• Caracas (Venezuela)

Ignacio Serrano

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El Emergente

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¿Quién será el próximo grandeliga venezolano? Varios prospectos y algún veterano despuntan en las menores y el siguiente no parece estar lejos. Rebuscar candidatos es un ejercicio azaroso. Ahora mismo, por ejemplo, no hay criollo con mejores números en las granjas que Ernesto Mejía. Amaneció ayer con 7 jonrones y 18 empujadas, líder de la Liga Internacional en ambos departamentos, con una línea ofensiva estelar de .346/.419/.827 y el segundo mejor OPS del circuito, 1.246 puntos. Pero no basta triturar pitchers contrarios.

Lo único que puede evitar que el portugueseño continúe como el nuevo Luis Raven es que se cree una necesidad en el equipo grande y los Bravos no tengan alternativas diferentes. El asunto es tan complicado, que Atlanta ya tuvo dos veces un apuro que resolvió sin Mejía; en el spring training, cuando el alto mando se decidió por Evan Gattis como emergente y jugador suplente para el inicio de la zafra, y luego, cuando el inicialista Freddie Freeman se lesionó y el manager Fredi González optó por mudar a primera a Chris Johnson y entregarle la antesala a Juan Francisco.

Demasiadas variables influyen. Cuando Gattis y Mejía mejor bateaban en los entrenamientos primaverales, la gerencia bajó al venezolano porque el otro podía ser más útil, al ser capaz de defender la receptoría, el left y eventualmente el primer cojín. Mejía no, sólo puede ser inicialista, lo que limita sus opciones al no existir designado en la Liga Nacional. Todo entra en juego. Al menos el nativo de Guanare tiene un cupo en el roster de 40, lo que le da una esperanza adicional respecto a 2012, cuando también brilló, sin recibir la ansiada llamada. Los primeros en tener una oportunidad son aquellos con lugar en el roster, porque para subir a alguien que no lo está es necesario, además de una necesidad en el equipo grande, crear un cupo, poniendo a alguien en la lista de incapacitados de 60 días o sacando a un pelotero de la nómina, con el riesgo de perderlo en waivers. Es un complejo ajedrez, que en este caso sonríe a Mejía, porque su sólido desempeño el año pasado llevó a que le dieran un lugar en el roster de 40, donde espera recibir, finalmente, la esquiva convocatoria.

Los recientes problemas físicos de Ryan Zimmerman pueden crear la necesidad para que Carlos Rivero logre su graduación. El larense no ha bateado en triple A al mismo ritmo que con el Caracas, pero es el antesalista de todos los días en Syracuse y, por ende, la primera opción si Zimmerman cae lesionado por 15 días o más, sin olvidar que no existen automatismos, tal como lo demuestra el caso de Mejía y el percance sufrido por Freeman.

Jesús Aguilar, líder empujador en la Liga Oriental, es otro de los bates mejor entonados hoy mismo en las menores, pero aunque un salto desde doble A no es imposible (Miguel Cabrera lo hizo, por ejemplo, y tan cerca como el año pasado también lo hizo Avisail García), su mayor inconveniente es no estar en el roster de 40. José Álvarez, en cambio, parece estar muy cerca de su graduación.

Tiene 1.93 de efectividad en tres aperturas y 13 ponches en 14 episodios. Fue uno de los últimos cortes de los Tigres en el spring training y allí probó que puede relevar, emulando la conversión que ya hizo su compatriota Luis Avilán en 2012, al dar el salto. Jesús Sánchez no ha permitido carreras en sus cinco relevos en triple A y los Cerveceros han tenido problemas en el bullpen. Bruce Rondón cosecha elogios del cuerpo técnico en Toledo. Y Wilmer Flores batea .310 en sus últimos 10 encuentros en la principal sucursal de los Mets, con cinco extrabases. ¿Quién será el próximo?