• Caracas (Venezuela)

Gustavo Roosen

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Lecciones de Grecia

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La concepción de la política como “el arte de lo posible”, expresión atribuida en sus diversas formas al propio Aristóteles o, más adelante, a Maquiavelo, Bismark y Churchill, alude a la virtud del realismo por oposición al falseamiento de la realidad, a la mentira autocomplaciente o a la promesa incumplible.

Grecia, cuna de la política y del pensamiento político, es hoy también motivo para reflexionar sobre las deformaciones del ejercicio de la política y su conversión en demagogia, populismo, engaño e irresponsabilidad. La adulteración de la política ha dado lugar al fenómeno de ciertos líderes vengadores, falsamente revolucionarios, capaces de entusiasmar con promesas y la exaltación del orgullo nacional, pero incapaces de sostenerlas. Políticos así terminan por arrastrar a los países a demandas irracionales e inmanejables y promueven conductas alejadas de la disciplina, la responsabilidad, el cumplimiento de los deberes.

Hace solo dos semanas el pueblo griego fue convocado a un plebiscito y estimulado a votar en contra de las condiciones exigidas por la Comunidad Europea. De la euforia soberanista generada por el “NO” ha tenido que pasar en pocos días a la aceptación de acuerdos todavía más rigurosos que los originalmente propuestos. El tercer rescate a Grecia queda condicionado a la aplicación de un exigente conjunto de medidas y reformas. Pese a la oposición del propio partido del primer ministro Alexis Tsipras en el Parlamento, las primeras reformas han sido ya aprobadas. No fueron suficientes las declaraciones que hablaban de humillación, de venganza de los demás países europeos, de chantaje, presión asfixiante y capitulación. Pudieron más la dimensión del riesgo y la gravedad de una alternativa no deseada.

Contrasta el caso de Grecia con el de Portugal, país que asumió hace ya cinco años un conjunto de costosas medidas de austeridad, pero que puede mostrar ya resultados positivos en términos de credibilidad, respetabilidad, mayor cohesión social y económica, mejores perspectivas de crecimiento y sostenibilidad. Su recuperación es lenta, pero bien encaminada en el marco de una comunidad económica que continúa madurando la cohesión entre sus miembros y estimulando simultáneamente la colaboración y la competitividad.

El caso griego pone en evidencia el resultado del ejercicio de la política como ardid para el incumplimiento de promesas y como forma de lograr apoyo popular sobre la base de ofertas incumplibles. Una conducta así ha conducido a una doble pérdida de confianza: de los socios y del propio pueblo griego. Los países de la comunidad europea han dejado de confiar en la capacidad de pago y en la voluntad política para asumir la situación; el pueblo griego comienza a preguntarse por la capacidad de sus líderes para hablar con la verdad y encontrar salidas posibles y durables.

Grecia es solo un caso. La desconfianza de los ciudadanos, en cualquier país, nace de la deformación de la política, de su conversión en instrumento solo para captar el poder, y degradarlo por el abuso y la corrupción. Nace también de una visión de la política que se expresa bajo las formas de la demagogia, el discurso de la adulación y las promesas, la traición a la verdad, la instrumentación de la necesidad y de la esperanza de la gente. Es la traición de la buena política y la vía más rápida para la pérdida de confianza en los políticos y en la política misma.

En Venezuela, la recuperación del país pasa también por la recuperación de la política como búsqueda y ejercicio del poder, honesta, responsable, enfocada al bien común y al servicio de la ciudadanía. Se trata de la recuperación del sentido de realidad, de la confianza en la palabra de los líderes, en su capacidad para interpretar al país desde la verdad, con sensatez y responsabilidad. Se trata de pensar en la política como el arte de lo posible sin renunciar a la conquista de metas solo en apariencia imposibles, siempre desde la perspectiva del bien común, nunca como expresión de cinismo o de posiciones acomodaticias con el poder y el interés personal.

nesoor10@gmail.com