• Caracas (Venezuela)

Ignacio Serrano

Al instante

El pitcher más controlado de Venezuela

Edward Mujica no será usado como cerrador todavía, pero tiene sobrados y sorprendentes méritos como relevista

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Edward Mujica dio una base por bolas. Paren las rotativas.

Ese pasaporte que el carabobeño concedió el 3 de abril ha sido el único esta temporada y es apenas el número 64 que ha otorgado en los 320 juegos y los ocho campeonatos que suma en las grandes ligas.

¿Cuán bueno es eso? Hay varios modos de verlo, pero todos sirven para subrayar el control fuera de lo común que posee el nativo de Valencia.

El relevista venezolano más controlado hasta la actual generación fue Antonio Castillo. El zurdo de Quíbor dio 179 pasajes en 403 presentaciones, uno por cada 2,25 juegos.

Rafael Betancourt mejoró esa cifra a una transferencia por cada 4,3 relevos.

Pues bien, Mujica pasa por bolas a un bateador cada 5,0 partidos. Tiene un promedio de 1,5 boletos por nueve innings, que es el mejor en la historia entre todos los miembros de la expedición criolla, contando hasta a aquellos que han lanzado 20 actos, es decir, prácticamente todos los monticulistas del patio que han llegado a las mayores.

El valenciano sobresale por encima de sus colegas, de tan fino que es sobre el morrito. Kevin Slowey es el único pitcher activo con al menos 300 episodios y mejor promedio de pasaportes que el setup de los Cardenales de San Luis, con 1,4.

La búsqueda causa mayor asombro cuando se cuenta a partir de 1901. En toda la era moderna, apenas 11 tiradores presentan mejor promedio que el central entre aquellos que por lo menos han sumado tres centenares de entradas.

La lista está encabezada por Cy Young, nada menos, con 1,15 bases por bolas por cada nueve actos, e incluye al también inmortal Addie Joss y varios nombres notables, como Deacon Phillippe, Noodles Hahn, Babe Adams, Jesse Tannehill y Dan Quisenberry.

Hallar a Mujica en el duodécimo puesto de todos los tiempos es sorprendente, especialmente porque su desempeño en la gran carpa ha estado marcado por la discreción.

Luego de algunos problemas para estabilizarse en Cleveland, entre 2006 y 2008, halló un nicho en el bullpen de los Padres, al ser cambiado a San Diego en 2009.

El año pasado por fin ganó notoriedad, al pasar a los Cardenales de San Luis y convertirse en uno de los relevistas cortos más usados por el manager Mike Matheny. Apareció en 70 choques, contando la primera parte de la zafra, en la que estuvo con los Marlins de Miami.

En la centenaria historia de los pájaros rojos, fundadores de la Liga Nacional, únicamente 25 pitchers han actuado en 70 ocasiones una misma campaña.

Su papel empieza a ser preponderante. De mantener el paso, es posible que se interne definitivamente en los últimos capítulos de cada choque, ahora que el cerrador Jason Motte va camino al quirófano y será necesario recomponer el cuerpo de bomberos de la divisa.

Quizás eso conduzca a una de las metas de Mujica en 2013 y en su carrera toda: ser cerrador. Apenas ha salvado cuatro juegos en su historial de casi una década, a pesar del dominio demostrado.

El valenciano cumplirá 29 años de nacido el 10 de mayo. Su carrera se parece mucho a la de Betancourt, que también debió esperar para finalmente tener el nombre se ha ganado y la responsabilidad que le dieron los Rockies de Colorado.

Mujica se pondrá esta temporada muy cerca de los 400 juegos, una cifra que debe alcanzar en 2014, si se mantiene sano, y que apenas han logrado siete venezolanos.

Le faltan 11 innings para los 400 y 91 abanicados para las cuatro centenas. Nunca ha sido un ponchador. Pero en 2012 dio otro paso adelante al promediar 10,4 abanicados por cada nueve entradas, el mejor promedio de su carrera.

El pitcher más controlado de Venezuela vive su mejor momento.