• Caracas (Venezuela)

Fausto Masó

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Cuesta abajo sin parar

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Un signo de los tiempos son las vallas desteñidas de Chávez, no saben siquiera pasarles una mano de pintura. Cierran tres restaurantes en una cuadra en Las Mercedes y varios concesionarios de carros.

Resulta patética la campaña oficial para las elecciones. Controlan la televisión, no convencen a nadie. Tienen recursos, no les sirve para nada. Nicolás Maduro imita a Chávez, para nada.

Pronto no será posible irse del país, apenas hay vuelos al exterior. Cierran las embajadas en Venezuela, o reducen su personal al mínimo. No hay cabillas ni cemento, antes se exportaban, igual que el arroz y el café. Tampoco hay semillas para papas, ni fertilizantes y los precios al productor no llegan al costo en numerosos productos. No hay vacunas y tampoco, por tanto, pollos. Al centralizar la exportación de cacao se acabaron las exportaciones, porque los importadores extranjeros no confían en el cumplimiento de las ofertas oficiales. En época navideña apenas hay unos barquitos en La Guaira. Qué tristeza al recordar los tiempos en que los barcos no cabían en el puerto…

El presidente de la Unión de Comerciantes del estado Zulia y director de Consecomercio, Gilberto Gudiño Millán, declaró que se pierden 20 millones de bolívares diarios por los apagones. Según Fedenaga, el consumo de carnes se redujo 46%. No se produce carne por los secuestros a los ganaderos que se han duplicado en muchas regiones

No hay dólares, pero Venezuela le ha dado 4.200 millones de dólares a Nicaragua entre 2008 y el primer semestre de 2015, la mayor parte en forma de préstamos preferenciales para la importación de petróleo. Lo informa el Banco Central nicaragüense.

¿A cuánto llegará la inflación? Adivinen, porque sigue creciendo en los días que faltan para terminar el año.

Se importan 6.000 toneladas de vigas y láminas de acero. ¿Qué pasó con Sidor?

“El riesgo país de Venezuela es el más alto del mundo, mayor que el de Grecia o Cuba”. En estos últimos tres años los venezolanos “hemos sufrido la peor caída del poder adquisitivo de la historia del país”. Cuesta casi medio sueldo mínimo ir al Universitario en pareja.

Mientras tanto, los sauditas aumentan su producción, los rusos hablan de llegar pronto a 14 millones de barriles. Maduro intenta revivir la política de la OPEP del siglo pasado: limitar la producción, aumentar los precios. Rusos y sauditas se les ríen en la cara, quieren aumentar su cuota de mercado, eliminar competidores, en especial los marginales como Venezuela está al convertirse.

Chávez creyó que vivía en los tiempos de Pérez Alfonzo, limitó la producción cuando debió duplicar la producción de Venezuela para contar en el mercado mundial. Los sauditas disponen de enormes reservas de petróleo y dólares, lo que no impide que en algún momento decidan subir los precios, porque también sus gastos anuales son asombrosos. Por primera vez los sauditas emitieron bonos. Los sauditas son pésimos administradores, no cobran impuestos, acostumbrada su población a vivir sin trabajar. Ahora intentan que las empresas contraten sauditas; hasta ahora acostumbraban a contratar extranjeros.

Según Goldman Sachs el barril puede llegar a caer a 20 dólares. Nuestra economía cayó 4% y se calcula que este año el desplome llegará a 7% o a 10%. Crece, pues, exponencialmente la pobreza que, según John Magdaleno, podría llegar este año a 60%.

Los chavistas no respaldan a Maduro por primera vez: 3 de cada 10 personas que se autodefinen como chavistas (29,9%) valoran negativamente la actuación del presidente. En los llanos, una región superchavista en tiempos pasados, 81,7% de los venezolanos califican de negativa la obra de Nicolás Maduro.

El lecho de rocas, hasta ahora, claro, del apoyo a Maduro llega a 20% de los electores, los chavistas que mantienen la fe contra toda esperanza cierran los ojos, se lanzan al infierno pero apuestan que todo mejorará por intersección del presidente difunto. Asombroso. ¿O ya empezó a perforarse ese lecho de rocas? Hay encuestas que hablan de menos de 20% de apoyo a Maduro.