• Caracas (Venezuela)

Francisco Layrisse

Al instante

Ver hacia adentro

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Creo compartir con muchísimos compatriotas el afán por tratar de entender la situación en nuestro país, descifrar el comportamiento de los venezolanos, intentar colocarse en las más diversas y extremas posiciones ideológicas, políticas. En fin comprender que nos ocurrió, como llegamos a este nivel de deterioro de la calidad de vida del venezolano, que le paso a la economía venezolana. Como explicar que el primero de enero de 1999 el dólar se cotizaba a 565 bolívares y que luego de dieciséis años ese mismo dólar hoy se cotiza a 200.000 bolívares es decir trescientas cincuenta y tres veces más. No olvidemos en el 2008 el gobierno nacional creó el bolívar fuerte equivaliendo el mismo a un VEF por 1.000 bolívares.

La gran ventaja económica comparativa, con todos los países de la América y muchos en el mundo, que representaba la abundancia y bajo costo de la energía eléctrica en nuestro país, simplemente se esfumó y en los actuales momentos el racionamiento eléctrico se hace diario. Ni los otrora poderosos sindicatos obreros del pasado, lograron la reducción de la jornada laboral que el racionamiento energético ha impuesto en nuestro país.

Como es posible que luego de este largo período revolucionario y teniendo las reservas de petróleo más grandes del mundo la producción petrolera venezolana haya disminuido y la misma languidece incumpliendo cuanto plan haya sido anunciado. Del mismo modo ocurre con prácticamente todos los renglones de producción de las industrias básicas en Guayana.

Pero el tema no es solo económico, es igualmente en lo social en lo educativo y quizás donde es más dramático es en lo moral, en lo ético. La inseguridad personal ha llegado a niveles alarmantes, el control territorial que ejercen bandas de delincuentes nos dicen de un gobierno inexistente en esas zonas. La impunidad ante todo tipo de delitos promueve el incremento exponencial de los mismos.

Me pregunto si en verdad existirá o habrá existido un gentilicio venezolano. Somos objetos de las más diversas opiniones de parte de terceros. Algunos nos asocian a un actuar deshonesto, pícaro, corrupto para otros somos un pobre pueblo sumiso, humillado, sometido a una gerontocracia dictadura cubana. Para mucho simplemente irreconocibles herederos de los libertadores de América. Somos hoy el mayor exportador de profesionales de la América, hemos exportado gente buena y algunos no tan buenos, hemos exportado gente honesta y algunos no tan honestos. Nos llaman los balseros del aire, a donde vamos identificables por su acento y por su desorden.

Despachar la explicación del gobierno más inepto e incapaz de la historia me luce simplista, cuando tal gobierno o modelo de gobierno se ha mantenido en el poder por más de cuatro lustros. Esto habla más mal de los gobernados que del gobierno mismo. De igual manera cuando hablamos de la corrupción y simplemente se la endilga a los gobernantes y se excusa de la misma a los gobernados.

Algo han de haber hecho y continúan haciendo bien cuando el gobierno lo sigue siendo, luego de este dantesco cuadro venezolano. De igual manera nuestra oposición, la cual pareciera querer hacer de ese proceder una profesión.

El país se agrava casi diariamente y la explicación a su gravedad no puede ser simplemente atribuida a factores externos, el problema es el país.  El modelo no da para más, la exclusión de más de la mitad del país sobre su propio futuro se hace cada día más insostenible. El desborde se hará presente tarde o temprano y el mismo será tormentoso, ruidoso o lo hará silenciosamente, fríamente y quizás más dolorosamente, pero no es posible contener eternamente a un pueblo salvo que se esté dispuesto a extinguirlo. No le fue posible a nazismo extinguir al pueblo judío, a pesar de las innumerables crueldades con el mismo ni le será posible al castro chavismo extinguir al pueblo venezolano. Como bien declaro Teodoro, la libertad en Venezuela está bajo acoso pero el pueblo impedirá la desaparición de la misma.