• Caracas (Venezuela)

Francisco Layrisse

Al instante

Largo y extenuante camino

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El futuro de la inmensa mayoría de los venezolanos pasa por un largo y extenuante camino. El intento de radicalizar el fallido modelo económico y político que adelanta el actual gobierno nos permite pensar que la escasez, la inseguridad, la inflación se exacerbarán en los próximos meses. La calidad de vida continuará su acelerado deterioro salvo para algunos privilegiados muy próximos a la cúpula gubernamental. Las encuestas recogen con meridiana claridad esta aseveración dejando muy poco para quienes continúan aferrados al actual modelo de gobierno. La sordera del alto gobierno y de quienes le quedan más cerca contribuye a que el deterioro en nuestro país se haga más profundo, elevando de esa manera el impresionante costo social y económico que representará la recuperación de la senda de crecimiento en un futuro no muy lejano.

Los partidos políticos opositores han venido recuperando la sindéresis y las grandes diferencias que presentaron el pasado 2014 se vienen reduciendo de manera significativa. La alineación opositora se viene cerrando independientemente de errores menores y de un continuado y continuo esfuerzo de sectores radicales de oposición que descalifican con mayor o menor recato a la unidad opositora. Los implacables y obscenos ataques del oficialismo a la oposición democrática encuentran eco en estos radicales opositores haciendo más difícil el camino a recorrer.

El triunfo opositor en las próximas elecciones del Parlamento constituye una pieza fundamental en orquestar  un proceso democrático que permita volver a una verdadera democracia, con una efectiva separación de poderes. No pareciera haber dudas los sectores de oposición constituyen una amplia y contundente mayoría en el país. No obstante lo anterior esto ha de convertirse igualmente en una amplia y contundente mayoría electora pues de lo contrario la mayoría opositora no podrá convertirse en la mayoría electa.

Es muy probable el triunfo opositor en las elecciones de parlamentarias, lo que está en dudas sería el tamaño de dicho triunfo. ¿Dará el mismo para alcanzar una mayoría holgada o precaria? ¿Será posible alcanzar una mayoría calificada? En muy corto tiempo veremos si las encuestas políticas reflejan la realidad de los venezolanos y la oposición se alza con el triunfo parlamentario de 2015.

El oficialismo intentará por todos los medios de hacer inocuo un triunfo opositor en las parlamentarias. Para ello dispone del contubernio de los poderes públicos distintos al Legislativo en adición al bloqueo parlamentario a las iniciativas de la oposición. La suspensión de los efectos de cualquier ley por parte del tribunal supremo se hará cotidiana. La persecución contra la oposición por parte de los miembros del Poder Moral conformará una dupla con el Tribunal Supremo capaz de amedrentar al más preclaro opositor.

La necesidad de la presión internacional aunado a los dos soportes internacionales de la China en materia financiera y de Cuba en la correspondiente política, exigirá los más reputados y habilidosos negociadores opositores para poder compensar tan severo desbalance. El indiscriminado apoyo del sector militar al actual gobierno, ignorando sus propias funciones elementales de salvaguarda del territorio de la república y de su constitución, conjuntamente con el decidido apoyo chino-cubano, constituyen un adversario descomunalmente poderoso.

La negociación, el diálogo de la oposición no puede ignorar y mantener fuera de tales conversaciones a estos dos países, aliados hoy circunstancialmente del partido y militares del gobierno, pero que en primer lugar preservan sus propios intereses sin el menor complejo de solidaridad con el gobierno venezolano si por alguna razón el apoyo al mismo pudiera enajenar las ventajosas condiciones alcanzadas, muchas de las cuales son secreto de Estado.

El gobierno será más peligroso al perder las elecciones parlamentarias y cual bestia herida su reacción será más desproporcionada antes de reconocer su derrota terminal. Las estrategias, tácticas y acciones opositoras serán altamente exigentes dado el poderío oficialista.