente se postula a diputado por el estado Aragua, y gana. Después se lanza a candidato a gobernador, y pierde. Lo inhabilitan como diputado. Hoy por hoy el país tiene un diputado menos y la capital del estado Aragua tuviera un alcalde de oposición si Mardo hubiera persistido como dirigente en Maracay.

Ismael García. Dos veces diputado por el estado Aragua representando a la tolda política Podemos. Posteriormente, candidato a alcalde del municipio Libertador del Distrito Capital, y pierde. Actualmente es militante de Primero Justicia.

Leopoldo López: Fundador de tres partidos políticos distintos.

La reflexión es obvia: ¿qué sucede con las ideologías de los partidos políticos en Venezuela? ¿Sirven de algo? ¿Cuál es el papel de las ideologías políticas en la formación del dirigente? ¿Es natural el derecho que se abrogan algunos dirigentes de optar a cargos de elección popular perennemente?

Los jóvenes de este país debemos significar una nueva forma de hacer política. El oportunismo –popularmente “camburismo”– debe ser una práctica reprochable. En Maracay, Bolívar, Anzoátegui, Sucre tiene que haber jóvenes con aspiraciones políticas y con profundo arraigo en sus regiones. Es insultante la idea de de tener que aceptar una y otra vez a los mismos de siempre. ¿Cómo empodera un dirigente si es el candidato para todo y cambia de partido a conveniencia?

Ellos no cambiarán hasta que haya nuevas caras que los obliguen a replantearse.

No podemos seguir tolerando a los dirigentes de talanqueras con ideologías de plastilina.