• Caracas (Venezuela)

Gustavo Roosen

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TPP: Con la vista en las oportunidades

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Toda decisión normalmente debe ser tomada sobre la base de un balance entre riesgos y oportunidades. La visión de los riesgos llama a la prudencia; la de las oportunidades convoca el entusiasmo. Todo parece indicar que este último es el camino escogido por los 12 países miembros del Acuerdo Transpacífico de Libre Comercio, TPP, cuyos representantes, al momento de escribir esta nota, están a punto de cerrar una negociación que ha llevado cinco años de conversaciones, mantenidas con gran reserva. La decisión de avanzar en esta ruta toma fuerza con el otorgamiento al presidente Obama de poderes especiales para la firma de acuerdos como el TPP, el mayor acuerdo comercial suscrito por Estados Unidos luego del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que liberalizó las negociaciones de ese país con Canadá y México.

En un mundo que cada día abate fronteras, el TPP –cuyos miembros representan 40% del PIB mundial– busca establecer una asociación estratégica que trascienda lo comercial, incorporando los ámbitos económico, financiero, científico, tecnológico y de cooperación. Se propone la eliminación de aranceles sobre la base de un esfuerzo nacional y colectivo de incorporación de mayor valor agregado. Los beneficios para cada país se medirán en términos del crecimiento del PIB, el incremento del empleo y de las inversiones, una mayor presencia en los mercados y mayor volumen y diversidad de las exportaciones. Para los países dependientes de sus materias primas es la oportunidad para superar esa dependencia, diversificarse y desarrollar su potencial exportador.

La consideración de los riesgos y la necesidad de llegar a acuerdos aplicables y beneficiosos para todos explica la lentitud de las negociaciones, especialmente si se considera la variedad y consecuencias de los 28 capítulos discutidos, en los cuales se incluyen temas especialmente sensibles como los referidos a patentes farmacéuticas, propiedad intelectual, confidencialidad de datos técnicos, legislación laboral, estándares laborales y ambientales, tratamiento de los sectores agrícola y textil. A este propósito, Paul Krugman, profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de 2008, aunque no expresó gran entusiasmo por el TPP, se ha negado a compartir la visión de quienes concentran su análisis en la magnificación de los riesgos.

La presencia en el TPP de una mayoría de países asiáticos confirma el creciente interés internacional por el dinamismo económico de ese continente. No hay duda de que el siglo XXI está llamado a ser el siglo asiático. De hecho, China promueve su propio acuerdo, que seguramente terminarán conjugándose con el TPP y superando los términos de los acuerdos de comercio internacional vigentes.

En el grupo de firmantes del TPP figuran por ahora solo tres países de América Latina –Chile, Perú y México–, pero no hay duda de la importancia para la región de estrechar vínculos con Asia, continente clave en la producción, el comercio, la inversión y las finanzas mundiales. Hacerlo mediante un acuerdo con un amplio número de miembros y cuya agenda no se limite al comercio sino que incluya un fuerte componente de cooperación parece, en principio, una opción más atractiva que la negociación de convenios comerciales bilaterales con cada socio asiático.

La decisión de optar por acuerdos como el TPP da cuenta de un compromiso del liderazgo por superar la visión de corto plazo –nublada por cálculos políticos inmediatistas– y de atreverse a proponer a sus países metas de largo alcance, exigentes, retadoras, acordes con la dinámica económica mundial, que alienta simultáneamente la cooperación y la competitividad. Se trata de liderazgos que se afirman en una cultura innovadora, en el esfuerzo individual, en la formación para el trabajo, en la responsabilidad. Constituyen la antítesis de otros liderazgos asentados sobre la dependencia, la autocomplacencia, el facilismo, la culpabilización del otro o la resignación.

Los liderazgos que hoy impulsan al TPP son capaces de afrontar los riesgos y de perseguir con entusiasmo las oportunidades.

nesoor10@gmail.com