• Caracas (Venezuela)

Fermín Lares

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Fermín Lares

La raza cósmica

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El término lo tomo prestado del periodista Gregorio Montiel Cupello, quien lo utilizaba en este periódico y su programa de radio hace ya unos cuantos años. Gregorio sugería al hablar de la raza cósmica que de la mezcolanza racial venezolana y latinoamericana iba a surgir una suerte de hombre nuevo.

Otra amiga mía periodista, que en el milenio anterior tenía unas ocurrencias que lo ponían a pensar a uno, me dijo una vez que los indios americanos iban a vengarse de los gringos blancos a través de la migración latina hacia el norte, la de grupos que en su mayoría tienen sangre indígena. Y, ya en aquel entonces, la idea de mi amiga no lucía tan descabellada.

No sé si vengarse sea el vocablo adecuado, pero es un hecho cierto que la mezcolanza racial latinoamericana ya no solo hace presencia en estados como California y Florida. También es cierto que no solo es el puertorriqueño o el dominicano que conseguimos en Nueva York el típico representante latino en Estados Unidos. La población hispana en Estados Unidos ha crecido casi exponencialmente y se ha dispersado por todo el territorio de la unión.

El centro de investigación Pew reveló en febrero de este año que la población hispana pasó de 35.300.000, en 2009, a 53.027.000, en 2012. Pew también advirtió que en las elecciones en las cuales se reeligió a Barack Obama en 2012, los hispanos representaron 10% del electorado, porcentaje que seguirá creciendo dado que es el grupo étnico más joven del país.

Ya nadie discute que sin los hispanos ningún candidato llega a la Casa Blanca, sea por acción o por omisión. Los demócratas perdieron las recientes elecciones legislativas, por la abstención de dos grupos aliados tradicionales, los negros y los hispanos.

Los hispanos en Estados Unidos constituyen alrededor de 17% de la población total de la nación. En California y Nuevo México los latinos son mayoría, con 39% en el primer estado y 47 % en el segundo. Otros estados con una alta población latina, aunque no sean mayoría, son Texas (38%), Arizona (30%), Nevada (27%) y Florida (27%).

Váyase al área metropolitana de Washington DC y verá que en todas partes hay hispanos, mayoritariamente de El Salvador. No es exagerado decir que en casi todos los restaurantes de la capital y de los suburbios de Virginia y Maryland, los hispanos dominan en la cocina, sea chino, griego, coreano o italiano el comedero. La agroindustria de Carolina del Norte, especialmente las polleras, están llenas de centroamericanos y mexicanos.

Pero en Estados Unidos, lo de la raza cósmica va más allá. La misma población blanca se sorprende cuando usted le dice que la mayoría de ellos ya no son anglosajones. La mayoría de los blancos americanos hoy día es de descendencia alemana. El censo de 2000 ya reportaba que los germano- estadounidenses eran 17,1% de la población, seguidos por los irlando-estadounidenses, con 12%.

Cuatro tendencias demográficas están jugando un papel muy importante en el aumento de la diversidad racial que también definirá el futuro político en Estados Unidos. La primera es el rápido crecimiento entre los hispanos, los asiáticos y la población multirracial americana. Se espera que estos grupos se dupliquen en los próximos 40 años, debido a la inmigración, las altas tasas de nacimiento entre los no blancos y el aumento de los matrimonios multirraciales.

Otra tendencia es la reducción en el crecimiento de los blancos, tanto por la tasa menor de nacimientos como por el envejecimiento de la generación de los baby-boomers.

La tercera tendencia que producirá un impacto político es el crecimiento continuo de los negros de clase media, acompañada de una migración de los negros hacia el sur, contrario a la tradicional migración hacia el norte desde la época de la esclavitud.

Y la cuarta tendencia es precisamente que, al finalizar el presente siglo, no habrá ningún grupo demográfico predominantemente mayoritario en Estados Unidos, según la predicción hecha por el especialista de Brookings Institution, William Frey, en su libro Explosión de la diversidad.

La raza cósmica americana, con una población latina, asiática, negra, blanco-diversa y multirracial (a la venezolana) va a seguir produciendo cambios políticos importantes en este país. Las victorias de Obama en 2008 y 2012 hablan mucho al respecto, con resonancias en los últimos incidentes policiales en Ferguson, Misuri, y Nueva York, y el prolongado debate que se viene encima por las medidas ejecutivas sobre inmigración dictadas por el presidente Obama y la acción, o inacción, del Congreso.