• Caracas (Venezuela)

Guillermo Cochez

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¿Dónde se hospedó Barack Obama en Panamá?

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Habiendo nacido en Hawaii, nuestro inclemente clima tropical no debió extrañarlo mucho; habrá sudado copiosamente. Hasta se ejercitó en una playa del Pacífico, interrumpido por la cantidad de chitras (pequeños y feroces insectos voladores) que le saltaron encima. Debió ser una estancia placentera del presidente de Estados Unidos en la bella mansión de 14 habitaciones, cada una decorada con un tema diferente, construida en el corregimiento de Arraiján, del distrito del mismo nombre, justo al cruzar el puente de las Américas que separa la capital panameña del resto del país. Área restringida que pocos panameños conocemos, a unos cuatro kilómetros del centro de la ciudad. 

Debo imaginarme que para darle la mayor seguridad durante la Cumbre al presidente Barack Obama, una avanzada que nos habría visitado muchos meses antes, hizo averiguaciones para lograr la vivienda más segura y más cómoda al mandatario norteamericano. Debían mantenerlo lo más alejado de la horda de chavistas y fidelistas que visitaron Panamá en esos días y que armaron sin mayores limitaciones ni control su alboroto en varios eventos de la Cumbre.  Habrán escogido la mansión residencial de playa Bonita –más bien fea por la turbiedad de sus arenas– construidas en terrenos que en el pasado fueron parte de la base norteamericana de Fuerte Kobbe, devuelta a Panamá como consecuencia de los Tratados de 1977. Algo simbólico. Aunque no la conozco, me dicen que allí vive el desarrollador de esa área, el ingeniero Herman Bern, quien “ganó” la licitación pública N° 026-ARI-202 para obtener la concesión estatal de tales valiosos terrenos en la codiciada área revertida. En el complejo urbanístico, además de lujosas viviendas, Bern construyó dos hoteles, ambos de cadenas norteamericanas: Intercontinental y Westin Playa Bonita, lugar favorito de suntuosas bodas.

Resulta que en mi ejercicio profesional de abogado representé al impugnante de esa millonaria concesión ante la Corte Suprema de Justicia, la única otra empresa que participó en la licitación. Argumentamos favoritismo. Los beneficiados de la licitación pública de dicha concesión, Paradise Beach Corporation, S.A., propiedad del señor Bern, en 2003 se hicieron acreedores de lotes y parcelas donde construyeron todas sus hoy valiosas propiedades, sin prestarle atención a la demanda de nulidad que había presentado para que la anularan porque en la licitación se hicieron cambios en el pliego de cargos que solo conoció Paradise Beach, violándose los principios de la equidad de todo acto público. Quizás pensaron que con ellos nadie se metería.

Por esa razón, la Corte Suprema de Justicia de Panamá, cinco años después, con fecha 22 de febrero de 2008, declaró nulos e ilegales los actos que confirieron la mencionada concesión.

A pesar del tiempo transcurrido, el señor Bern ha seguido usufructuando de bienes producto de una concesión declarada nula e ilegal, que sigue envuelta en diversos procesos legales que hasta impiden que pueda registrar las mejoras allí construidas y que, por lo que nos enteramos ahora, hasta una de sus exclusivas viviendas fue arrendada al presidente de Estados Unidos para que se hospedara durante la Cumbre. Como dirían los cubanos: “¡Habrase visto, chico!”.    

El fallo adverso contra Bern en 2008 ocurrió durante el gobierno de Martín Torrijos. En uno de los hoteles de Bern se realizó la boda de la hermana menor del entonces presidente, en momentos que ejercía el cargo. La situación se mantuvo igual durante el gobierno de Ricardo Martinelli, quien prometió resolver el entuerto jurídico existente, cuando al inicio de su mandato decía querer hacer todo en forma diferente. No lo hizo. Siendo presidente, allí se casó uno de sus hijos. El nuevo gobierno –de nueve meses– conoce el problema, pero aún no hace nada.

Me parece que no fue muy buena idea de quien arrendó la problemática propiedad para que allí pasara las dos o tres noches que durmió en Panamá el presidente de Estados Unidos. No sé si eso fue peor que el incidente de los del Servicio Secreto en Cartagena en la Cumbre de 2012, cuando se negaron a pagarle a una bella prepago por los servicios prestados. 

 

Abogado y Político

gcochez@cableonda.net

 

*Artículo publicado en El Nuevo Herlad de Miami el 24 de abril de 20