• Caracas (Venezuela)

Guillermo Cochez

Al instante

Los problemas de Mossack-Fonseca en Estados Unidos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

He estado pendiente de las actividades de Mossack-Fonseca desde muchos años atrás. Como todo panameño me ha preocupado cuidar el nombre de Panamá así como su reputación. Mi hoja de vida habla de mis luchas contra la corrupción que destruyen muchas más vidas que otros flagelos.

En el caso de Argentina, ya hemos visto como en los últimos días han detenido a Lázaro Báez, testaferro de Cristina y Néstor Kirchner, y a la ex presidenta, como consecuencia de esa detención, la están vinculando en su país con el delito de blanqueo de capitales a escasos tres meses de haber dejado el poder.

Lázaro Báez y Cristóbal López, abrieron 123 sociedades anónimas a través de la firma MF Corporate, localizada en Las Vegas, y administrada por la chilena Patricia Amunátegui. Cuando los dueños de los llamados fondos buitres NML, liderizados por Paul Singer, descubrieron la existencia de esas sociedades, pensando que sus cuentas bancarias pertenecían al gobierno argentino, a quien perseguían para hacer líquido lo que se les debía, presentaron una serie de acciones ante el juez correspondiente en el lugar donde estas sociedades habían sido constituidas: Las Vegas, Estado de Nevada, Estados Unidos.

El juez de la causa, Cam Ferenbach, solicitó información a MF Corporate a fin de determinar si esas 123 sociedades pertenecían a Báez y López, y si las mismas tenían alguna relación con el bufete panameño Mossack-Fonseca. Negaron tal relación, por lo que mintieron, ya que el juez descubrió que en CF Corporate los accionistas eran Jurgen Mossack y Ramón Fonseca, con 45% de sus acciones cada uno. Además, se descubrió que las líneas telefónicas que usaban eran las de la firma en Panamá, a pesar de que las habían cambiado todas para despistar y en la cuenta de MF Corporate disponían desde Panamá de sus fondos

Además de haber mentido Mossack, obstruyeron la investigación porque recomendaron a sus clientes en Las Vegas que no dieran ningún tipo de información a quienes estaban investigando. Ocultaron documentos, cambiaron los sistemas de red internos. En fin, su objetivo era impedir la investigación del Juez Ferenbach.

Para esos mismos meses, finales de 2014, apareció un artículo del periodista investigativo Ken Silverstein, en la revista norteamericana Vice,que traducido al español, se intitula “La Firma de Abogados que Trabaja con Oligarcas, Lavadores de Dinero y Dictadores”. Silverstein, que investigaba a Rami Makhlouf, primo del dictador sirio Bashar al Assar y hermano del jefe de inteligencia de ese país, se topó por casualidad con la sociedad Drex Technologies, S.A., descubriendo la relación de éstas con Mossack-Fonseca, de quienes fueron sus Agentes Residentes desde 2000 hasta 2013. Sobra decir que el sujeto de marras está en la lista de personas que al sonar su nombre se prende uno de los botones rojos de la DEA y de los Departamentos de Estado y de Justicia de los Estados Unidos.

La explosión mundial de los llamados Panama Papers, ha hecho un daño terrible a nuestro país y a su futuro crecimiento. El efecto expansivo ha llegado hasta la Rusia de Putin, donde se ha acusado a la CIA de su patrocinio para perjudicar al líder ruso y a China, donde por la relación de altos dirigentes con los descubrimientos, se ha prohibido el acceso a noticias sobre el escándalo.

¿Por qué no pensar que podría ser cierto que las autoridades norteamericanas sí hayan estado detrás del asunto, en cierta forma cansados y molestos por las actividades de este bufete panameño dentro de su territorio y con grandes enemigos suyos como el régimen sirio?

Saldrán más asuntos de estos once y medio millones de documentos extraídos extrañamente de las oficinas de Mossack Fonseca. Le tocará a Lázaro Báez en Argentina acogerse a lo que en ese país se llama la Ley del Arrepentido, donde a cambio de hablar sobre la trama para salvar a un hijo que también está implicado en el negocio, aclarará algunos detalles para explicarnos la relación que tenía con Mossack-Fonseca.

Cómo me decía un colega abogado sobre este escándalo. El problema de esa gente se resume en una sola palabra: Avaricia. Yo le agregaría otras dos: Osadía y Sangre Fría. Les importaba un pepino su país; su negocio estaba sobre todas las cosas. Sólo me cabe preguntar sobre ¿el por qué el gobierno de Panamá no puso distancia con ese bufete desde que fueron conociéndose esos detalles de sus turbulentos negocios? 

gcochez@cableonda.net