• Caracas (Venezuela)

Fernando Travieso y Magaly Irady

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Los niños, el cambio climático y la justicia

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El pasado 8 de abril, el juez Thomas Coffin, de la Corte Federal de Distrito en Eugene, Oregon, decidió a favor de 21 niños y jóvenes con edades entre 8 y 19 años, en un caso legal que podría convertirse en un hito histórico. En agosto de 2015, el grupo Our Children´s Trust, demandó al gobierno de Estados Unidos para exigirle que se comprometa a reducir significativamente las emisiones de CO2, a fin de que su concentración en la atmósfera —que actualmente alcanza el nivel sin precedentes de casi 400 partes por millón— no supere las 350 partes por millón hacia el 2.100.

La demanda, la más reciente de varias acciones similares que durante algunos años había intentado infructuosamente el equipo legal del grupo, alega que el gobierno nacional ha fallado en la protección de los recursos naturales esenciales, violando los derechos constitucionales de la generación más joven, a la vida, la libertad y la prosperidad; además expone que desde hace más de 50 años el gobierno de los Estados Unidos y la industria de combustibles fósiles han sabido que el CO2 que emiten esos combustibles causa el calentamiento global y el peligroso cambio climático, y que continuar usándolos desestabilizará el sistema climático.

Para tener éxito se requería superar dos obstáculos jurídicos básicos: establecer que la doctrina jurídica de la confianza pública —la confianza de la ciudadanía en el deber innato de las instituciones públicas de defender y proteger sus derechos—, aplica también a la atmósfera —el derecho a una atmósfera limpia—, y resolver el tema de si los niños tienen estatus para ejercer acciones legales.  Con tal propósito invocaron las Enmiendas Quince y Catorce —base de muchos de los principios que garantizan la igualdad en el ejercicio de los derechos civiles— las cuales, según los demandantes, obligarían al gobierno a prestar especial atención al daño que el cambio climático produce en los niños y en las generaciones futuras.

Planteado así, el caso constituyó un interesante desafío constitucional dirigido a asegurar la equidad intergeneracional en el contexto del cambio climático, más allá del dudoso tema de la obligación pública de proteger el ambiente, no previsto en la Constitución estadounidense y usado como argumento central de la parte demandada (el gobierno), a la cual se habían sumado, en noviembre pasado, en medio de un fuerte impacto mediático, algunos de los más importantes grupos que representan a la industria de los combustibles fósiles, alegando que la demanda constituye una amenaza directa a sus empresas.

Luego de haber escuchado los alegatos de demandantes y demandados, el juez Coffin, consciente de su responsabilidad histórica, respondió con un meticuloso y largo escrito que puede sintetizarse como: el calentamiento global puede eventualmente dañarnos a todos, pero dañará sobre todo a nuestros hijos y nietos, por lo tanto ellos tienen derecho a demandar. Aunque la decisión deberá ser refrendada por otro juez en el mismo tribunal, constituye desde ya un triunfo significativo que coloca a la administración de justicia como la instancia con capacidad de evaluar los “parámetros constitucionales de la acción o inacción del gobierno” respecto al cambio climático, como dijo el juez Coffin, para quien esto es cierto sobre todo cuando se causan daños que tienen un impacto desigual sobre los diversos sectores de la sociedad.

Kelsey Juliana, una de las jóvenes demandantes de Eugene, Oregón, observó que, "esta decisión marca un punto de inflexión en la balanza de la justicia. La voz de los jóvenes se está uniendo en todo el mundo para exigir que el Gobierno defienda nuestros derechos constitucionales y proteja al planeta para la supervivencia de nuestra generación y las futuras. Este será el juicio del siglo que va a determinar si tenemos derecho a un futuro habitable, o si el poder corporativo continuará negando nuestros derechos por el bien de su propia riqueza”.

Un excelente ejemplo sobre la creciente toma de consciencia ciudadana acerca del poder de sus intervenciones en un tema de tanta importancia como el desafío que involucra el cambio climático para el futuro del planeta.