El Nacional

• Caracas (Venezuela)

Irán

Deuda de Venirauto asciende a $ 104 millones

La capacidad de atención del primer taller abierto en Maracay se encuentra rebasada

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Rafael Bolívar, presidente de la empresa admitió fallas en la producción

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La deuda que arrastra la empresa Venirauto con los socios iraníes asciende a 104 millones de dólares (447,2 millones de bolívares), por concepto de kits de carrocería para los modelos Turpial y Centauro. Cifras adicionales entregadas por la gerencia señalan que la compañía opera a pérdida: sus ingresos en 2011 llegaron a 220 millones de bolívares, es decir, la mitad de la deuda.

La información fue suministrada el martes por el presidente de la empresa, Rafael Bolívar, que acudió como interpelado a la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, que abrió una investigación por posibles daños patrimoniales en la ejecución del contrato entre Venezuela e Irán.

La interpelación fue solicitada por el diputado Rodolfo Rodríguez, de Acción Democrática, quien denunció daños patrimoniales para la nación por la ejecución del contrato, con base en la Memoria y Cuenta del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias y a los artículos sobre la gestión de Venirauto publicados en octubre de 2011 por El Nacional, que formaron parte de una investigación de las relaciones entre Teherán y Caracas. Dentro de 15 días se hará público el informe final sobre la investigación.

Bolívar indicó que este año esperan saldar 70 millones de dólares de la deuda a las empresas Saipa e Iran Khodros, los socios iraníes que proveen las carrocerías para el ensamblaje de los modelos Centauro y Turpial. Añadió que el monto está respaldado por los inventarios.

Aun así, el pasivo representa un problema financiero de consideración, según los propios gerentes, porque está en dólares. "El mayor daño a la empresa es la paridad cambiaria", agregó Víctor Blones, director de finanzas. La devaluación que se produjo entre 2009 y 2010 dificultó el manejo de la empresa, dijo.

Prevén que la situación se repita. "Estamos tomando las medidas para minimizar esto.

Queremos abrir una cuenta en dólares en el Banco Central de Venezuela para protegernos de devaluaciones futuras", expresó Blones.

Bolívar mencionó las razones por las cuales, a su juicio, la empresa no ha alcanzado la meta inicial de ensamblaje de 16.000 vehículos anuales: tardanza en la llegada de material de Irán, fallas en la cadena de logística y limitaciones para implementar un segundo turno de ensamblaje. En cuanto a la transferencia tecnológica, el gerente señaló que los autos tienen un promedio de 2,38% (Turpial) a 3,73% (Centauro) de material venezolano. El objetivo establecido para 2010 era de 30%. Añadió que el total de vehículos ensamblados entre 2007 y 2011 fue de 12.983.

Algunas preguntas de los diputados quedaron en el aire, como las relacionadas con la situación de los vehículos almacenados en el patio de la fábrica, a la intemperie. Al terminar la reunión, Bolívar explicó que uno de los motivos de la dilación en el suministro de material fue que el periodo de embarque de la materia prima en Irán hasta su llegada a Puerto Cabello era de 90 días. Esto porque los socios iraníes utilizaban una ruta naviera larga, alrededor del sur de África. Actualmente el tiempo se acortó a 30 días porque la gerencia decidió fletar buques que viajan a través del Mediterráneo.

Una fuente aseguró que en lo que va de año no se han vendido carros modelo 2012 porque están a la espera de que el presidente Chávez apruebe el punto de cuenta con los nuevos precios.

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