• Caracas (Venezuela)

Guillermo Santos

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Guillermo Santos

Proteja sus claves

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El primero es el ataque de diccionario. En internet se consiguen muchos diccionarios con los que el delincuente digital trata de adivinar una clave.

Este ataque consiste en barrer el diccionario usando todas las palabras residentes en él para ver si alguna es igual a la clave usada en el sitio que quiere penetrar. Esto se puede prevenir si se usan claves de varias palabras o una creada con mayúsculas, números, símbolos especiales como la coma, el punto, el signo de número, etc., que sean de más de 12 caracteres.

Otro es el ataque de fuerza bruta, que consisten en intentar, con un programa, adivinarla usando todas las posibilidades que existen para formar la clave. Por ejemplo, probar con 113456, luego con 123456, luego con 133456, etc. Es decir, utilizar todas las probabilidades existentes, lo que implica que este proceso pueda durar desde semanas hasta años dependiendo de lo larga que sea la clave.

Uno más es el de hacerle inteligencia al dueño de la clave y tratar de penetrarle sus cuentas con claves como el nombre de sus hijos, su fecha de nacimiento o la de sus familiares, u otros datos sobre su vida, lo que hace que sean fáciles de recordar.

Entrar a una cuenta de correo y reportar que se olvidó la clave hace que muchos servicios, para crear una nueva, obliguen a ingresar un código, que se envía al teléfono celular que se dio cuando se abrió la cuenta. El celular se puede jaquear y este dato es conocido por el ciberdelincuente y con él entra y cambia la clave por una escogida por el cracker, lo que hace que la cuenta ya no le pertenezca al dueño, sino a él. Usar claves largas de mínimo 12 caracteres, con números, letras mayúsculas y minúsculas y caracteres especiales hace que sean difíciles de adivinar.

Y a los periodistas hay que exigirles que usen los términos correctos, ya que al presidente Santos no le ‘chuzaron’ el correo, sino que le adivinaron la clave o se lo ‘crackearon’.