• Caracas (Venezuela)

Ignacio Serrano

Al instante

Evaluando el cambio entre Magallanes y Margarita

Frank Díaz jugó con el Magallanes en el Round Robin 2006-2007 / Archivo

Frank Díaz jugó con el Magallanes en el Round Robin 2006-2007 / Archivo

Un repaso al cambalache que realizaron turcos e insulares, con Frank Díaz y Fernando Nieve como protagonistas. ¿Qué gana y qué pierde cada equipo?

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¿Quién gana en el cambio entre Magallanes y Margarita?

La pregunta es mera retórica. Siempre repetimos que una transacción de este tipo responde a necesidades distintas en cada equipo, aunque no deja de ser divertido evaluar cada pacto y que los aficionados saquen sus cuentas.

A diferencia del acuerdo realizado 24 horas antes por los Eternos Rivales, esta vez no hubo prospectos, sino dos veteranos del circuito: el outfielder Frank Díaz, que ahora patrullará los jardines en Valencia, y el lanzador Fernando Nieve, que integrará el staff neoespartano.

Los Bravos advirtieron en enero que saldrían de varias figuras. Se ha especulado con Maxi Ramírez, Jonathan Herrera y Alberto González, además de Yusmeiro Petit, aunque el gerente general de los insulares, Yves Hernández, ha descartado que el derecho sea enviado a otro lugar.

Tiene sentido. Aunque perder a Díaz significa ceder ofensiva, adquirir a Nieve y mantener a Petit permite a los orientales conformar una rotación que, en el papel, puede devolverles a los playoffs, si todos se reportan y nadie se lesiona.

Carlos Monasterios tendrá un año más de trabajo para reencontrar la forma que perdió en el quirófano y Luis Chirinos se mantiene en la divisa, lo que le da al manager Marco Davalillo un cuarteto de abridores criollos, un privilegio en la LVBP.

Además, ninguno tiene estatus estelar en las grandes ligas y a su edad no recibirán limitaciones del norte, otro beneficio. Para una escuadra cuyo pitcheo se desplomó en la 2012-2013, el pacto tiene sentido.

No es gratuito, porque Díaz era, además de capitán de la divisa, una presencia constante en el medio del lineup desde los tiempos del Pastora.

Claro, su aporte en la última zafra, reflejado en esa buena línea de ..303/.373/.428, no bastó para obtener la clasificación, y para adquirir talento se debe entregar talento.

Hay un riesgo para los Bravos: la salud de Nieve. Nunca ha sido un lanzador a tiempo completo aquí ni en el beisbol organizado, debido a los problemas físicos. No tiene una campaña de 10 inicios en Venezuela y se perdió casi toda la última debido a estos inconvenientes.

Todavía posee potencial, a cuatro meses de cumplir los 31 años de edad. De lo contrario, no habría sido invitado por los Indios a los entrenamientos de grandes ligas.

Llama la atención que los Navegantes hayan salido de dos abridores criollos en un lapso tan corto, aunque es verdad que ni Albert Suárez, ahora con los Leones, ni Nieve hicieron mayor aporte en la conquista del último campeonato.

Bajo esa óptica, eran prescindibles. Además, la nave cuenta con Gustavo Chacín y Carlos Zambrano, quienes sí ayudaron decisivamente en enero, amén de una nutrida granja.

¿Por qué Díaz? ¿No tienen ya a Erold Andrus, Ezequiel Carrera, Juan Rivera y Endy Chávez? Sí y no.

De esos cuatro, sólo Andrus estará disponible en octubre y otras novenas han demostrado que depender de novatos en posiciones clave, y el outfield lo es, no siempre es de ayuda en un circuito tan competitivo.

El valenciano cumplirá el papel que alguna vez tuvo Alex Escobar. La nave, además, probó que la adición de veteranos puede redundar en el éxito absoluto, aunque bloquee a otros jugadores.

¿Hay quien lamente hoy las adquisiciones de Carlos Maldonado y Eliézer Alfonzo? Robinson Chirinos, Jesús Flores y otros vieron menos acción, pero Magallanes fue campeón.

Díaz también conlleva un riesgo: antes de la 2012-2013 tuvo dos torneos en declive con Margarita y desde 2010 actúa en México. Su edad le salva, pues aún no cumple 30 años de nacido.

Si ambos juegan y se mantienen sanos, harán que los dos equipos ganen con el cambio.