• Caracas (Venezuela)

Guillermo Vargas

Al instante

Guillermo Vargas

El tapón del corcho

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El corcho se obtiene del alcornoque (Quercus suber), árbol nativo de Europa y norte de África; su gruesa y rugosa corteza se recolecta y el árbol puede volver a producir una nueva y vivir entre 150 a 250 años. Mundialmente se cultivan unas 2,5 millones de hectáreas entre Portugal, España, Argelia, Marruecos, Francia, Italia y Túnez; produciéndose unas 340.000 toneladas al año, de las cuales Portugal aporta 50%, generando miles de empleos. Además de su fácil descomposición en el ambiente, el corcho es el único material que reúne casi totalmente las características que garantizan un correcto tapado de las botellas para vino. Mantiene un buen sellado limitando la entrada de oxígeno al interior de la botella, pudiendo retrasar la oxidación del vino y permitiendo la expulsión de ciertas sustancias volátiles producidas durante su añejamiento. El corcho puede presentar variabilidad entre unidades por la natural heterogeneidad de la corteza, o puede producir sustancias que transmiten malos olores al vino, defecto conocido como “vino acorchado”, problema que se ha reducido con técnicas implementadas en su elaboración;  sin embargo el corcho es difícil de producir y de alto costo. En consecuencia, han aparecido sustitutos como la tapa metálica de rosca y el tapón sintético, que tratan de reproducir las virtudes del corcho, excluyendo sus inconvenientes. Estos materiales eliminan el riesgo de trasmitir olores de corcho defectuoso al vino, permiten una apertura fácil, caso del de rosca y producen un tapado hermético, lo que permite una buena conservación de los vinos de consumo joven, blancos, rosados y tintos. Este efecto es poco favorable en tintos de guarda que requieren expulsar algunos volátiles producidos en su añejamiento en botella. La tapa de rosca y el tapón sintético suelen tener una mala imagen frente al conocedor de vino, quien cataloga como “vino ordinario” al producto tapado de esa forma; adicionándose en el tapón sintético, el inconveniente de la difícil extracción y a posibles olores impuros a plástico, en el tiempo.

El corcho es un material ecológico extraordinario con propiedades físicas muy difíciles de reproducir; su uso es muy importante sobre todo cuando se trata de vinos de guarda, que pasan varios años en botella antes de consumirse. Su imagen está tan firmemente asociada al vino de calidad, que ha sido muy difícil acostumbrar al consumidor a otro tipo de tapón.