• Caracas (Venezuela)

Hannia Gómez

Al instante

Sí, es posible

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“Ser moderno”.

Fernando Montes. (1)

 1. Villas-manifiesto

Sí: es posible. Es posible volver a ser modernos. Vivirlo de nuevo y disfrutar otra vez de ese heroico sueno arquitectónico casi viejo de un siglo en nuestra propia época. Es posible revivir esa historia, sobre todo aquí en Venezuela, donde la arquitectura moderna brilla tan espléndidamente para regocijo del mundo entero. Es posible reeditar esa heráldica experiencia que es curiosamente histórica y vigente a la vez, puntualmente recreada pero con matices actuales. Tal y como fuera construida entonces, en las cada vez más distantes primeras décadas del siglo XX, pero tal y como lo sentimos hoy. Es posible. Y es muy interesante.

Así lo corroboran las noticias que nos vienen de Francia para este próximo verano 2015, que se anuncia como el más destacado de todos en lo que va del siglo en materia de restauración de la primera arquitectura moderna, con la inminente reapertura de dos obras maestras de la historia de la arquitectura, ambas largamente abandonadas y vandalizadas: la palaciega Villa Cavrois (1932), construida en los alrededores de la ciudad de Croix (Nord-Pas-de-Calais, Francia) por el arquitecto belga Robert Mallet-Stevens, y la Villa E-1027 (1929), la casa blanca erigida en la costa del Mediterráneo (Roquebrune-Cap-Martin, Alpes-Maritimes, Francia) por la arquitecto irlandesa Eileen Gray. Ambas reabrirán sus puertas (E-1027 todavía en forma parcial) este mes de junio, y nosotros por ende no podemos sino estar de jubilo. (2)

Estas brillantes reinauguraciones dan al traste con la tan cacareada idea recibida de mucha gente que dice que el Estado no es responsable directo del patrimonio y que nunca debe adquirir los bienes patrimoniales del país y restaurarlos, sino contentarse con promover su restauración por la sociedad (atención alcaldías). Pues, ni una cosa ni la otra. Está claro que ningún gobierno en el mundo, ni del primero ni del último, puede restaurar todo el patrimonio de su país, pero es bueno recordar que es su responsabilidad mantener un programa constante de declaratorias y restauraciones insignes de patrimonios emblemáticos de todas las épocas. La pauta hay necesariamente que marcarla. Rescatar y refundar un lugar de cultura es una formidable manera de educar, de enseñar a hacer las cosas bien y de sembrar bienestar.

La hoy espléndidamente rescatada Villa Cavrois y la en camino de ser terminada E-1027, fueron en primer lugar declaradas patrimonio –en gran parte, y tomen nota, queridos lectores amantes de nuestras ciudades en Venezuela–, gracias a la presión de los ciudadanos. Acto seguido fueron adquiridas por el Estado a través de diferentes instancias. En el caso de la Villa Cavrois, del Centre des Monuments Nationaux, y en el de E-1027, del Conservatoire du Littoral con la participación de la Alcaldía de Roquebrune-Cap-Martin. Ello, que ya aseguraba en mucho su salvaguarda, no se quedó ahí nada más. Inmediatamente, estas instituciones pasaron a buscar los fondos para acometer la producción y realización de los proyectos de restauración y la construcción, que es la etapa más larga, siendo los de la Villa Cavrois de mucha mayor envergadura en tiempo y en dinero. ¡23 millones de euros desde su declaratoria en 1990 a su inauguración en pocos días…! (2) Los resultados son realmente espectaculares: reconstrucción de mobiliarios y luminarias, restitución de materiales y acabados preciosos, resembrado de jardines y, sobre todo, el seguimiento al pie de la letra de los proyectos originales, tanto de Mallet-Stevens como de Gray. (3) Al final, ambas arquitecturas, una vez restauradas, transferidas a manos de entidades locales, serán devueltas como centros culturales para el disfrute del público local e internacional. Los niños, hasta los 26 años, entran gratis.

Los invitamos a conocer los admirables procesos de rescate de estas obras maestras de la arquitectura moderna. Villas-manifiesto, abstractas, secuenciales, desafiantes, que modelaron una nueva forma de vivir y que reedificaron al mundo. Dos joyas de la modernidad que vuelven a la vida gracias a la fuerza de sus admiradores, a la necesidad de la justicia histórica y a una realidad incontestable: el amor de la humanidad por la arquitectura.

 

2. Villas-proclama

Devastadas, abandonadas, invadidas, llenas de basura, de filtraciones, de alimañas, de grietas y de goteras, saqueadas de todos sus mobiliarios, grafiteadas, desvirtuadas por alteraciones, cual gallineros, pocilgas y morada de indigentes, incomprendidas, olvidadas… ¡cuánto se parecen las fotografías de hace muy poco de la Villa Cavrois y de la Villa E-1027 a nuestras villas urbanas modernas! Observemos bien esas fotos, ahora testimonio de un pasado que ya no es más. Entonces parecía imposible que esos vestíbulos, comedores, habitaciones, salones, miradores, logias y terrazas ennegrecidos por la mugre y la soledad pudieran volver a ser alguna vez los blancos templos donde se proclamaba y oficiaba la modernidad. (4)

Pero sí, fue posible. Para Cavrois y E-1027 fue posible. Las tenemos de regreso. Arrancadas de las manos de la nefasta fascinación mundial por el Ruin Porn, devueltas a la vida, para servirnos de renovada inspiración. Cada proyecto de restauración es una historia ejemplar en sí misma.

Hagamos memoria urbana. Allí siguen nuestras históricas villas modernas, casas-escultura, casas-heroínas, casa-proclama, Art Deco, cubistas, neoplásticas, racionalistas, pioneras de nuevos lenguajes y de una nueva manera de habitar en Venezuela. En Caracas se llamaron Las Guaycas –la primera–, pero también Ave María, N. 17, San Pedro, Inés, Irene, Anacar, Sousa, Armando y Christiane, Monina, Yolanda, Flor, Eros, N. 39, N. 43, Sofía, Francia… De los años diez, los veinte, los treinta del siglo pasado. ¿Por qué no lo intentamos nosotros también? ¿Qué nos impide emprender este tipo de cruzada? ¿Cuántas podrían ser salvadas por ciudadanos esclarecidos?

Ánimo. Seamos modernos, en el mejor sentido contemporáneo de la expresión: conservemos. No permitamos que la memoria de Robert Mallet-Stevens solo nos quede para musitar tristemente: “Y cerraré los ojos cuando desaparezcas…”. (5)

 

LEYENDAS:

 1. Primera fotografía en color de la villa Cavrois publicada en L’Illustration el 20 de mayo de 1939 (f.  Robert Mallet-Stevens - la villa Cavrois, Richard Klein, Ed. Picard).

2.  Villa E-1027 de Eileen Gray (f. 2010, © Manuel Bougot. Tomado del www.wsj.com)

 

 

NOTAS: 

1. "Etre moderne". Fernando Montes, « Case ‘vitesse’ et coin obscur », en: Robert Mallet-Stevens Architecte, Editions des Archives d'Architecture Moderne, Bruselas (1980): p. 63.

2. “La Villa Cavrois, manifiesto arquitectónico del arquitecto Robert Mallet-Stevens, fue construida en la ciudad de Croix (Nord-Pas-de-Calais, Francia) entre 1929 y 1932 para el industrial del textil Paul Cavrois. Adquirida por el gobierno francés en 2001, está siendo rehabilitada por parte del Centre des Monuments Nationaux para su abertura al público, prevista para el 13 de junio de 2015”.

Docomomo Iberico Newsletter: Rehabilitación y apertura al público de la Villa Cavrois, de Mallet-Stevens. Más información sobre la restauración de la Villa Cavrois y sobre Robert Mallet-Stevens: http://www6.nordnet.fr/mallet-stevens/presse.htm)

3. “La Villa E-1027, de la arquitecta irlandesa Eileen Gray, tras años de abandono y vandalismo, está en su fase final de rehabilitación. El 3 de mayo de 2015 se abrirá parcialmente al público”, en: “Rehabilitación y abertura al publico de la Villa E-1027, de Eileen Gray”, Cap Moderne: http://www.capmoderne.com/actualites.html

4. Centre de Monuments Nationaux, «Découvrez la Villa Cavrois, chef d'oeuvre de Robert Mallet-Stevens »- video en YouTube:

https://www.youtube.com/watch?v=Qw6lnOjbUrM&app=desktop

5. «Je fermerais les yeux quand tu disparaitras». Robert Mallet-Stevens, «Los misterios del Castillo de De», en: Robert Mallet-Stevens Architecte, Op. Cit (1980): p. 233.