• Caracas (Venezuela)

Gustavo Roosen

Al instante

Capacitación técnica y productividad

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Cuando en unos días se instale en Caracas el Congreso de Conindustria, los empresarios volverán a abordar un asunto que nunca les ha sido ajeno y sobre el cual sobran los diagnósticos. Se trata de la capacitación técnica y de su importancia como pilar fundamental de la productividad. Hoy, sin embargo, el análisis cobra nueva dimensión en la medida en que se inserta en el difícil cuadro del presente venezolano y en la perspectiva del país por construir.

Volver sobre los temas de la educación para el trabajo, la capacitación laboral, las relaciones entre empresariado y centros de formación técnica, el impacto del cambio tecnológico en la calidad del empleo y en la exigencia de nuevas habilidades y conocimientos es poner el foco en uno de los aspectos menos atendidos en estos últimos años pero de repercusiones más duraderas. Al hacer esta aproximación imposible dejar de constatar cuánto se ha deteriorado el tejido para la formación técnica y laboral, tanto el que se generaba en las instituciones educativas especialmente concebidas para este propósito como el que se daba al interior de las empresas, en forma de aprendizaje en el trabajo y también de programas formales.

La discusión habrá de volver sobre viejas preguntas como la posibilidad de construir un sistema integral de formación técnica, sobre la relación entre la unidad productiva y los centros de capacitación para el trabajo, la ampliación y modernización al interior de la empresa de programas de formación laboral, capacitación y adiestramiento. Será hora también para replantearse preguntas sobre el financiamiento de programas de investigación y desarrollo en las universidades y centros especializados y sobre el vínculo entre esos programas y los objetivos de productividad del sector industrial.

Al analizar la ya casi indefinible situación del país, en especial el estado del aparato productivo, se pone el acento con razón en el desmantelamiento de la estructura física. Esa es, sin embargo, solo una parte del problema. La otra, ciertamente más grave, tiene que ver con el retraso en dos campos fundamentales, el de la formación técnica y el de actualización tecnológica. De cara al futuro preocupa por lo mismo la falta de programas sistemáticos y de gran alcance para el desarrollo de cuadros técnicos, la obsesión por el título universitario por encima de la formación técnica especializada, la reiteración del discurso de la productividad en paralelo con el abandono de las mejores prácticas laborales y la capacitación. Preocupa también la persistencia de la brecha entre las universidades y el sector industrial, la desconfianza mutua entre ellos, la pérdida de oportunidad para una colaboración efectiva, el desencuentro entre las exigencias inmediatas del sector industrial y los tiempos, más largos, de la investigación.

El discurso de la productividad, tanto el que ahora se repite desde el gobierno como el que ha sido bandera permanente del empresariado, no tendría mucha solidez si no se afirmara en la revalorización de la figura del técnico, del experto, y si no se ocupara de su formación. Los países que han crecido y que se sostienen han entendido el valor de este objetivo como meta nacional y han creado una red que comienza en la escuela con la educación para el trabajo, pero que se afirma luego en centros especializados de capacitación, en estimulo para la formación técnica y en la creación de una gran y efectiva red de relaciones con el mundo empresarial y del trabajo.

Retomar el tema de la capacitación técnica y laboral tiene especial valor en este momento cuando se hace más evidente que la recuperación del país pasa fundamentalmente por la formación para el trabajo productivo, por la apertura de oportunidades para la innovación y el talento. Tendría, sin embargo, poco sentido si no se concretara en la programación de un conjunto de acciones que rescaten y mejoren las buenas iniciativas del pasado, pero que, sobre todo, animen nuevas propuestas, acordes con los profundos cambios ocurridos en el mundo empresarial, laboral y tecnológico.