• Caracas (Venezuela)

Ignacio Serrano

Al instante

El próximo manager de Venezuela

Alfredo Pedrique | Foto: AVS

Alfredo Pedrique | Foto: AVS

Oswaldo Guillén y Alfredo Pedrique encabezan la lista de posibles sucesores de Luis Sojo, pero la discusión puede ser inútil, a cuatro años del próximo Clásico Mundial

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Toda esta discusión sobre quién debe ser el manager de Venezuela en el próximo Clásico Mundial es tan inútil como inevitable.

Inútil, porque faltan al menos tres años para que se dé a conocer una decisión.

Inevitable, porque es lo único que le queda a los aficionados: mirar hacia delante, sacar cuentas y concluir que tal vez en 2017 será posible ver a la selección nacional en la final.

La misma diatriba ocurrió en marzo de 2009 y la opinión pública coincidió con una mayoría de analistas, al concluir que el ciclo de Luis Sojo debía terminar con el tercer lugar de la Vinotinto en la segunda edición; era necesario buscar otros candidatos para conducir la divisa.

Se mencionó a Alfredo Pedrique, Carlos García y Luis Dorante. Buddy Bailey asomó, porque ya era el piloto más exitoso del último medio siglo en la LVBP y porque hay quienes ven en su estilo disciplinado y rígido el antídoto a la genética criolla.

Toda esa discusión se fue apagando, porque cuatro años es mucho tiempo.

En medio de la diatriba, Sojo dijo que aspiraba a mantenerse y el presidente de Fevebeisbol, Edwin Zerpa, le ofreció su respaldo, dándole también la conducción de la escuadra nativa en otras competencias regionales. Cuando estaba por concluir el tercer año, Zerpa fue interrogado y respondió lo obvio: el manager de la selección estaba en ejercicio, no había anuncio que dar.

El tiempo se había encargado de apagar la presión de la fanaticada y algunos medios. El ciclo de Sojo continuaba.

Los integrantes del comité organizador venezolano, en su gran mayoría pertenecientes a los equipos del beisbol profesional, bendijeron la continuidad del petareño con expresiones de apoyo o al no pronunciarse. Un ejecutivo nos dijo que existía consenso para que se mantuviera el status-quo.

Por eso, cabe preguntarse: ¿qué rumbo seguirá esta nueva discusión, que hasta ha llevado a algunos periódicos a plantear en primera página quiénes deberían tomar las riendas de la Vinotinto?

Sería deseable que la próxima designación, sea para ratificar a Sojo o para nombrar a un sucesor, ocurra a la luz del sol, sin sobreentendidos, dándole a la opinión pública la posibilidad de jugar su necesario papel, para que los dirigentes tomen luego su posición, evaluando todo lo que sea necesario.

Oswaldo Guillén tiene que ser la principal opción de Venezuela. Si para 2016 no tiene equipo en las mayores, a él, primero que a nadie, tendrán que ofrecerle las riendas.

Si en la selección nacional deben estar los mejores peloteros, debe ser igual con los técnicos. El mirandino es el criollo con más juegos dirigidos y más victorias en las mayores, el único latinoamericano que ha ganado una Serie Mundial. Su dimensión es indiscutible. Tendría que ser designado por aclamación, por su currículo.

Sólo si para entonces es manager en la gran carpa y, por tanto, vuelve a quedar inhabilitado, habrá que mirar hacia abajo en la pirámide y comenzar por el otro venezolano que ha pilotado en las grandes ligas, Alfredo Pedrique.

Sólo Guillén tiene más méritos que el ex infielder, y aun así Pedrique podría discutir, contrastándolo con su trayectoria: ex timonel de Arizona, es uno de los pocos compatriotas que ha sido asistente de un gerente general en las mayores y, para más, sumó dos temporadas como coach de banca de Houston.

Eso, sin abundar en su disciplina, rigor y método, casi incomparables entre sus colegas aquí.

Ya habrá tiempo de ver a dónde ha llegado la carrera de García, de Dorante, de Omar Vizquel.

¿Bailey? Difícil que su estilo sea bienvenido en la cueva nacional.

Como sea, que haya transparencia. Es lo primero que se debe exigir.