• Caracas (Venezuela)

Francisco Javier Pérez

Al instante

Aviso editorial: Oscar Todtmann

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Si una actividad merece en el ámbito de la cultura de hoy una efusiva felicitación es la del oficio de editor. En su contra, además de las naturales inclemencias de la materia económica, se suman las directrices circunstanciales de la industria cultural, el generalizado desinterés por la edición profesional, el crecimiento de la piratería editorial, la dificultosa supervivencia del libro físico en la sociedad electrónico-audiovisual y la acuartelada campaña en detrimento del libro físico que emprenden los paladines de la virtualidad (que, en los países depauperados y en decadencia, resultan promotores mentirosos para encubrir el bochorno de que no se pueda editar en papel).

La situación anterior queda sin efecto cuando se piensa en la tarea impagable que ha desarrollado desde 1973 Oscar Todtmann Editor. Construyendo un catálogo impecable en cuanto a nombres y a obras (deslastrado de la última hora literaria y de la celebridad banal), ha querido hacer del libro una posibilidad de promover al país en su naturaleza física y espiritual. Creyendo en el libro como producto de buen gusto en lo material y de buen sentido en lo conceptual, las ediciones de esta casa se distinguen por el cuidado de los detalles y por el seguimiento de sobrios refinamientos que dicen más del arte que del dinero. Sus entregas tienen un aire que las distingue sin necesidad de proponer diseños únicos y uniformes o sin repetir fórmulas que terminan acabando con la gracia y aburriendo. Prefiere la nobleza y diversidad de las facturas y la dignidad de los títulos que trabaja. De esta suerte, cohabitan en sus nóminas autores clásicos de toda impronta como Lao Tse, Bolívar, Hermann Hesse y Aquiles Nazoa, contemporáneos tan notables como Victoria de Stefano, J. M. Briceño Guerrero, Karl Weidmann, Alfredo Chacón, Francisco Suniaga, Dirk Bornhorst, Fernando Cervigón y José Miguel Roig y nuevos autores en los que vislumbra dotes y creaciones en desarrollo. El catálogo reciente ha desarrollado posibilidades para interesantes narradores: Albor Rodríguez (Duelo), Manuel Acedo Sucre (La misa y Nosotros todos), Milkor Acevedo (El testigo), Karl Krispin (200 breves) y Mauricio Vélez (Martinica round trip). También, Carsten Todtmann, director fundador de la editorial, se hace autor al compilar textos sufíes y zen en Nada serio y Nada sagrado (hizo publicar libros artísticos y sobre asuntos de la naturaleza venezolana).

Ha presentado con mucho esmero su colección de poesía y ello representa a su manera una incursión firme en la promoción del presente literario venezolano. Los títulos y sus autores ya señalan su significación: En medio del blanco, de Kira Kariakin; Limones en almíbar, de Jacqueline Goldberg; Jamming, 102 poetas; Daño oculto, de Georgina Ramírez; Sin mover los labios, de Alfredo Chacón; Fragmentos naranja, de José Antonio Parra; Íntimo, el espejo. Poemas de Egarim Mirage (1998-2006), de Graciela Yáñez Vicentini; Caracas mortal, de Claudia Noguera Penzo y 39 grados de cielo en la tierra, de Hernán Zamora. Cada uno se muestra iluminado, a su vez, por reconocidos padrinos poéticos en sus respectivas actuaciones prologales o epilogales: Alfredo Chacón, Luis Moreno Villamediana, Leonardo Padrón, Edda Armas, Alejandro Sebastiani Verlezza, Sonia Chocrón, Rafael Castillo Zapata y Héctor Torres.

Aviso editorial más que importante, pues viene a alertarnos sobre posibilidades muy claras para que la actividad del libro no se degrade más, ante el efecto devastador de la maltratada industria gráfica nacional. Un aire cargado de frescura y esperanza. El entusiasmo de sus directivos actuales, esa pareja de artífices que conforman Carsten Todtmann y Luna Benítez, son la mejor garantía de la llegada de tiempos aún mejores y muy buenos para la editorial.

Pensaba el doctor Uslar Pietri que “el tiempo difícil es precisamente la estación de las virtudes”. Hacía que el axioma germinara en esperanza cierta para el país: “Son las dificultades las que piden esfuerzo. Mejor que decir que Venezuela está llena de dificultades es decir que Venezuela está llena de oportunidades para el hombre verdadero. Llena de posibilidades para que el hombre verdadero florezca y dé la medida de su alma. Llena de necesidades de creación”. Así, pues, en este tiempo cargado de tantas dificultades, Oscar Todtmann Editor ha anunciado su particular y prometedora llegada a la estación de las virtudes.