• Caracas (Venezuela)

Francisco Layrisse

Al instante

Militares y petróleo

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Por muchos pero muchos años el tema petrolero era exclusivo de los grandes expertos y analistas. El mismo era ignorado por los diversos medios de comunicación en nuestro país. Se le daba un tratamiento muy similar al tema militar. Estaba allí, determinando el futuro de los venezolanos, al igual que los militares, pero sobre ellos no se opinaba. Eran temas complicados, solo para expertos en los temas militares y petroleros. Pero el transcurrir de los años fue progresivamente desmitificando ambos temas, ya no es demostración de supina ignorancia tratar esos temas.

Hoy día, y más con el masivo bombardeo mediático del gobierno, casi cualquier venezolano puede dar una enjundiosa conferencia tanto sobre los temas militares como los petroleros. Ambos explican casi por sí solos las causas y efectos de nuestros males, fracasos, éxitos etc. A ellos y solo a ellos les debemos lo que nuestro país vive, bueno o malo. Nosotros no tenemos responsabilidad alguna en los resultados de nuestro país, solo recibimos las consecuencias del petróleo y de los militares.

Se formulan planes capitalistas, planes liberales, planes socialistas, planes anarquistas, planes de todo tipo. De igual manera nos gobiernan letrados, expertos políticos, mayores, jóvenes, blancos, inexpertos, aficionados, ateos, religiosos etc. Todos pasan, los planes, los líderes, los programas, todos sin excepción se los devora la máquina del tiempo, ninguno logra asentarse con fuerza en la mente del venezolano. Solo han sobrevivido en estos casi cien años de historia, el petróleo y los militares.

Quizás una de las mayores tragedias que hoy nos abruma con inusitada fuerza lo sería el agotamiento de estos dos titanes, militares y petróleo. Se dice, ya los militares no representan una solución para el país, la revolución se los tragó sin tener que fusilar a oficial alguno, a diferencia del fusilamiento del ejército cubano realizada por el castrismo. La tolerancia militar frente al invasor cubano, frente a la guerrilla colombiana, frente a la delincuencia organizada venezolana, frente al narcotráfico internacional, frente al contrabando de cualquier cosa, ponen en duda la capacidad de los militares de imponer siquiera orden o salvaguardar la soberanía territorial.

El petróleo igualmente agotó su capacidad de resolver el presente y menos el futuro de los venezolanos. Ya no alcanza para resolver por sí solo la inmensa deuda y crisis económica que vivimos. Es cierto, será uno de los que más aporte  en un futuro cercano, pero no es suficiente, el país necesita de mucho más para resolver su futuro.

Los venezolanos nos encontramos ante la necesidad de entendernos, de soportarnos los unos a los otros, de encontrar mecanismos de colaboración para enrumbar el país para un mejor vivir de todos y para todos. Los militares han castrado sistemáticamente esa unión en el tiempo, imponiendo salidas forzadas y arbitrando lo que no les corresponde. Nos toca entendernos o todos pereceremos en el intento de destruirnos los unos a los otros.

De igual manera necesitamos revalorizar el trabajo duro, honesto y perseverante, el petróleo cubre una parte cada vez más pequeña de nuestras necesidades, es necesario regresar al quehacer productivo en el campo, en nuestras industrias. Necesitamos más gente generando riqueza, valor y mucho menos gente consumiéndola.

Solo saldremos adelante si hacemos de Venezuela realmente nuestro país, cada uno aportando su grano, de grano en grano logramos un granero. Necesitamos generar las oportunidades para nuestros jóvenes, mostrarles que somos capaces de ponernos de acuerdo en beneficio de todos.

Se nos agota el tiempo, no repliquemos malos ejemplos, no busquemos el terror de las guerras civiles o religiosas en Venezuela.