• Caracas (Venezuela)

Francisco Layrisse

Al instante

Barriles más, barriles menos

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La información sobre el sector energía y en particular sobre el tema de los hidrocarburos es extensa, a ratos imprecisa y en muchas oportunidades disímil. Extraer conclusiones en un análisis fino puede ser erróneo pues lo que pareciera ser válido e inequívoco es realizar estos sobre los grandes números, las tendencias.

Los datos sobre precios, volúmenes de crudo, etc., difieren de una fuente a otra, incluso los datos provenientes de la misma fuente pueden diferir dependiendo de la periodicidad de la publicación. Es posible encontrar diferencias entre datos del informe mensual y el anuario estadístico de la OPEP. No es extraño encontrar diferencias sobre el mismo tema como, por ejemplo, la producción de hidrocarburos líquidos reportada por el Departamento de Energía de Estados Unidos y los reportados en el informe mensual de la OPEP.

Los distintos conocedores de la materia han visto pronosticando el fin de la producción de hidrocarburos, de igual manera explicando qué ocurre en el mercado y cuáles son los elementos que lo mueven. Comparto con mis lectores algunos datos incontrovertibles sobre los hidrocarburos. Entre 2006 y 2015 las reservas mundiales de petróleo han aumentado en más 400.000 millones de barriles, el horizonte de producción paso de 40 años a 50 años a las tasas actuales de consumo, pero en adición a lo anterior el consumo paso de 84 millones a 93 millones de barriles diario. Esto va en sentido contrario a los pronósticos de hace casi 10 años.

En estos 10 años han ocurrido cambios importantes en el mundo y muy en particular en América. En ese periodo, Venezuela se convirtió en principal poseedor de reservas de crudos en el mundo, representando casi 18% de las reservas mundiales, no obstante lo anterior su producción ha venido disminuyendo y las distintas fuentes reflejan una caída entre 600.000 y 1 millón de barriles diarios. Brasil se convirtió en el principal productor latinoamericano de crudo sobrepasando ligeramente a Venezuela y sus reservas de crudo crecieron en casi 50%. Por su parte México experimentó una disminución de sus reservas probadas de algo más de 20% en ese lapso, igualmente su producción se redujo en casi 800.000 barriles diarios. El cambio más importante ha ocurrido en Estados Unidos, sus reservas crecieron 60% y la producción de hidrocarburos líquidos lo hizo en casi 90% en dicho lapso. El continente americano, como un todo, aumentó su producción de 20 millones a 27 millones de barriles diarios alcanzando balance entre oferta y demanda.

Allende los mares, la posición de reservas rusas y sauditas se ha mantenido sin mayores variaciones siendo la rusa de una disminución de 1% y la saudita de un crecimiento de 1%. Ambos países han incrementado su producción respectivamente en aproximadamente millón y medio de barriles diarios.

La lucha por el mercado se ha desplazado hacia los grandes consumidores asiáticos, Vietnam, Corea, China, Japón, India para citar tan solo los más importantes. Lo que ocurra en esos países define el futuro inmediato de la industria petrolera mundial. Su buen desempeño implicará crecimiento de la demanda de petróleo y lo contrario el exceso del mismo.

Para 2004 el balance oferta y demanda mundial, 84,7 millones y 84,1 millones de barriles diarios arrojaba un excedente de 600.000 barriles. Para 2015 el balance oferta y demanda de 95,2 millones y 92,9 millones de barriles diarios arrojó un excedente de casi 2,5 millones de barriles diarios. Produciendo esto una estruendosa caída de los precios de los hidrocarburos.

Las grandes compañías y países petroleros se aprestan para estos cambios de escenarios, sus balances en estos diez años les han sido muy pero muy favorables, han acumulado reservas para sobrevivir exitosamente el desierto económico de 2015 y 2016, se preparan para devorarse a los más débiles, a quienes han dilapidado las fortunas hechas en el decenio.

Nos corresponde como venezolanos formularnos algunas elementales preguntas:

¿Cuál será el futuro de la Venezuela petrolera después del peor desempeño como país petrolero alguno en la historia del mundo?

¿Cuál es el balance de inversión en nuestra industria petrolera en estos diez años y como se compara con otros países petroleros?

¿Cuáles serán los planes para recuperar la importancia mundial de Venezuela como país petrolero?

¿Será eso posible de lograrse sin el consenso de oficialistas y opositores?