“El Mundial es apenas un comienzo”
El entrenador de fútbol, Rafael Dudamel/Alexandra Blanco
Rafael Dudamel asegura que su familia ha sido fundamental en su éxito como entrenador de la Sub 17
11 de mayo 2013 - 12:01 am
Rafael Dudamel es de esas personas que aprieta la mano cuando saluda. De los que mira a los ojos cuando habla. De los que son capaces de decir lo que piensan sin cortarse porque pueda caer mal. Eso sí, piensa bien cada frase y la arma con las herramientas de un buen orador, una cualidad que le sirvió de mucho cuando fue comentarista de televisión. Hoy hace dos semanas que alcanzó el éxito en otra de sus facetas, la de entrenador, al clasificar al Mundial Sub 17 que se jugará en octubre en Emiratos Árabes.
“Todavía no tengo la menor idea de lo alcanzado, hoy por hoy me dedico a disfrutar del afecto, el cariño y el reconocimiento de la gente en todos lados”, confesó el estratega quien valora el haber podido trascender la división política y unir al país en torno a un solo color. “Con el tiempo entenderé el valor de todo esto”, dijo.
Durante 21 años fue jugador de 14 equipos distintos, forjando una de las carreras más brillantes del fútbol venezolano, en la que llegó a ser subcampeón de Libertadores. Sin embargo, él ubica el epicentro de toda su historia en su casa natal, en las raíces de su familia, en su padre Rafael Dudamel y su madre Marisol Ochoa, quien se ganó la vida lavando y planchando ropa antes de graduarse como abogada. “No podemos andar en la vida del timbo al tambo, no puede uno levantarse hoy y pensar ¿qué irá a pasar? Hay que tener objetivos, sueños por los que luchar”, dijo como una de sus enseñanzas.
En su casa, aseguró, fue moldeando el carácter y la seguridad que le convirtieron en el líder del grupo de juveniles. “Mi infancia es lo que más me ha marcado en mi vida”, admitió el yaracuyano, quien de niño jugó béisbol y baloncesto.
Una vez en el banquillo, su selección Sub 17 terminó reflejando mucho de los rasgos que caracterizaron al ex portero durante su carrera, especialmente los positivos. “Cada técnico entrega un mensaje de acuerdo a las experiencias y eso puede llevar a tu equipo a actuar con más seguridad”. No obstante, el Dudamel que hoy se para frente a las cámaras es el resultado de varios años de aprendizaje. “Del deseo de cada día ser mejor. De tener más conocimientos en el manejo del equipo, en la capacidad para liderar, para educar y orientar”.
Ensayo y error. Sin muchos problemas, el entrenador admitió hoy que “cuando estás en la cresta de la ola y quieres avasallar te caes muy rápido, por lo que levantarte cuesta mucho tiempo”. Sin embargo, para haber llegado a esa conclusión tuvo que haberse resbalado antes. “Como jugador, ganábamos un partido y sacabas pecho, automáticamente eso te generaba más rivales y no hace falta, porque el mismo fútbol ya te entrega 11 rivales. Mientras creces te das cuenta que mientras más voluntades tengas a tu favor es mejor, no te aleja de la derrota pero te mantiene más cerca del triunfo”.
Fiel a sus principios, el entrenador aseguró que, aún tras conquistar un puesto en la Copa del Mundo, su carrera no ha hecho más que empezar. “Este no es nuestro techo, es apenas el comienzo, es un buen comienzo”, dijo. En su futuro está el Mundial y en su cabeza la intención de dirigir en algún momento la selección de mayores. Sin embargo, cuando llegue ahí difícilmente se conformará. “Siempre que consigues algo se te abren nuevos retos”. Para él, esto no ha hecho más que comenzar.

