• Caracas (Venezuela)

Héctor Silva Michelena

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¿Seguirán China y Rusia rescatando a Venezuela?

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Persisten y se acentúan las dudas sobre economía China. La bolsa de Shanghai sufre su peor caída desde 2007, al regresar el pánico en los mercados chinos. El principal mercado de papeles del país perdió este lunes un 8,48 por ciento y volvió a descender de los 4.000 puntos. Por su parte, la bolsa de Shenzhen se dejó un siete y medio por ciento. A pesar de que las medidas oficiales habían hecho remontar a estas bolsas en las últimas dos semanas, los recientes datos económicos sobre China han devuelto la ansiedad a los inversores. “Aunque ya vimos con anterioridad al banco central tomar medidas para estabilizar el mercado, el sentimiento popular aún no se ha estabilizado”, admite el analista bursátil chino Huang Cendong, Guojin Securities. “Después de la fuerte caída de hoy, la gente puede acordarse del reciente ‘crash’. Todavía está muy fresco en la mente de la gente. A corto plazo, puede que este sentimiento haga fluctuar mucho al mercado”.

La burbuja bursátil china del último año explotó de repente en junio haciendo perder un tercio de su valor a los papeles. Entonces intervino, el Regulador de las bolsas e impidió la información en cierto se tipo de operaciones. Y, sobre todo, investigó las ventas a descubierto. “China es altamente importante para la economía mundial”, advierte el analista Robert Halver, del Baader Bank, desde Fráncfort. “Si esto continúa así, el banco central comprará acciones de las compañías del país. Si esta se debilita, la economía mundial tendrá un problema. Y lo de Grecia habrá sido un juego de chiquillos en comparación”. El principal problema de la actividad bursátil china es que cuatro quintas partes de los accionistas son personas individuales. El miedo les ha vuelto a paralizar al saber que el sector manufacturero e industrial no va tan bien.

Al mismo tiempo, la caída del rublo, arrastrado a su vez por la caída del petróleo a 53 dólares el barril, castiga a la volátil economía Rusa. La moneda rusa continuó su retroceso, en un contexto fuertemente condicionado por el descenso del crudo, que a su vez pierde valor por los signos negativos de la economía china. Respecto al dólar, el rublo perdía la cota de 59 mientras que en relación al euro se situaba en 65. En esta ocasión, a diferencia de lo ocurrido el año pasado, la situación política por las sanciones occidentales no es la causa principal de esta caída de la divisa. La economía rusa es muy dependiente del petróleo y su bajada este mismo 27 de julio – informa Euronews – a 53 dólares el barril de Brent le influye de forma especialmente negativa.

¿Podrán, en estas condiciones, continuar China y Rusia metiendo dinero para apuntalar la grave crisis económica y social que vive Venezuela?  Maduro pide, suplica más bien, al papa Francisco, a Obama y a Santos que apoyen al inviable ALBA para que pueda seguir llevando a cabo la “Misión Milagro”, y mejorarle o devolverle la vista a las personas afectadas del grupo (según él millones de personas); pero, ¿no debería este señor Maduro pedir que le remedien su miopía extrema, o que la misión obrara un milagro y le abra los ojos, le destape los oídos y los demás sentidos, para que de una vez por todas se decida a instrumentar las medidas de ajuste que urgentemente reclama la población venezolana?

El proceso de ajustes a corto plazo necesario es muy claro: eliminar los controles de precio, racionalizar el aberrante sistema cambiario, con un tipo único, que se adecúe a la paridad del poder adquisitivo, reducir rápidamente la liquidez, controlar la inflación no solo con medidas monetarias sino devolviéndole seguridad jurídica al sector privado, gerenciar con eficiencia las empresas estatales, hoy perdidosas, incluida Pdvsa, sanear el déficit fiscal, focalizar los subsidios y transferencia de las misiones, hoy agotadas y, sobre todo, lograr credibilidad en las políticas públicas. Tenemos los instrumentos, faltan la voluntad y el coraje para aplicarlos.