• Caracas (Venezuela)

Francisco Paz

Al instante

¡Y las vamos a ganar!

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No se trata solamente de que tendremos elecciones el 6-D, como dije en mi último artículo, sino de que además las vamos a ganar. Eso sí, si la foto que nos muestran hoy todas las encuestadoras, incluyendo las más prostituidas, nos la podemos tomar el 6-D.

No es por arte de magia. Advierto que las vamos a ganar, que la oposición va a triunfar; no que las ganamos ya. Hay que prepararse muy bien para que esa foto del 6-D salga mejor que la que va saliendo hoy. Esa preparación se traduce en un arduo trabajo que hay que hacer con miras a mantener el entusiasmo del electorado, sumar la mayor cantidad de voluntades posibles y para vigilar y defender la voluntad popular en las urnas. Hasta ahora, en mi opinión, la Mesa de la Unidad Democrática ha realizado el trabajo que hay que hacer. Los partidos –también es una percepción mía–, a pesar de los francotiradores no identificados, lucen engranados para enfrentar la tarea que hay que hacer en estos escasos 79 días que nos separan de las elecciones.

Mientras eso ocurre, hay que seguir denunciando y enfrentando los desmanes que comete el régimen en su desesperación. No solo en el terreno electoral, donde los abusos y delitos ocurren diariamente, con la utilización de los medios del Estado para promocionar candidatos, incurriendo en un ventajismo cobarde y grosero que debe resaltarse a diario, sin importar que la secretaría de asuntos electorales del PSUV, en que se ha convertido el CNE, ni diga, ni oiga, ni vea. Es necesario insistir en la exigencia de la observación electoral, porque tanto celo en negarla es sumamente sospechoso. Otros temas también requieren atención incesante. La condena a Leopoldo López es uno de los crímenes por los que deberán responder y llegaremos allí, pero todos los venezolanos debemos repudiarla y los eventos del sábado son una buena oportunidad. Así como hay que reclamar permanentemente la libertad de todos los presos políticos, los ataques contra los derechos a la libre expresión, a la información, a la educación y a la seguridad de todos los venezolanos, que ejecuta el poder diariamente.

Encima de eso la dirigencia opositora tiene que mantenerse serena frente a las provocaciones del gobierno, que sigue prendiéndole candela al país, tratando de eludir la fatalidad de rendirle cuentas a la sociedad venezolana. Es lo que intentaron hacer en la frontera con Colombia, en la que provocaron una crisis humanitaria, para luego empezar a chillar como un camión de cochinos. Mientras, la gavilla que forman Guyana y Brasil se coge el oro del Esequibo. Tranquilitos y sin nervios.

Porque a estos sujetos se les va la vida con las elecciones. Yo también estaría muerto de miedo si hubiera participado en el desfalco más gigantesco que puede registrar la historia. La inmensa mayoría del pueblo venezolano sabe que el legado de estos dieciséis años es la ruina del país, y lo que tenemos que lograr es que eso se convierta en votos. No es que ya ganamos, digo. Es que vamos a ganar.

Me cuentan que, en breve, como anunciaban las buenas películas en televisión, comenzaremos a vivir una época electorera de pleno abastecimiento de todo tipo de productos. Dicen que hasta billetes de cien bolívares van a traer. Hay que ser muy imbécil o estar enceguecido por la desesperación para pensar que creando una burbuja de productos por sesenta días van a sanar las quemaduras del infierno de escasez y carestía que hemos vivido los venezolanos. Ojalá que así sea y que aparezcan los productos, para que la gente pueda tener un alivio en esta tragedia espantosa que vivimos. En modo alguno eso se va a traducir en votos a favor de los candidatos gobierneros, como piensan las lumbreras que sesudamente idearon semejante despropósito, jugando con el hambre y las necesidades de la gente.

En todo caso, estos elementos que no conciben la vida sino siendo los verdugos de la gente, que encarcelan y condenan a quienes piensan distinto, harán todo lo imaginable para tratar de mantener el control de la Asamblea Nacional. Van a jugar hasta el final. El fantasma del fraude en el acto electoral, que algún daño ha hecho, no les va a alcanzar para frenar la avalancha de votos que les caerá como un rayo. No dudo, sin embargo, de que jugarán así, con trampa, con todo, solo que sin escrúpulos. Lo que no hay que perder de vista es que nosotros, la oposición, también jugamos.

Vamos bien, pero hay que seguir trabajando a toda marcha. No solo tendremos elecciones el 6-D, sino que, júrenlo, las vamos a ganar.

Va de suyo que hablo de aquí y ahora.

 

@Francisco_Paz_Y