• Caracas (Venezuela)

Gonzalo Rojas

Al instante

Septiembre constituyente

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Los analistas coinciden en que la Presidenta intentó desviar la atención de los focos de corrupción, tratando de conducir el interés ciudadano hacia el proceso constituyente. Obvio: es la vieja técnica distractora.

Pero también hay coincidencia en que Bachelet no logrará con esa maniobra desviar la atención de las personas respecto de las boletas y de los créditos, de los parlamentarios y de la nuera. La gente no va a encandilarse con el estudio de una nueva Constitución: eso lo sabe la izquierda gobernante.

¿Por qué Bachelet se expuso a ser descalificada como una prestidigitadora que intenta fijar la atención de la audiencia donde podría no pasar nada? ¿Por qué quiso concentrar con su discurso la atención en ella misma y no en las reformas contra la corrupción? Simple: porque busca recuperar su liderazgo justamente donde ha flaqueado más gravemente: con sus propios partidarios.

Por eso el anuncio del proceso constituyente debe leerse como primariamente destinado a todos los parlamentarios de la izquierda gobernante que ya están sufriendo quebrantos prejudiciales: es un supuesto bálsamo para que renueven su fe en la Presidenta y puedan continuar apoyando su política de reformas.

Pero Bachelet no ha actuado solo como una buena madre para su grupo más cercano, sino que ha buscado también acrecentar la adhesión de ese segundo círculo que dentro de su gobierno esta constituido por los comunistas, e integrado en sus márgenes por los pequeños pero organizados grupos de activistas.

¿Y para la DC? Nada.

Septiembre será el mes. La Presidenta invocará entonces conceptos tan novedosos como la dictadura y la violación de los derechos, estimulará a partidarios limpios de responsabilidad para lanzarnos a cabildos y consultas.

La Presidenta habrá confirmado que su apariencia de madre buena oculta en realidad a una de las más hábiles operadoras políticas de la izquierda chilena.