• Caracas (Venezuela)

Hannia Gómez

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El hub de Bello Monte

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“Un buen recuerdo vale más que la realidad”.

Julio Cortazar. (1)


1. CalatrAVE

Hace apenas dos semanas en Lower Manhattan, en la ciudad de Nueva York, se inauguraba el muy esperado World Trade Center Transportation Hub o estación PATH (Port Authority Trans Hudson), diseño del arquitecto español Santiago Calatrava.

Tras una gigantesca operación, con una plaza, seis líneas de metro y un costo de 5 billones de dólares, el nuevo nodo de transporte del sur de esa ciudad aporta al sistema de transporte subterráneo además 34.000 metros cuadrados de nueva área comercial anexos al Westfield World Trade Center Mall. Pero es la monumental entrada del Hub, es decir, el “Oculus”, situada en las cercanías del Monumento Ground Zero, con su estructura de acero hecha de 300 vigas Vierendeel en dos “alas” de 46 metros de alto y su atrio hundido, que ya se ha convertido en el nuevo gran salón de la ciudad, el verdadero Talk of the Town, y del mundo. (2)

El Oculus partió de la idea de Calatrava de querer hacer parecer la estación a un ave que está siendo liberada por las manos de un niño. El resultado fue el aterrizaje forzado en el vertical contexto del Finantial District de un artefacto que habla más de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (1998) que del lenguaje de la ciudad de Nueva York. Con ello, los neoyorquinos no hicieron sino sucumbir ante el trend mundial de convertir las nuevas estaciones de tren y de metro de las grandes ciudades en rutilantes objetos/espectáculo a escala metropolitana. Tal es el caso, por ejemplo, de la nueva estación del TGV de Lyon (1992), del mismo Calatrava (antecedente directo del Hub); de la estación de metro de Dubai (Jebel Ali Free Zone Station) concluida por la firma arquitectónica Aedes en 2012, y de la paradigmática Centraal Station, conocida como la “Capilla Sixtina” de Rotterdam, diseño de Benthem Crouwel e inaugurada en 2014.

Ocupando ampulosamente casi todo el espacio público de la “Hub Plaza” sobre la cual se levanta, el Hub fue tildado desde el principio de “monstruosidad autoindulgente”. Su crítica más brutal, escrita por Steve Cuozzo, critico del New York Post, es una pieza de colección. Se titula: “Aquí llega el Calatrasaurus”. (3)

El hub de Lower Manhattan. Nueva estación PATH en Nueva York (f. www.youtube.com)


2. Ni tan calvo, ni con dos pelucas

A fines de noviembre de 2015, en otra capital del mundo se inauguraba también, luego de larga espera, otra importante estación de transporte subterráneo: la Estación Bello Monte, en Caracas. Al ser la primera de diez estaciones en la línea 5 del Metro de Caracas, con la apertura del Hub de Bello Monte, se hacía realidad el sueño de finalmente ver llegar la red del Metro al sureste de la ciudad. (4)

Aunque se inauguró sin estar terminada totalmente, con solo una salida al exterior y un anden, y al momento en que escribimos estas líneas toda la parte externa de la estación sigue todavía en construcción, ya podemos adivinar por dónde vienen los tiros.

Porque, ¿qué es lo que nos encontramos en el “Hub Plaza” colinero? Lo primero que nos impacta es que ¡pareciera que el Metro de Caracas se hubiera quedado congelado en el tiempo! Frozen en los ochenta. Que los años no hubieran pasado desde que hicieron su primera aparición las bocas de estación a lo largo de la Línea 1, con sus salidas tipo cajas de zapato atravesadas en las aceras e irrumpiendo inmisericordemente en el espacio público. Casi tres décadas después, el diseño, lejos de fundirse en la ciudad, sigue siendo exactamente el mismo: la estación se autoproclama en toda su espléndida pobreza arquitectónica y se olvida la tradición Metro de construcción de espacio público al pasar por la ciudad.

Puede que ante esta critica se nos responda: “Plaza habrá cuando terminemos las obras”. Pero un recorte de espacio público entre dos cajas no es lo que este lugar soñó ser cuando fue creado, en 1950. Cuando era la Plaza Ibarra.

 

El hub de Bello Monte. Nueva estación Bello Monte en Caracas  (f. Félix Laya, 2015. Tomada de hoyvenezuelainfo.com)


3. Memorias urbanas de la Plaza Ibarra

Hagamos memoria urbana. Gracias a la amistad con que Inocente Palacios, el promotor y urbanizador de Colinas de Bello Monte, distinguió a mi familia, he tenido la fortuna de conocer de primera mano mucha documentación sobre esta notable pieza de la historia urbana de nuestra ciudad. De la mano del arquitecto italiano Antonio Lombardini, el urbanista de Colinas, oriundo de Roma, no podía dejar de tener este desarrollo una entrada digna, una puerta, un espacio público, que justamente estaba donde hoy se encuentra nuestra vernácula “Hub Plaza”.

El lugar era el más lógico en toda la comarca. Justo a los pies de una singular colina, el desaparecido Topo Bello Monte, donde se encontraba la antigua casa de la hacienda Bello Monte (que no la casa Belle Mount, que estaba al otro lado del río). Y así, en la confluencia de la “Gran Avenida Bello Monte” (hoy avenida Río de Janeiro) y de las calles Newton y Garcilazo, surgió una discreta media luna, y se formó un gran bidente que competía con el de Altamira, donde una calle llevaba hacia el este y la otra hacia el corazón de Colinas: la Concha Acústica.

La Plaza Ibarra, nombrada así en honor a la gran Hacienda Ibarra, de la cual formaron originalmente parte los terrenos de Colinas de Bello Monte, era pequeña y simétrica. En fotografías áreas de la época puede verse, con sus espejos de agua y árboles en los extremos. Lo más importante de todo: justo en ella desembocaba un puente que atravesaba el río Guaire, y que conectaba Colinas con la avenida Caroní de Bello Monte.

Son los sueños urbanos de una ciudad que necesita despertar. ¿Qué nos dicen amigos del Metro: estamos o no a tiempo de hacer de verdad la Plaza Ibarra? ¿No vale un buen recuerdo más que la realidad?

Vista en noviembre de 2015 de la estación Bello Monte (f. Tomada de elcolinero.org, 2015)


 La Plaza Ibarra, puerta urbana de Colinas de Bello Monte  (Archivo Fundación de la Memoria Urbana, 1950)


NOTAS:

1. Julio Cortázar. Papeles inesperados, editorial Alfaguara, (2009): p. 189.

2. ‏Michael Kimmelman. “Santiago Calatrava’s Transit Hub Is a Soaring Symbol of a Boondoggle”, Art & Design, Architecture Review, marzo 3 (2016)  http://www.nytimes.com/2016/03/03/arts/design/santiago-calatravas-transit-hub-is-a-soaring-symbol-of-a-boondoggle.html?smprod=nytcore-ipad&smid=nytcore-ipad-share

3. “Un ciclópeo terminal sobre el que aterrorizantes “alas” han sido insertadas como monstruosos plásticos mutantes extraídos de una película de ciencia ficción de los 50. O más bien las alas, no de plástico sino de acero, lo que sugieren son dientes afilados hacia abajo por un dentista sádico? O una espina de pescado gigante? El Hub agota nuestra capacidad para los chistes baratos”. En: Steve Cuozzo. “New York’s $4B shrine to government waste and idiocy”, New York Post, New York City, agosto 2 (2014): http://nypost.com/2014/08/02/new-yorks-4b-shrine-to-government-waste-and-idiocy/

4. “Sin culminar la obra, fue inaugurada la estación del Metro Bello Monte”, El Colinero,  4 de noviembre, 2015: https://elcolinero.org/2015/11/04/sin-culminar-la-obra-fue-inaugurada-la-estacion-del-metro-bello-monte/