• Caracas (Venezuela)

Freddy Lepage

Al instante

Para Brasil, ¿es Venezuela un barril de pólvora?

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La reciente frustrada visita al país de un grupo muy importante de senadores brasileños, encabezada por Aécio Neves, del Partido Socialdemócrata de ese país (PSDB), en cual milita también el expresidente Fernando Henrique Cardoso, ha servido para destapar lo que piensa el gobierno de esa nación sobre la realidad venezolana. Por cierto, Neves perdió la elección presidencial, en segunda vuelta, por un muy estrecho margen.

Pues bien, la referencia en cuestión tiene un valor significativo habida cuenta de lo declarado por importantes figuras del entorno de la presidente Rousseff. Por su parte, Marco Aurelio Garcia, asesor especial para Asuntos Internacionales desde la época de Lula da Silva hasta nuestros días, más allá del formal comunicado de Itamaraty, que lamentó los incidentes con la delegación de senadores y calificó de “inaceptables los actos hostiles contra parlamentarios brasileños” –palabras fuertes en lenguaje diplomático, aun cuando luego decidieron pasar la página y, como decimos en criollo, hacerse los locos–, según reseña la agencia Efe, disparó desde la cintura unas afirmaciones muy graves para nuestro país. Garcia calificó la visita de los senadores de inoportuna y un acto de proselitismo político; hasta allí la referencia contra los opositores a su gobierno que realizaban una visita, aprobada por el Senado brasileño, para constatar la violación de los derechos humanos en suelo patrio y tratar de visitar a Leopoldo López y otros presos políticos. ¿Injerencia? ¿O preocupación por la maltratada democracia venezolana? En este punto cada quien tiene su opinión según el extremo político en que milite.

Pero, el petardo del poderoso oficiante García no fue ese, sino lo que dijo de seguidas: “Si uno está en un depósito de pólvora, no entra fumando y tampoco enciende un fósforo” (García, dixit). Posteriormente, el gobierno de Rousseff anuncia una visita a Venezuela, esta vez integrada por senadores oficialistas que, de darse, estoy absolutamente persuadido de que serán tratados por el régimen de Maduro de forma distinta a la abortada comitiva anterior. El jefe de la nueva misión es el legislador Lindbergh Farías, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT). Pues bien, Farías tampoco se quedó atrás y se refirió a la delicada coyuntura venezolana en términos parecidos al asesor de asuntos internacionales mencionado. Según Farías, la situación política y social es “gravísima” y acentuó que la misión defenderá la legalidad democrática (esto parece un tiro a favor de Maduro, por aquello de que estaría amenazado por la derecha internacional) y la realización de elecciones directas, para elegir los diputados a la Asamblea Nacional el próximo diciembre (esto podría ser interpretado como una carantoña a la oposición venezolana).

Ahora bien, todos sabemos el importante papel que juega el gigante Brasil en la geopolítica latinoamericana y el papel destacado que le da la administración de Obama a la hora de servir de mediador en la región. Estados Unidos, por momentos, parece despertar de la ceguera atávica que padece con respecto al devenir de sus vecinos del Sur. Con amigos así, siendo yo Maduro, le diría a la señora Dilma: “No me defiendas, comadre”...

 

@Freddy_Lepage