• Caracas (Venezuela)

Fermín Lares

Al instante

Lo importante es la llegada

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Y mañana es 31. Se acabó el año. ¡Qué alegría por el final que tuvo! Muchísima gente no pudo ni preparar sus propias hallacas, pero hubo alegría de espíritu, fundada en la esperanza. No una esperanza etérea, inasible, sino todo lo contrario, concreta, construida por la propia gente, una esperanza democrática.

Es el momento de hacer balances y asumir resoluciones. La jornada fue ardua, pero bonita. Por eso, hoy más que nunca, no podemos dejar que nos la arruinen. Y mucho menos arruinarla nosotros mismos. El 5 está a la vuelta de la esquina. Ese día, la unidad de las fuerzas democráticas tiene otra prueba de fuego, la prueba del arranque, de la composición de la nueva asamblea, de su directiva y de los anuncios sobre el tono que tendrán las nuevas legislaciones.

En las postrimerías de la elección del 6-D, a pesar de un debatico un poco estéril que surgió por allí a propósito de una pregunta que le hicieron a Henrique Capriles sobre la política de La Salida, la MUD y los partidos que la integran han dado muestras de sensatez, de mayoría de edad. Han insistido en la necesidad de mantener la unidad ahora alrededor de un programa legislativo, han reconocido que habrá que legislar en función de destrancar la economía sin olvidar medidas compensatorias para los que menos tienen.

De ahora en adelante tienen que seguir recordando el mandato que les dio el pueblo a través del voto: enfocarse en la economía, primeramente, y en la inseguridad. No es momento de diatribas político-partidistas ni de estrategias que generen la divergencia. Sino ponerse de acuerdo en lo que es posible y consolidar la alternativa democrática a pulso, con la aprobación de las leyes necesarias y con la supervisión y la exigencia de rendición de cuentas al Ejecutivo. Como bien dijo en un tweet Alberto Federico Ravell: lo importante ya no es La Salida, sino la llegada.

Tampoco es el momento de escuchar los cantos de sirena del ejecutivo. La llamada patria y revolución bonitas se desprestigiaron frente a la ausencia de pañales, de medicinas, de harina PAN, de comida y la abundancia de malandros. Los parapetos institucionales que monte el régimen para no atender la voz del pueblo, se desmontarán con medidas perfectamente realizables por el legislativo, como el manejo de los presupuestos, que se pueden redireccionar, con los recursos que se pueden redirigir. ¿Para qué gastar saliva en si la asamblea comunal es constitucional? La asamblea nacional puede hacerla morir de mengua, sin pararle tanta pelota pública. La gente lo que quiere escuchar es que se activaron estas y otras industrias, que se están generando tales y cuales mejores condiciones para la producción de bienes y servicios, que se va a acabar la impunidad y se va a prestar mejor atención al uso de los recursos públicos.

La oposición democrática al régimen, compuesta por los partidos e individualidades integradas mayoritariamente en la MUD, y el ciudadano común, tendrán que estar conscientes de que la acción unitaria desde la asamblea nacional no va a ser tarea sencilla. Porque unidad no significa unanimidad. Quien valora la democracia valora la disparidad de criterios, la libertad de expresión y de opinión. Va a haber diferencias y es bueno que las haya. Queremos tener la posibilidad de escoger entre distintas opciones. Pero sobre lo esencial no debe haber discusión: prioridad a resolver los problemas del desabastecimiento, de la producción, de la alta inflación, y al de la inseguridad personal.

Ha sido muy auspiciosa la intención de las fuerzas de la unidad democrática agrupadas en la MUD de llegar a la asamblea con una estrategia común. Es lo que se espera de ellas. Los dos últimos años han sido de grandes lecciones para el desarrollo de las fuerzas democráticas, dirigidas hoy mayoritariamente por gente joven, por líderes que han ido creciendo como tales frente a la adversidad planteada por el chavismo.

Por las manifestaciones de principios del 2014 hubo muertes que no han debido ocurrir y Leopoldo López fue preso por el rol que jugó y por el que le endilgó el gobierno. Fueron bajas importantes que al no estar apoyadas aquellas manifestaciones por la totalidad de las fuerzas de oposición, denotaron dentro y fuera del país una falta de unidad de las organizaciones democráticas y, si se quiere, ahondaron en el exterior en una percepción sobre supuestas intenciones de la oposición de llegar al poder por la vía rápida, no tan democrática. Pero en el proceso, aun con las diferencias sobre la utilidad e intención de las manifestaciones, la oposición obligó con ellas a que el gobierno se sentara y debatiera en vivo, en televisión, con la MUD, sobre la situación política del país en ese momento.

El encarcelamiento de López también produjo un liderazgo inesperado en la oposición, el de Lilian Tintori, su esposa, quien empezó a movilizarse por América Latina, Europa y Norteamérica en función de la liberación de su marido, revelando junto con su caso específico, las innumerables violaciones a los derechos humanos hechas por el régimen, con una acción de divulgación política no lograda ni siquiera con las denuncias de tales violaciones hechas durante años ante los organismos de derechos humanos de la OEA y de las Naciones Unidas. La labor de Tintori se vio fortalecida por el acompañamiento de Mitzy Capriles de Ledezma, la esposa del alcalde de Caracas, apresado posteriormente por el régimen. Empezaron a florecer muestras de solidaridad con la democracia en Venezuela de los parlamentos de Europa y de la Unidad Europea, de países latinoamericanos y de Estados Unidos, de ex presidentes latinoamericanos y europeos, de organizaciones como la Internacional Socialista. La MUD no había logrado un movimiento de solidaridad tan efectivo como el que consiguió Tintori, en ocasiones acompañada por Mitzy Capriles, en tan poco tiempo. Esa solidaridad y atención puesta por la comunidad internacional en el proceso electoral de diciembre ayudó a que el régimen se viera obligado a reconocer su derrota, al menos formalmente.

Es decir, aun asumiendo que las motivaciones de las manifestaciones promovidas por la llamada “Salida” hayan sido equivocadas, la movilización internacional que provocó el encarcelamiento de López, y luego de Ledezma, del alcalde Ceballos y otros, más la inhabilitación de María Corina Machado y el feroz ataque contra los medios de comunicación independientes, todo junto puso los ojos de la comunidad internacional en Venezuela, con una sensibilidad no lograda anteriormente, a pesar de los varios esfuerzos hechos por la propia MUD, en Europa, Latinoamérica, Canadá y en organismos internacionales.

Capriles tiene razón en indicar ahora que una política de mayor paciencia contribuyó con los resultados del 6-D, pero la espera no vino sola. Maduro contribuyó también con su ineptitud e incapacidad para solucionar los acuciantes problemas que hoy confrontan los venezolanos. La corrupción que brota a borbotones desde las entrañas del régimen aportó igualmente lo suyo. La labor internacional trajo sus frutos. Pero nada de esto hubiera devenido en triunfo si el electorado no hubiera percibido que la unidad electoral era sincera, orgánica, en función de la democracia y del cambio.

No estuvo bien la largada. El potro democrático tuvo tropiezos en su salida. Pero es un potro de carrera larga, que todavía no ha llegado a la última curva. Lo importante, ciertamente, es la llegada. Feliz año.

@LaresFermin