• Caracas (Venezuela)

Jaime Merrick

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Arco minero, centralismo y recursos naturales

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Habiendo sido analizado la Ley de Regionalización Integral para el Desarrollo Socioproductivo a través de diversos artículos, corresponde ahora hacer referencia al controversial Decreto del Arco Minero del Orinoco, creado a través del Decreto número 2248 publicado en Gaceta Oficial número 426.519 de fecha 24 de febrero de 2016.

¿Qué es el Arco Minero del Orinoco? Organización

Según el artículo 1, el AMO es una Zona de Desarrollo Estratégico Nacional (ZDEN), figura que conforme a la LRIDSP -según se analizó en artículo de fecha 9 de mayo-, forma parte de la denominada Escala Regional de Desarrollo. En su oportunidad se sostuvo que las ZDEN son unidades geográficas específicas sometidas a un régimen especial, bien sea de desarrollo de dicho espacio, o bien para el incentivo de una actividad sectorial determinada (artículo 26 LRIDSP), y cuyos límites geográficos podrán coincidir o no con otras escalas de desarrollo. En cuanto a su extensión, el AMO abarca una superficie de 111.843,70 kilómetros cuadrados (cuya explotación se realizará fundamentalmente en el norte del Estado Bolívar), el cual comprende el 12% del territorio nacional, y equivale a la extensión territorial de países como Cuba, Bulgaria y Honduras. Además, según el Decreto de creación del AMO el territorio afectado se destinará a la explotación minera, la cual se dividirá en 4 “áreas de desarrollo” para la extracción de bauxita, coltán, diamante, hierro, oro, cobre, caolín y dolomita (Artículo 3).

En cuanto a su organización, la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco se encuentra conformado por un Consejo de Gestión, máxima instancia de coordinación del Arco Minero y el cual, a su vez, se integra por un Coordinador y un representante de cada Vicepresidencia sectorial. Es importante resaltar que todos los integrantes del Consejo de Gestión son figuras absolutamente dependientes del Presidente de la República, lo que hace de la estructura organizativa del AMO profundamente centralizada en el Poder Ejecutivo Nacional.

El Plan de Desarrollo Específico del AMO, subregiones, subsistema de protección e incentivos fiscales.

Los artículos 9, 10 y 11 se refieren a la creación de un Plan de Desarrollo Específico de la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional Arco Minero del Orinoco, cuya formulación e implementación corresponde al Ministerio competente en materia de planificación, y el cual debe estar en correspondencia con el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación (Artículo 9). El mencionado Plan de Desarrollo Específico, además, se encuentra conformado con unos “componentes del Plan” que, en esencia, son planes transversales que surgen como consecuencia de la actividad minera que se lleva a cabo en el AMO y cuyo desarrollo corresponde a cada uno de los ministerios del Poder Ejecutivo. En concreto, el artículo 10 del texto normativo comentado precisa que en total son 15 componentes los que forman parte del mencionado Plan de Desarrollo Específico, correspondientes a las áreas de minería, planificación, economía y finanzas, industrias, cultura, cultura, ciencia y tecnología, ecosocialismo, vivienda, turismo, transporte, comunas, agricultura, defensa, salud y electricidad.

Por su parte, el artículo 11 prevé la posibilidad de crear subregiones específicas de desarrollo, cuya aprobación depende del Presidente de la República; el artículo 12 establece la creación de un subsistema de protección para el resguardo de la actividad que se desarrolle en el Arco Minero, de conformidad con lo previsto en la Ley de Reforma de la Ley de Seguridad de la Nación; y los artículos 17 y siguientes consagran un régimen de incentivos fiscales y aduaneros para el desarrollo de la actividad minera en el AMO, un régimen especial tributario y aduanero, mecanismos de financiamiento y facilidades de importación..

III. Arco Minero del Orinoco y Constitución.

El estudio del Arco Minero del Orinoco y su adecuación al texto constitucional  vigente, debe comportar un análisis desde dos puntos de vista. El primero de ellos, es el referido al Arco Minero del Orinoco como Zona de Desarrollo Estratégico Nacional, cuya organización y administración depende exclusivamente del Poder Ejecutivo Nacional.  Si se revisa el Decreto que crea el AMO no se establece cómo los Estados y Municipios participarán en la actividad económica que se desarrolle en el AMO, y en cambio, son relaciones absolutamente reguladas por el Poder Ejecutivo en todos sus ámbitos. Es decir, el AMO no es más que la reafirmación del centralismo previsto en el Ley de Regionalización del 2014, y un asunto tan importante como la explotación de los recursos naturales, interesa no sólo al Poder Ejecutivo Nacional, sino también a los Estados y Municipios. Venezuela es un Estado federal descentralizado, entre otras razones porque el constituyente quiso concebir a los Estados y Municipios como auténticos actores del desarrollo del país, de allí que se consagre la autonomía municipal, estadal y se establezca a la descentralización como política nacional.

El segundo aspecto que merece ser analizado son los artículos 122, 128 y 129 de la Constitución, de los cuales se desprende el deber de protección del medio ambiente; la ordenación del territorio sobre la base del desarrollo sustentable; la obligación de conservar el equilibrio ecológico cuando se otorguen permisos que afecten los recursos  naturales. Si se considera la extensión territorial de la  explotación minera del AMO, y que además se realizará en una zona caracterizada por su riqueza vegetal y la diversidad de los ecosistemas presentes, entonces, no es muy difícil imaginar el daño ambiental que ya se está generando, y que muy probablemente sea irreversible. 

jaime.merrick@gmail.com

@jaimemerrick