• Caracas (Venezuela)

Freddy Lepage

Al instante

Muy cerca de una nueva Venezuela positiva

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Faltan 31 días para las elecciones del 6-D. En el país se respiran vientos de cambio que, por más que el gobierno se empeñe en decir y hacer ver lo contrario, lucen irreversibles; la crisis económica y social supera las expectativas y capacidades de quienes se aferran al poder como el náufrago a una tabla de salvación. Las posibilidades de juego que tiene Maduro, dentro del marco “democrático”, son cada vez más reducidas. No suma suficientes apoyos y solidaridades nacionales y en el exterior, como sí las tuvo siempre el comandante eterno. El mundo se le pone cuadrado a la hora de cometer tropelías y desaguisados. Las marchas y contramarchas en materia de bravuconearías y bravatas así lo demuestran. Pasan de “ganar como sea” a señalar que “reconocerán los resultados”, en un santiamén. Sin embargo, no son mochos y, por ende, no se pueden contar los huevos antes de nacer.

Los opositores no tienen más alternativa: “Si quieres que todo siga igual y, seguramente, peor, quédate en tu casa, no votes. Hazles caso a los adoradores de la abstención. Pero si estás inconforme, ‘arrecho’, con lo que está pasando, hay que  votar masivamente, a pesar de los pesares”. Y, no solamente votar, sino movilizarse, activarse, a los efectos de captar y convencer a los desanimados, a los confundidos, a los que, aun siendo de oposición, han comprado el mensaje de miedo, chantaje y aquello de que “ya nada se puede hacer”; es decir, la resignación y desesperanza inducidas llevadas a su máxima expresión. Pero todo indica que para el gobierno resulta una cuesta muy difícil de remontar. Ya hay una matriz muy fuerte, en el sentido de que Venezuela necesita algo diferente, otro rumbo habida cuenta de que  quienes (des)gobiernan han fracasado estrepitosamente. ¡No tienen remedio!...

A partir del 6 de diciembre, con el esfuerzo de todos, se inicia el camino de una nueva Venezuela, una Venezuela distinta, un Venezuela donde desaparecerán las penurias del día a día que agobian y aturden al  venezolano común, al venezolano que tiene que levantarse muy temprano para ganarse el pan de él y de su familia. El descontento saldrá de sus casas, como un río crecido que busca su cauce natural nuevamente, tal como ocurre en la naturaleza. A eso es a lo que le teme la minúscula cúpula gobernante, que está más preocupada por mantener sus privilegios y canonjías que echar el país hacia adelante.

Por eso, la fuerza arcana del colectivo conducirá a la vía de progreso, libertad y bienestar nuevamente. Pero nunca es tarde para recuperar la fortaleza, el amor por la patria grande. El sueño de que retomaremos la ruta que siguen la mayoría de los países del continente –incluyendo a los cercanos a lo que fue el socialismo del siglo XXI; del cual, por cierto, ya nadie habla– cada día está más cerca, siempre y cuando hagamos lo que se debe hacer. Nunca la oposición, representada en la MUD, estuvo mejor preparada, unida y dispuesta. Quedarán cuentos de camino, anécdotas, leyendas urbanas que se irán diluyendo con el inexorable paso del tiempo. La historia es inclemente con quienes la traicionan o pretenden manipularla. ¿Luzco muy optimista?, veremos, falta poco...

 

@Freddy_Lepage