• Caracas (Venezuela)

Ignacio Serrano

Al instante

300 grandeligas

Yoervis Medina | Foto: Henry Delgado

Yoervis Medina | Foto: Henry Delgado

Con Yoervis Medina los venezolanos que han llegado a las mayores ya son tres centenares, pero no todos celebrarán la efeméride

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Venezuela llegó este martes a 300 grandeligas, sin que hubiera una fiesta por ello.

¿Cómo celebrar, si los medios de comunicación y la propia fanaticada no estamos de acuerdo?

Y no habrá modo de lograr el consenso. Seguirá dependiendo de lo que opine cada quien.

Sea como sea, gracias a Oswaldo Arcia, quien se estrenó el lunes, y a Yoervis Medina, que fue subido el martes, la efeméride se concretó.

Estas son las cuentas: 289 peloteros nacidos en el país han jugado en la gran carpa, incluyendo al barquisimetano Josh Barfield.

Uno más, Aurelio Monteagudo, jugó arriba después de haberse nacionalizado.

Dos que vieron la luz allende las fronteras son, de acuerdo con la Constitución Nacional, venezolanos por nacimiento: Felipe Paulino y Daniel Farquhar.

¿Quién tiene el poder y el derecho de decidir cuál merece estar en la lista y cuál no?

A esos 292 se unen los tres que estuvieron en un roster de liga grande, sin jugar: Luis Oliveros, José Yépez y Ender Inciarte.

Y a esos 295 se agregan los cuatro que fueron subidos y colocados en listas de incapacitados, para luego ser devueltos a las menores: Mauricio Robles, Reegie Corona, Rendy Espina y Omar Poveda.

Así que eran 299, antes del llamado a Medina.

Esto merecería una primera plana, la fotografía del pitcher junto al Patón Carrasquel y Luis Aparicio, ¿verdad?

No necesariamente. Hay quien cuenta a todos, menos los cuatro que estuvieron lesionados, para dejar la cifra en 296.

Hay quien excluye a los lesionados y también a Barfield, lo que reduce la cantidad a 295.

Hay quien excluye a esos cinco y también a Farquhar, lo que pone la suma en 294.

Hay quien saca a esos seis y tampoco quiere contar a los que estuvieron en roster activo sin jugar, recortando a 290, a la espera del debut de Medina.

Hasta hace no mucho había un modo de resolver este acertijo. Bastaba con citar a “los venezolanos que han llegado a las grandes ligas”, para incluir a esos siete que no llegaron a debutar, y “los venezolanos que han jugado en las grandes ligas”, sólo con aquellos que vieron acción.

Decir eso no era mentir y servía para que cada quien eligiera el listado con el que mejor se sentía.

Entonces fueron apareciendo aquellos casos entre dos aguas y otros giros inesperados, para enredar el panorama.

Entonces, ¿cuántos bigleaguers tiene Venezuela?

El abogado Arturo Marcano, especialista en el tema, opina que son grandeligas quienes hayan acumulado tiempo de servicio en las mayores. Según eso, ya son 300.

Este cronista levantó la mano a mediados de los años 90, planteando que Monteagudo no debía contarse mientras no se probara que había lanzado arriba como criollo. Rubén Mijares lo probó, al hallar la partida de nacionalización.

Este cronista abogó luego por el derecho de Espina y los que le siguieron: Oliveros, Poveda, Robles, Corona, Yépez… pero se rehusó a contar a Barfield, bajo el argumento de que no quiso jugar en la LVBP y no representó a Venezuela en el Juego de Estrellas del Futuro, sino a Estados Unidos.

Hoy aceptamos cuán soberbia fue nuestra actitud. ¿Con qué derecho obviábamos lo que dice la Constitución Nacional?

Esto dicen los artículos 34 y 35: “La nacionalidad venezolana no se pierde” y “Los venezolanos por nacimiento no podrán ser privados de su nacionalidad”.

Paulino tiene sus papeles, aunque nació en Santo Domingo, y monta en cólera cuando se le pone en duda como miembro de la expedición criolla.

Farquhar, hijo de madre venezolana, no se ha residenciado en el país y tampoco ha declarado su voluntad de contar con la nacionalidad, a la que tiene derecho, pero ¡ya jugó en la LVBP como criollo!

¿Cómo se desenreda el nudo?

Este columnista ya decidió: es hora de encender la música y celebrar que Venezuela llegó a 300 bigleaguers.