• Caracas (Venezuela)

Fernando Luis Egaña

Al instante

Un asalto continuado

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Lo del Poder Ciudadano, o la selección por las malas de sus integrantes, así como lo equivalente en el TSJ y CNE, es solo un capítulo adicional de un asalto continuado que ya sobrepasa los tres lustros. El asalto al Estado nacional por parte de una parcialidad político-militar que cree tanto en la democracia como sus jefes tutelares, o los hermanos Castro Ruz, acaso los nuevos mejores amigos de Barack Obama...

No creen los de aquí, pero a diferencia de los de allá en La Habana, lo disimulan. Y lo han hecho y hacen con tanta destreza, que cada vez que le pegan un palo a la lámpara, los voceros oficiales de la oposición política se quejan de que ello “debilita las instituciones democráticas” en Venezuela. ¿Cuáles instituciones democráticas? Las del Estado nacional no serán, porque en ese ámbito no quedan ni instituciones. El poder lo ejercen, repito, por las malas o las peores, pero siempre como les da la gana.

Es curioso, pero entre quienes se oponen a semejante situación no faltan los que siempre dicen que esta será la última vez, que el régimen no volverá a salirse con la suya, que la democracia no volverá a ser vulnerada, que tal cosa y tal otra por el estilo. Y nada. La hegemonía sigue por la libre, haciendo y deshaciendo a su real saber y entender, y la Constitución de 1999 como un papel toalé. Incluso, se responde al zarpazo con una nueva petición de diálogo, lo que muy probablemente anima a la satrapía a seguir en lo de siempre. A seguir en el asalto.

Por cierto, el gobernador Capriles señala que limpiaron el piso con la Constitución (a propósito del “nombramiento” del Poder Ciudadano), lo cual es verdad. Lo que pasa es que también limpiaron el piso con él, justo después de las votaciones de abril de 2013. Y de paso, con todos los millones de venezolanos que votamos por su candidatura. Y no pasó nada. O peor, si pasó algo. Pasó que a partir de entonces, Maduro se sintió envalentonado para seguir pasando el coleto de su predecesor.

Lo que ayuda a explicar la rabiosa represión de 2014 en contra de las protestas estudiantiles y ciudadanas, y en contra de figuras representativas de la oposición política y mediática, así como también la intensidad del control regimental y la depredación despótica.  Depredación que no se limita, claro está, a liquidar las estructuras políticas o jurídicas del estado de derecho, comenzando por las garantías de los derechos humanos, sino sobre todo a liquidar o saquear los recursos económicos del país.

En esta última materia, el asalto continuado ha sido inclemente. Tanto, que desde la disidencia del oficialismo se denuncia que cientos de miles de millones de dólares -no cientos de millones, ni miles de millones, ni decenas de miles de millones, sino cientos de miles de millones- han sido depredados por la corrupción roja. Ello no tendría parangón en la historia de la corrupción del planeta.

Y todo ello sin que el Poder Ciudadano o los demás poderes públicos hubiesen dado señales de vida, a pesar de las reiteradas denuncias y solicitudes, incluyendo las de reconocidos personajes de la hegemonía, que se han separado de los núcleos del poder establecido. O sea, mega-asalto público, notorio y comunicacional, que se ha perpetrado y se perpetra con impecable impunidad.

Para que esto continúe de la misma manera, es que tuvo lugar el más reciente episodio del asalto continuado. Y ya se preparan los próximos. Mientras tanto, muchos se hacen los desentendidos o se limitan a saludos a la bandera. Esperemos que esto cambie en 2015. Y luchemos para que así sea.

flegana@gmail.com